El día que Bogotá entró en cortocircuito

21 de enero del 2016

El hombre que paró Transmilenio en nombre de su madre, que en realidad era su suegra.

El día que Bogotá entró en cortocircuito

La ciudad se paralizó por completo, el martes 19 de enero. El colapso se extendió como un río revuelto, mientras la gente se preguntaba por las autoridades, que parecían haber desaparecido de la escena. Por fortuna no hubo hechos de violencia que condujeran al caos.

La muerte, por infarto, de la señora Rubiela Chivará, en plena calle (durante un año estuvo suplicando una cirugía que autorizaron pero no ejecutaron) desencadenó –como en un juego de naipes- el insólito hecho.

El deceso se produjo hacia la una de la tarde, a la altura de la 116 con autopista. Una hora después llegaron los familiares y vivieron el duelo. Pero a las 5 de la tarde el CTI de la Fiscalía no había realizado el levantamiento del cadáver.

Los familiares entraron en crisis y muchas personas recomendaron hacer “algo” que estremeciera la ciudad, que empujara una solución. Y fue ahí cuando Samuel Parra se puso frente a un bus de Transmilenio y paralizó el servicio.

Parra clamaba a voz en cuello por la presencia del CTI, a pocos metros del cadáver de su madre, que no lo es realmente. Doña Rubiela era su suegra, pero el mensaje resultó más contundente. La occisa era una mujer pobre, que residía en Bosa. Parra convive con una de sus hijas hace tres años. Es docente en Bogotá.

Un cortocircuito

Fue un cortocircuito, explica el Secretario de Seguridad de Bogotá, Daniel Mejía.

Y explica: Hubo una falla de la Fiscalía, que se demoró cinco horas en llegar al lugar donde falleció, infortunadamente, la mujer.

Con el Alcalde, le pedimos a la Fiscalía y a la Policía de Bogotá que revisen los protocolos para atención de estos casos y que lleguen de manera mucho más pronta a levantar los cadáveres de las personas que mueren, no sólo en vía pública sino también en sitios privados.

¿Qué explicaciones da la Fiscalía?

El informe que tenemos -continúa Mejía-, no sólo de Fiscalía sino de la Policía es que hubo un corto circuito y eso es lo que estamos pidiendo que se revise, primero en la recepción que hace la línea de emergencias 123, que despacha al centro automático de la Policía y que solicita la presencia de un sistema médico de reacción de la Secretaría de Salud.

Esta reacción no puede tener tantos eslabones. Si hay una persona que falleció en vía pública, por una muerte violenta o por una muerte natural, no puede haber 20 eslabones antes de que haya un despacho de un cuerpo médico o de investigadores, de la Sijín o de la Fiscalía, que lleguen al lugar de los hechos a hacer el levantamiento del cadáver.

Cortos-circuitos como el ocurrido no se pueden repetir. Lo sucedido no nos puede volver a pasar.

La fragilidad del transporte público

¿Quedó claro que una persona o dos pueden detener Transmilenio y paralizar la ciudad?

El Alcalde Peñalosa y el General Penilla, de la Policía, han dicho -responde Mejía- que no podemos pasar a las vías de hecho. Hubo un error que estamos corrigiendo. Hemos dispuesto una mesa de trabajo para revisar los protocolos de reacción, pero no vamos a permitir las vías de hecho, ni que se tomen el transporte público.

Entendemos el dolor de la familia. Cuando uno comete errores tiene que salir a admitirlos y el martes hubo un error de las entidades que deben responder ante estos casos, pero nuestro pedido a la ciudadanía es que no tomen las vías de hecho porque causan daños mayores.

Las ambulancias que llevaban enfermos por la Autopista no pudieron circular y sufrieron otras personas y otras familias. Si bien hubo un error, le pedimos a la ciudadanía que entienda que las vías de hecho, de paralizar una vía tan importante como la autopista no pueden seguir.

Daniel Mejia

Daniel Mejía, Secretario de Seguridad de Bogotá.

La pobre reacción de las autoridades

¿Por qué no hubo una reacción policial o de la seguridad bogotana de inmediato?

Porque no sólo se taponó la Autopista sino también Transmilenio. Ni el CTI ni nadie podían llegar, tampoco el Esmad para desbloquear la Autopista, dice Mejía.

Se volvió una bola de nieve y nadie podía llegar al lugar de los hechos, ni las ambulancias, ni el CTI, ni el Esmad para desbloquear la vía. A mí me llamaban y me decían ‘no podemos llegar porque esto está completamente taponado’.

¿Y las motos y las bicicletas, en este Gobierno de bicicletas?

Pero es que los laboratorios de criminalística llevan equipos muy grandes que no pueden transportarse en motos o en bicicletas. Las ambulancias también llevan personas heridas, llevan personas con problemas de salud, y no pueden transportarse en otros medios como motos o bicicletas.

Entendemos el malestar y la indignación causadas, pero es equivocado taponar, por ejemplo, el carril de Transmilenio y la Autopista porque así se vuelve más grande el problema y no podemos reaccionar ni a tiempo ni a destiempo.

Bogotá sin ley

¿El martes, al final del día, no hubo autoridad en Bogotá?

Hubo autoridad, pero fue muy difícil llegar al lugar. Tras de que el CTI iba muy tarde a hacer el levantamiento, taponaron las vías y se generó el caos.

¿Hay personal suficiente?

¿Bogotá tiene el personal suficiente para enfrentar una emergencia como la vivida, que pudo ser peor?

En el caso de Fiscalía y Sijín, que es investigación criminal de la Policía, hay suficiente personal para cubrir estos temas de levantamiento de cadáveres, no es un tema de cantidad de gente, aunque sí estamos escasos de fiscales en la unidad de vida de la Fiscalía, pero este no es el caso de los laboratorios de criminalística ni el cuerpo de investigación.

Pero debemos tener un sistema mucho más rápido de reacción y más coordinado, es decir que no se presenten estos cortos circuitos de los que le hablo.

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