Mujeres que se enfrentan a Isis advierten: “les sacaremos los ojos”

Mujeres que se enfrentan a Isis advierten: “les sacaremos los ojos”

18 de noviembre del 2015

72 mujeres vírgenes en el paraíso, esa es la recompensa que esperan obtener los combatientes de Isis que están dispuestos a morir por el Islam.

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Las reglas en el interior de Isis son estrictas, claras; crueles. “En la guerra santa islámica no se puede matar a mujeres y niños del enemigo bajo ninguna circunstancia, sólo pueden ser tomados como prisioneros. Está permitido tener relaciones sexuales con las mujeres cautivas incluso si los yihadistas están casados”. Los miembros del grupo que tiene a las potencias del mundo en máxima alerta, convierten entonces en esclavas sexuales a las “mujeres enemigas” (las cristianas).

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“Usted puede comprar y vender estas mujeres, pero a los niños hay que educarlos como trabajadores a domicilio o hay que enseñarles a convertirse en yihadistas”, dice Sherko Omer, exmiembro de Isis en diálogo con yourmiddleeast.com 

La crueldad de la guerra que Isis libra en Siria e Irak ha obligado a que algunas reglas se flexibilicen. Son más crueles. Los milicianos del Estado Islámico creen que si mueren en combate a manos de una mujer, sus almas arderán en el infierno, no pasa lo mismo si mueren a manos de un hombre. Muchos ya ardieron en el infierno. Hay un grupo que se enfrenta a Isis que está conformado exclusivamente por mujeres. Son cerca de 200.Mujeres-kurdas-c

“Ellos nos violan, nosotras les matamos”, es una de sus frases de guerra de la brigada ‘Sun Girls’.

Movidas por la sed de venganza se suman a las filas del grupo. Durante años, Isis ha matado y violado a miles de mujeres de esta comunidad kurda.

“Mi padre estaba tan feliz cuando le dije que me había unido a la brigada. Antes estaba asustada, ahora no. Cuando me digan que vaya a luchar contra el Estado Islámico, estaré preparada”, dijo en diálogo con Daily Mail una joven de 17 años.

“Los musulmanes que se unen al Estado Islámico nos han traicionado… no son humanos. Estamos aquí para defender nuestra tierra”, explicó Adiba Sido, de 24 años, y comandante de las ‘Sun girls’.

Según reseña el diario ABC de España, “antes de ser atacadas por el Estado Islámico muchas de estas mujeres soñaban con ser profesoras, pero ahora todo ha cambiado y prefieren ser soldados”.

La idea de crear este grupo que se resiste a la crueldad de Isis la tuvo Xate Shingali, quien antes de convertirse en la líder política y militar que es hoy, era una cantante tradicional yazadí. Cambió la guitarra por un fusil y sus cantos ahora son de guerra.

Antes de la invasión del Estado Islámico a los territorios habitados por la comunidad yazadí, la música era la prioridad para Xate, ahora confiesa que “todo ha cambiado” y su profesión está en un segundo plano. “Seguiré cantando, pero lo que quiero ser ahora es pesmergha (combatiente kurdo)”.

El grupo que lidera lo llamó ‘Sun Girls’ (Chicas del sol) por la creencia de que los yazadíes están protegidos por el sol.

En diálogo con el diario inglés Daily Mail, dice que soldados kurdos están entrenando a la brigada para que puedan manejar fácilmente los fusiles AK-47, además de enseñarles tácticas militares. Así, la fundadora de ‘Sun Girls‘ ya se siente “preparada para luchar contra el Estado Islámico en cualquier momento”.

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“Envié un mensaje a Barzani (el presidente kurdo)… y empecé esta unidad. Estamos listas para luchar, ahora mismo no hay derechos humanos en Sinjar (provincia del norte de Irak)”, explica Shingali.

Su discurso es contundente: “El Estado Islámico no irá al paraíso… nosotras los mataremos”.

Shingali entiende que su nueva postura bélica puede tener algo de contradictorio. “El libro yazidí dice que debemos tener un corazón limpio. Todas las personas deben hacer esto. Pero, ¿qué haces cuando necesitas pelear, cuando no hay nadie que te defienda a ti y a tu familia?”. “No tuve otra opción”, dice.

En diálogo con CNN, las mujeres de este grupo, vestidas con prendas militares impecables, lucen desafiantes.

“Somos yazidíes. Somos mujeres. Y los destruiremos a ustedes y a cualquier persona que toque a nuestras mujeres y ensucie nuestras tierras”, le dice una de ellas a CNN.

“Somos Peshmerga (ejercito de guerra) y les sacaremos los ojos de cualquiera que toque a nuestras niñas”.

“Nunca podrán quitarnos nuestro honor”, insiste otra. “Nosotros liberaremos nuestra patria”, dice otra.

La Brigada del Sol actualmente está recibiendo entrenamiento básico. Aún no las pondrán en la línea de frente —esa decisión debe ser tomada por el gobierno kurdo— pero el plan es que apoyen a las fuerzas kurdas con la esperanza de retomar el territorio que perdieron a manos de Isis.

Shingali contó a la CNN el proceso que tienen que hacer las mujeres que quieren hacer parte de este grupo.

“Tiene que ir con su padre o madre, para que les den permiso, y ellos dicen ‘ahí está mi hija; pueden llevársela a luchar a cualquier lugar. Todas las familias se sienten orgullosas porque su hija sea parte de los Peshmerga.

Las soldadas aprendices dicen que se unieron para salvar a sus familias, su ciudad y su cuerpo… “para salvarnos a nosotras mismas. Las personas quieren matarnos, y nosotros queremos salvarnos a nosotras mismas”,señaló.

El pueblo que derrotó al Estado Islámico

(EFE)

El gobernador de la región iraquí de Sinyar, Mohamed Jalil, anunció que la ciudad del mismo nombre está “totalmente liberada” del grupo yihadista Estado Islámico (EI) tras la ofensiva lanzada por las fuerzas kurdas.

En el marco de unas celebraciones oficiales, Jalil izó la bandera nacional iraquí sobre el edificio de la gobernación de Sinyar, ciudad situada en el norte de Irak, y también la bandera de la región autónoma del Kurdistán, a la que Sinyar no pertenece.

Al mismo tiempo, Jalil pidió al Gobierno federal de Bagdad que asuma sus responsabilidades y dedique un presupuesto para apoyar y reconstruir Sinyar, que estuvo más de un año bajo el control de los yihadistas.

El pasado viernes, el presidente kurdo, Masud Barzani, confirmó la liberación de Sinyar, tras dos días de ofensiva de sus tropas “peshmergas” apoyadas por la coalición internacional liderada por EE.UU. y milicianos yazidíes.

Barzani aseguró en ese momento que “ninguna bandera será levantada en Sinyar aparte de la bandera kurda”, en alusión a la iraquí, aludiendo a una posible anexión de la ciudad al Kurdistán.

Por su parte, Jalil dijo que la enseña iraquí ondeará en todos los edificios pertenecientes a las instituciones federales en Sinyar.

El anuncio de liberación por parte de Jalil tiene lugar tres días después de la entrada en Sinyar de las tropas kurdas y después de que estas hayan eliminado los últimos remanentes del EI en la urbe, y desactivado los artefactos explosivos que dejaron a sus espaldas.

En estas operaciones, las fuerzas kurdas han abatido a un número no especificado de combatientes radicales.

El comandante del VIII Regimiento de las fuerzas kurdas, Luqman Kuli, informó de que los artificieros han desactivado una gran cantidad de artefactos explosivos en las calles de Sinyar desde el pasado viernes, y que siguen trabajando en ello a día de hoy.

Las fuerzas kurdas también encontraron ayer una fosa común con al menos 76 cadáveres de mujeres yazidíes asesinadas el año pasado por el EI, poco después de que el grupo irrumpiera en la ciudad.