Mujeres del mundo le dicen a Facebook que ser gorda no es un estado de ánimo

9 de marzo del 2015

La bloguera colombiana ‘La pesada de la moda’ abrió una petición en Change.org.

Estados Facebook

Para Facebook, la red social que reúne a 1.350 millones de usuarios activos, ser flaco es motivo de alegría y ser gordo un motivo de vergüenza. Así lo demuestran los emoticones relacionados a ambos estados de ánimo. Varias mujeres en el mundo han emprendido un movimiento para exigirle a esta red social –que no permite la publicación de un pezón femenino– que retire estos estados.

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En Colombia Laura Agudelo, famosa por su blog La Pesada de la Moda, abrió una petición en Change.org para llamar la atención de los creadores de Facebook. En Argentina la modelo XL Brenda Mato hizo lo mismo al igual que mujeres que viven en Londres, Nueva York, Sao Pablo, Irlanda, Sydney, México y Alemania. Ellas le recuerdan a Facebook que el peso es un tema delicado porque está asociado a la baja autoestima y a los desórdenes alimenticios.

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La mexicana Mich, de 20 años, confiesa que a los 12 años que empezó a obsesionarse con la idea de ser “perfecta”.

“Ser gorda no es un estado de ánimo. Es un adjetivo calificativo con el que se describe a una persona que es abundante en carnes. Entonces estamos luchando con el tema de dejar de estigmatizar las palabras. La palabra gordo o gorda está estigmatizada. La gente la usa de manera peyorativa o como si fuera un insulto. Resulta que no es ni un insulto ni es peyorativa. Es simplemente un adjetivo calificativo para describir algo con unas características físicas particulares”, dijo Laura Agudelo a KienyKe.com.

En su petición (Conózcala acá), donde más 15.400 personas firmaron a favor, Laura dice: “Hace un tiempo inicié un blog para gordas, no para hacer apología a la gordura, ni porque quiera que la gente siga engordando, sino que por encima de cualquier cosa, no quiero ver mujeres frustradas por no tener el cuerpo de la Barbie, que terminan viviendo amargadas y en el peor de los casos, haciendo cosas locas por bajar de peso. Esos intentos fallidos de ser flacas, muchas veces lo único que logran es atentar contra su integridad física y emocional”.

La modelo XL argentina Brenda Mato también lidera su propia petición (Conózcala acá) con el apoyo de la organización Endangered Bodies Internacional (Que traduce cuerpos en peligro) y trabajar para: “Desafiar a todos aquellos que comercian con el odio hacia el cuerpo, que hacen que niñas y mujeres se vuelvan en contra de sus propios cuerpos”. Hasta le fecha su petición tiene 15.466 simpatizantes.

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“Todos los días trato de hablarme a mí misma para recordarme lo importante que soy. Por eso, cuando veo en Facebook el emoticón de ‘sentirse gordo’ o ‘feo’, es como si me empujara otra vez a volver a pensar que ser gorda es algo malo. Gorda no es un sentimiento. Y ni hablar de la fealdad. Qué mundo aburrido sería si todos tuviéramos los mismos gustos; lo que para mí es bello, puede no serlo para otros y al revés. No busco un cuerpo ideal. Yo ya tengo mi cuerpo ideal. Es el mío y lo amo por ello”, expresa Brenda en su petición.

La modelo, de 24 años y modelo de talla XL, también confiesa que nada ha sido fácil para ella. “Me tocó nacer en un cuerpo gordo y mi primera dieta fue a los 6 meses de vida. Crecer en un cuerpo gordo no es fácil. Mi primer beso fue un logro para mí, y un calvario para el chico. Es muy difícil convivir con una sociedad donde siempre nos enseñaron que ser flaco es lindo y está bien; y que ser gordo es feo y está mal. Ya con eso cualquiera siente que puede tener derecho a opinar sobre nuestras vidas, y lo peor, comunicarlo sin despojos”, expresa.

En el mundo los argumentos de las mujeres son similares y se han atrevido a contar sus experiencias personales. Por ejemplo, Daniela de Brasil confiesa: “Como muchos en Brasil, crecí en una familia donde todos vivían en dieta y muy pronto aprendí a temer a subir de peso. Cuando mi cuerpo comenzó a ganar las curvas femeninas naturales en la pubertad, mis padres tenían miedo de que fuera obesa y me llevaron a un médico que me recetó mi primera dieta. Después de tratamientos, medicamentos y dietas frustradas había desarrollado la bulimia, enfermedad que me acompañó durante la adolescencia y la adultez temprana”.

¿Y usted apoyaría esta petición?

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