La música los salvó de la guerra

La música los salvó de la guerra

9 de diciembre del 2014

Hace diez años cerca de 500 familias tuvieron que huir de su natal Alejandría en el oriente antioqueño. La estela de violencia, producto de los combates entre la guerrilla y los paramilitares, generó que la cifra por desplazamiento se disparara. Vea también: Instrumentos hechos con basura que salvan a niños de la violencia

Tuvo que pasar una década para que las familias empezaran a regresar a su tierra. Los sembrados de maíz, frijol, yuca y café tienen de nuevo trabajadores pendientes de la cosecha. Lea también: Cara a cara con los niños pandilleros de Cali: entre las balas y el olvido

Con el tiempo las dudas sobre la guerra quedaron atrás. Ahora los pobladores de Alejandría se preguntan por ejemplo si es mejor usar instrumentos musicales tradicionales o digitales. Los niños del Centro Educativo Rural El Popo enfrentan esa duda.

Lea también: Diez atrocidades por las que las Farc no pueden negar ser victimarios

Por ahora, la discusión está empatada, los pequeños de entre seis y doce años decidieron darle la bienvenida a las fiestas de Navidad con una presentación en la que mezclaron las dos herramientas.

Los niños de este centro educativo aprendieron a tocar guitarra, piano, saxofón, trompeta, entre otros, con una tableta en la mano.

“Los niños recibían una vez al mes clases de música. Los mismos profesores llevaban los instrumentos para poderles dar la clase, la clase se terminaba y lo niños quedaban con el conocimiento pero no tenía cómo ponerlo en práctica porque la escuela no tenía instrumentos propios “, contó a KienyKe.com Leidy Johana Garzón Jiménez, galardonada por el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones con el premio MinTic Educa digital 2014.

El proyecto por el que Garzón Jiménez recibió el galardón, y con este 17 tabletas para sus estudiantes, descrestó.

“En las tabletas descargamos los instrumentos musicales (digitalmente) para que los niños repasaran las lecciones que les daban los profesores una vez al mes “.

“Buscamos por Play Store pianos, guitarras, trompetas, clarinetes (…)  cada niño descargó su instrumento, de esa manera el niño recibía las clases con un instrumento real y cuando el profesor se iba practicaba lo que aprendía con el instrumento virtual. Los chicos aprendieron a tocar el instrumento en unos ocho meses más o menos”.

Según la profesora, el nivel musical que alcanzaron los niños con la ayuda de las tabletas, los motivó a presentarse a una convocatoria que buscaba que las escuelas pudieran adquirir dotación musical para la escuela . “Nos escribimos con este proyecto y nos ganamos los instrumentos reales”, explicó la profesora.

Así interpretan los instrumentos virtuales los niños de Alejandría – Antioquía

[youtube width=”549″ height=”366″]https://www.youtube.com/watch?v=OvcQAcmB7_4[/youtube]

“Son niños de estrato uno. Sus familias viven del cultivo del café o de la minería. Son familias de unos cuatro integrantes con condiciones económicas aceptables”, dice la profesora del Centro Educativo Rural El Popo.

La profesora, que se declara “orgullosa” de los niños con quienes trabaja, explicó el modelo de educación del Centro Educativo.

“La institución da clases desde preescolar a quinto con un solo docente (monodocente) es un guía en el proceso de aprendizaje. Cada niño tiene unos libros o módulos de aprendizaje que le proponen al estudiante lo que debe aprender y el maestro los acompaña en ese proceso. El docente les explica lo que la guía les pregunta y los niños no conocen”.

“La idea es que estos niños se conviertan en músicos, que ven en la música un futuro. Que sean en unos años más adelante los profesores de música en estas veredas o que pertenezcan a una agrupación musical.  Que su vida se transforme. Que no solamente vean en esa violencia de hace tantos años sino que tengan un futuro y que lo piensen por el lado de la música”.