La homosexualidad es parte de mi bandera política

27 de junio del 2019

Desde su espacio lucha por los derechos y el respeto hacia la población LGBTI en Colombia.

La homosexualidad es parte de mi bandera política

Ser homosexual, en cualquier país del mundo, no es fácil. Existen quienes aseguran que serlo es una decisión que se toma ‘porque sí’, sin aceptar argumentos que expliquen el porqué X o Y persona tiene gustos por las personas de su mismo sexo, hecho que va más allá de una simple atracción física pues, conlleva a desarrollar sentimientos por otra persona, tal y como lo haría una pareja heterosexual. Es allí cuando inicia la batalla más dura de todas: la pelea interna para aceptarse tal y como es.

Algo similar le pasó a Mauricio Toro, actual representante a la Cámara por el partido Alianza Verde, que desde hace varios años asume su homosexualidad sin miedo. Pero no siempre fue así. Ser gay hace parte de su bandera política para luchar por la inclusión, los derechos y el respeto hacia la población LGBTI en Colombia.

Nació en Armenia, Quindío. Desde muy pequeño sintió pasión por los deportes, sentimiento que lo llevó a ser subcampeón departamental en el estilo libre de natación. También participó en las nacionales de ciclomontañismo, jugó baloncesto y su afición por estos pasatiempos llegó a su fin con el golf.

Foto: Andrés Lozano

“Mi papá siempre se emocionaba, él siempre ha sido muy deportivo y competitivo. Entonces, siempre que veía que me empezaba a ir bien en un deporte me compraba lo mejor. Si era tenis, iba y compraba la mejor raqueta o me contrataba un profesor. Yo a veces le seguía la cuerda pero luego decía, ‘no yo mejor voy dejándolo’. Pero allí aprendí a ser disciplinado”, cuenta.

Toro se describe como un eterno apasionado por el emprendimiento y la innovación. Y es verdad. Fue ganador del premio de Innovación en desarrollo de producto de la Cámara de Comercio de Bogotá y en el año 2016 fue elegido como uno de los diez jóvenes más sobresalientes de Colombia.

La ‘vena del emprendimiento’ se la atribuye a su madre, Yury Orjuela. Asegura que fue ella quien, sin querer, lo motivó desde muy joven a trabajar y luchar por lo que quería. Cuenta que de niño hacían viajes familiares, y ella costeaba hotel, comida y transporte. Pero si Mauricio o su hermano querían comprar regalos para sus amigos, debían hacerlo con su propio dinero y parta ello él debía trabajar.

Cuenta el joven político que su mamá le hizo un trato. Si trabajaba durante el periodo de vacaciones, ella le duplicaría lo que él se ganara, como reconocimiento a su esfuerzo y dedicación por lograrlo. Fue así como pasó por diversas labores: trabajó en parqueadero de Cine Colombia; en la fábrica de tenis y zapatos Croydon, donde se encargaba de buscar los pedidos que hacían los vendedores en el depósito, “lo que provocaba que llegara a mi casa con los brazos muy adoloridos”, entre otros.

Mauricio Toro, su mamá y hermano.

Recuerda que el trabajo más rudo por el que pasó fue en un taller de mecánica, en el que se comprometió por un mes pero a los quince días decidió renunciar porque su jefe lo gritaba. La respuesta de su mamá fue una de gran enseñanza.

Yuri le dijo que si abandonaba ese trabajo no le daría el dinero que acordaron y que lo hacía para que aprendiera a ser responsable con sus compromisos y además también le recalcó que cuando se renuncia a algo es porque se tiene un ‘Plan B’, el cual debe ser mucho mejor que el que se está abandonando.

Toro cuenta que fue debido a ese trabajo en el taller y al trato de su patrón, que decidió, cuando se hiciera adulto, tener su propia empresa, para no tratar a sus empleados como lo trataron a él. Creó dos.

Es un lector apasionado y amante de la escritura. Es el coautor del libro: ‘¿Qué transmite su marca? Estrategias para innovar desde la comunicación’.

Aunque asegura que cada día tiene menos tiempo para poder hacerlo, le gusta reírse, compartir con su familia y amigos cuando tiene tiempo.

De la ingeniería a la política

Cuando terminó el colegio decidió estudiar Ingeniería Civil, con el pésimo agravante de ser malo para las matemáticas, algo que le pasó factura durante los primeros semestres de la universidad. Admite que la decisión de estudiarla se debió que su mamá insistía en que debía ejercer una carrera “que le generara buenos ingresos”, para no pasar por tantas vicisitudes, como las que ella pasó.

En quinto semestre abandonó la ingeniería, que estaba estudiando en la Javeriana de Cali. No sentía pasión por la carrera y en sus metas no estaba convertirse en ser constructor. Decidió hablar con su mamá sobre la decisión de abandonarla.

Aunque al principio Yuri no lo tomó bien, porque para ella se sebe finalizar lo que se empieza, pero entendió la decisión de Mauricio terminó apoyándolo.

Toro estaba entre dos pasiones: Comunicación Social o Ciencias Políticas. Me gustaban esas dos carreras porque siempre me ha gustado hablar con la gente, preguntar, leer y escribir”.

Foto: Andrés Lozano

Se inclinó por las Ciencias Políticas. La decisión la tomó luego de cursar una electiva llamada: cultura ciudadana y ciudadanía. Allí se dio cuenta el poder que tienen las personas de poder cambiar una ciudad.

Así inició un cambio en su vida, se trasladó a Bogotá para poder iniciar su nueva carrera, motivado por “querer cambiar cosas las cuales sentía que no funcionaban y que me parecían injustas”.

“Si mamá, soy gay, ¿y qué?”

Cuando cursaba el octavo semestre Mauricio decidió crear una cuenta en la extinta red social Hi5, allí un chico le comentó una de sus fotografías con un  “qué churro”; confiesa que, aunque sabía que era gay, se asustó, pero continuó la conversación hasta que acordaron verse para tomar una cerveza.

Tras esa primera salida, asegura que él, como muchos, tenía prejuicios sobre la comunidad LGBTI, aún cuando pertenece a ella. Esto debido a los comentarios discriminatorios y homofóbicos que había escuchado desde joven.

Cuando asumió su homosexualidad, lo hizo porque ya no pudo ni quiso seguir huyéndole a la verdad y ‘salió del closet’ frente al ser que más ama: su madre.

Mauricio y su mamá, Yury Orjuela.

“Un día llegué a las 5 de la mañana de una rumba, me quité los zapatos para no hacer bulla y mi mamá me dice: ‘Mauricio, le voy hacer una pregunta de si o no. ¿Usted es gay?’ le dije ‘si, ¿y qué?’, entonces ella me pidió despertar a mi hermano porque teníamos un ‘problema familiar’.

Mauricio rememora, entre risas, que su hermano ya sabía sobre su homosexualidad porque el hermano de una novia que él tenía en ese momento, que también era gay, lo había visto en una discoteca y le pidió que se lo presentara porque le había gustado.

Cuenta que su hermano no quiso decirle nada, porque entendía que ese era un tema muy personal que él debía hablarlo cuando se sintiera preparado.

Yury, preocupada por Mauricio lo llevó a una cita con una psicóloga. El día de la cita, ella ingresó primero para hablar sobre el tema, pero después de un par de minutos salió molesta del consultorio y le dijo que se tenían que ir del lugar.

“Recuerdo que yo venía manejando y ella me miró y me dijo ‘la psicóloga me acaba de decir que la que necesita tratamiento soy yo y no usted, o sea que la loca soy yo’. Entonces me preguntó: ‘¿esto no tiene arreglo con nada, ni con psicología? Listo, si así es la vida, nos tocó entenderlo'”, y así fue como inició el proceso de aceptación por parte de su mamá.

Acabar estereotipos, lucha por la inclusión

Mauricio se dio a conocer en el país luego de ganar su curul en la Cámara de Representantes en 2018, pero no fue solo por eso, sino por el titular que utilizó un medio para dar a conocer la noticia: “Él es Mauricio Toro, el primer congresista abiertamente gay en Colombia“.

Aunque agradece la publicación, asegura que con esto se cae en los ‘estereotipos’ o estigmatizaciones sobre la comunidad LGBTI, que son muy recurrentes en los medios de comunicación.

Junto a los demás congresistas de la Alianza Verde

“El encasillamiento empieza a generar desinformación, desconocimiento en decir ‘todos somos así’. Resulta que somos diversos, hay personas que son más afeminadas que otras, hay otras que son más bruscas pero eso también ocurre dentro de la heterosexualidad”, explica.

Toro hace énfasis en que el concepto sobre la homosexualidad en Colombia y el mundo entero ha ido cambiando “gracias a la activación de la conversación por parte de los activistas, muchas personas importantes empiezan a salir del clóset y darse esa tarea de hablarlo. Al exponerse, llaman la atención y los medios comienzan a conversarlo, en esa medida se empieza a normalizar el asunto. A eso debemos llegar, respetar la diversidad que existe en la humanidad. No encasillar y hablar de la igualdad, en la que como seres humanos nacimos“.

Todos somos iguales

Dentro de la población LGBTI existen todo tipo de personas. Hay padres, profesionales en ingeniería, artistas, doctores, comunicadores, abogados, barberos, congresistas y más. De eso se trata la diversidad, no solo de un gusto por personas del mismo sexo, sino de entender y asumir que todos son iguales, sin importar las preferencias el respeto y la aceptación es un derecho fundamental.

“La comunidad LGBTI es como cualquiera, eso es lo importante, y es en lo que los medios tienen que enfocarse, en tratar de no estigmatizar a una población por una visión que no es la única”, dice el congresista.

Foto: Instagram

Toro reitera la importancia de estar informado para no atacar sin bases o argumentos, “ahora el papel es más de los ciudadanos, de ser responsables; y de la comunidad LGBTI de salir del clóset, que es una tarea dura, pero en la medida en que más estemos afuera, es más habitual y más sencillo para los demás aceptarlo“.

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