Los rostros tras la masacre en Norte de Santander

27 de febrero del 2018

Gabriel, uno de los soldados asesinados, quería ser un emprendedor.

Los rostros tras la masacre en Norte de Santander

Gabriel Alonso Pérez, de 22 años, había salido cinco días antes de su hogar, el pasado 22 de febrero, luego de visitar a su familia en San Jerónimo, Antioquia, para volver a unirse a las filas del Ejército Nacional y seguir con su labor de proteger el territorio colombiano.

Este 27 de febrero, en la madrugada, Pérez y cuatro compañeros más perdieron la vida luego de un atroz atentado con explosivos ejecutado en Norte de Santader por el ELN, grupo que, paradójicamente, sigue buscando un cese al fuego bilateral con el Estado.

Según lo recuerda Rodrigo de Jesús Pérez, su hermano, Gabriel era una persona muy trabajadora, empeñado en lo que quería, en cumplir sus sueños. Era un hombre muy alegre y familiar y todos esos recuerdos, que quedarán en su memoria, son los más bonitos que pueda tener en estos momentos cuando afronta su pérdida.

“La última vez que Gabriel nos visitó fue el 22 de febrero, ese día se fue y vea, ya no lo tenemos” Rodrigo de Jesús Pérez

La intención de vida que tenía Gabriel era ser un emprendedor. Con la voz entrecortada, Rodrigo le contó a Kienyke.com que él se había ido para el Ejército porque quería tener su propio negocio y alcanzar sus metas. Lo que realmente buscaba era “vivir dependiendo solo de él” y por eso tomó la decisión de enlistarse.

Ya iba a cumplir un año como soldado profesional, y estaba muy bien, andaba feliz. Su hermano aseguró que él estaba resignado, porque asimilaba que el Ejército no es un lugar para uno ir y pasar bueno, sino para prestar un servicio. Y estaba contento.

Los otros soldados que fueron asesinados

El ELN le quitó un miembro a esta familia antioqueña, y también a otros cuatro hogares colombianos, que resultaron enlutados, como todo el país, por el atentado que además dejó a 10 personas heridas.

Las otras cuatro víctimas fueron identificadas como Laurentino Peña Peña, oriundo del municipio de Bolívar, en el Valle del Cauca; Jhonatan Pérez Burbano, del Tambo, Nariño; Egdy Fernando Pérez, de Santa Rosa, Cauca, y Jeisson David Peña, de Bogotá.

Las víctimas tenían algo en común: Ninguno de ellos superaba los 25 años. El primero tenía 20, mientras que los otros dos, junto con Gabriel, 22. El último, apenas tenía 24 años de edad.

Los hechos fueron notificados al país por medio de la Fuerza de Tarea Vulcano, quien manifestó que los uniformados se encontraban realizando un movimiento táctico en la vía entre Tibú y Salazar de las Palmas, en Norte de Santander.

Los mensajes de solidaridad y repudio no se hicieron esperar. El presidente Juan Manuel Santos, expresó que se hará lo posible por capturar a los responsables.

Por su parte, la cuenta oficial del Ejército publicó un video en el que se le rinde un homenaje a los soldados caídos, mientras que el ministro de Defensa sostuvo: “Repudio vil atentado del Eln contra nuestro Ejército. No se puede el mismo día proponer un cese al fuego y asesinar a 5 soldados y dejar heridos a 10. Toda mi solidaridad con las familias de nuestros héroes”.

Responsable en la mira de las autoridades

Además de las entidades y funcionarios públicos que se han hecho escuchar en redes sociales sobre el suceso, que ya se está utilizando para hacer política, los ciudadanos de pie también han alzado su voz de aliento, en primera instancia, para las familias de los soldados, pero exigen que la guerrilla que perpetró el atentado responda por lo sucedido.

Ante eso, las autoridades ya confirmaron que el responsable de la emboscada militar es conocido con el alias de ‘Gonzalo Satélite’, un cabecilla del ELN en esa zona, quien habría ordenado a tres de sus hombres poner los explosivos y posteriormente detonarlos hasta causar el triste suceso.

Por su cabeza se ofrece una recompensa de hasta 140 millones de pesos que será entregada a quien ayude a dar con su paradero.

El Mayor General, Ricardo Gomez Nieto, comandante del Ejército, reveló que “este cabecilla tiene su área de influencia en Zulia, Catatumbo y el sur del municipio de Tibú”. Y añadió: “Tiene un prontuario delictivo, estuvo al mando de la comisión de Campo Alicia y de las finanzas del frente Juan Fernando Porras, operando como segundo cabecilla de este frente”.

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