Miguel Ángel, el hijo de Diomedes que lucha por su vida

Miguel Ángel, el hijo de Diomedes que lucha por su vida

13 de enero del 2014

Si a algún desprevenido amante de la música vallenata le preguntaran sobre cuáles son los hijos que tuvo el fallecido cantante Diomedes Díaz Maestre este quizá respondería que son cuatro: “Rafael Santos, Diomedes de Jesús, Luis Ángel y ‘El Gran’ Martín Elías, ¡Mis Muchachitos!…” y si conociera un poco más a fondo el cancionero del artista acaso agregaría “Y Rosa Elvira, que es la mayor de esta familia tan bonita”.  Y pare de contar. Algo cierto pero, que en honor a la verdad, es una afirmación que se queda corta vista la realidad…

El Cacique de La Junta tiene registrados legalmente y ante notario público 28 hijos nacidos de, más o menos, una docena de compañeras con las que extendió su extirpe aunque se desconoce si tiene, o no, hijos sin registrar.

Díaz Maestre vino a este mundo a las 7 de la mañana del domingo 26 de mayo de 1957 en la finca Carrizal, a 10 minutos del corregimiento de La Junta, del municipio de San Juan del Cesar, en La Guajira. Y falleció el pasado 22 de diciembre en las horas de la tarde en Valledupar (Cesar).

“De todas maneras  es una vida muy existida yo diría no tengo 56 sino 100 años, porque es mucho lo que he visto y conocido”, afirmó el cantante al autor de estas líneas.

Miguel Angel Díaz, Kienyke

Miguel Ánguel y su padre

Y es aquí donde entra uno de sus hijos, poco conocido, Miguel Ángel  Díaz precisamente uno de los hijos de esa extensa biografía que -como él mismo dice- “no la tengo escrita”.

Díaz Rincón surgió de la relación que tuvo el cantante a mediados de la década de los ochenta con Yolanda Rincón Sánchez, una sogamoseña quien, desde que tuvo a ese niño, ha hecho todo lo divino y lo humano para conservarle la vida a ese hijo que para su infortunio padece una grave e incurable enfermedad. Un verdadero drama que Yolanda y Miguel intentan aún capear de la mejor manera.

Una vida de padecimiento

Miguel Ángel Díaz Rincón vino a este mundo el 12 de julio de 1987 en la hoy desparecida Clínica Gama del sur de Bogotá padeciendo de una rara enfermedad congénita llamada “Glomuroloesclerosis focal y segmentaria”, la cual le da a una entre mil personas.

Padecimiento que ha tenido al hijo de Cacique por muchos años sometido a duros tratamientos, entre ellos, uno de limpieza de sangre (diálisis) e incluso un trasplante de riñón, el mismo que le donó su propia madre hace dos años.

¿Pero qué es la glomuroloesclerosis focal y fragmentaria? “Es una enfermedad renal que se caracteriza por el daño de unas estructuras fundamentales del riñón como son los glomérulos que se cicatrizan y pierden su función. Los glomérulos son como unos filtros que ayudan al cuerpo a eliminar las sustancias dañinas e innecesarias. Cada riñón tiene miles de glomérulos”, dijo Carlos Olivares, médico especialista en nefrología del Hospital San José de Bogotá y quien actualmente es uno de los que atiende al hijo del conocido cantante.

“Se dice focal porque solo una parte de los glomérulos resultan cicatrizados (dañados) mientras otros permanecen normales y segmentaria, visto de uno en uno, porque solo una parte del glomérulo resulta dañada lo suficiente como para causar un perjuicio irreversible”, indicó Olivares.

Miguel Angel Díaz, Kienyke

Con su mamá en Bogotá

El origen de esta enfermedad es hereditario y los síntomas más frecuentes son exceso de proteína en la orina (micciones espumosas), hinchazón generalizada debido a la retención de líquidos y aumento de peso, entre otros síntomas. Y su tratamiento lo que busca, generalmente, es prevenir la insuficiencia renal crónica que determina la pérdida de los riñones y, como consecuencia, la necesidad de una diálisis e incluso un trasplante.

Con el paso de los años, Miguel Díaz perdió los dos riñones, lo que conllevó a que requiriera diálisis periódicas desde los 22 años y durante 3 años para que, finalmente, fuera sujeto de un trasplante de riñón que se realizó en la Clínica Marly, de Bogotá, en una operación simultánea donde se intervino a madre e hijo, uno como donante y el otro como receptor, la cual se extendió por seis horas.

Pero muy a pesar del esfuerzo médico, el joven perdió el 50 por ciento de la función del nuevo riñón, se le declaró la incapacidad permanente en un 63 por ciento y ha sufrido tres rechazos del órgano trasplantado. Un panorama que, aunque difícil, no les hace perder la fe en tiempos mejores. “Somos creyentes y mi padre es un ejemplo para mi”, dijo el joven.

Miguel Ángel siempre tuvo un anhelo en su corazón: “Algún día poder grabar con mi padre y Rafael Santos, mi hermano”, dijo. Esperanza que también tiene de poder concluir sus estudios universitarios: “He cursado Comercio Exterior en la Jorge Tadeo Lozano, los suspendí por la operación y ese es otro de mis grandes anhelos que lo tengo que ver cumplido”, afirmó.

Miguel Angel Díaz, Kienyke

Ante la tumba de su padre.

Madre e hijo son cristianos practicantes. “Es una fe que nos mueve tanto a mi hijo como a mí, Dios está con nosotros y eso no nos deja desfallecer”, expresó Yolanda Rincón.

Desde que falleció Diomedes Díaz en el alma de Miguel hay una tristeza infinita: “Era todo para mi, el día que supe que murió parte de mi alma se fue con él pero, también, tengo de él una gran herencia y fue en muchos aspectos su vida como un luchador pese a tantas adversidades”, finalizó.

Hoy el hijo de Diomedes sigue trabajando en ese pequeño almacén dedicado a la venta de plásticos del centro del Bogotá. Día a día trabaja allí, en compañía de su madre, para intentar vencer una enfermedad muy delicada. “Seguiré adelante pese a todo y es, entre otras cosas, gracias al ejemplo de mi padre”, finalizó Miguel.