El silencio en el deporte ruso

1 de julio del 2018

Nadie se atreve a hablar de dopaje en tiempos de mundial.

El silencio en el deporte ruso

Rusia ha sido epicentro de las polémicas que giran en torno a los casos de dopaje en disciplinas deportivas. A principios del 2018 atletas de diferentes comités olímpicos abogaron para poder participar con bandera neutral en los pasados Juegos Olímpicos de invierno en Corea del Sur. En el mundial de fútbol no se ha hablado al respecto, hay un silencio discreto y nadie quiere incomodar.

Luego de haber sido sede de los juegos de invierno en Sochi en el 2014, salieron a la luz los resultados positivos de dopaje de varios deportistas rusos. Once atletas fueron despedidos de la competencia y allí se generó toda una ola de críticas y más noticias al respecto.

Rusia se hundía en los escándalos y en la credibilidad de la capacidad de sus atletas en diferentes disciplinas. En total al país se le han quitado 49 medallas, que en la historia del deporte, nunca había pasado. El dopaje ruso ha tenido ayuda del gobierno para mantener la superioridad que demostraron en un época y que generaron una rivalidad con Estados Unidos.

El dopaje en el mundial no ha sido ajeno, y se conoce que la selección anfitriona ha sido uno de los equipos que más controles tiene por sus antecedentes. En sus dos primeros partidos en total todo el equipo corrió 118 kilómetros, una cantidad importante que un equipo tiene un promedio más bajo. Un detalle que ha prendido alarmas, pero que la Fifa no ha escuchado por estar en el país organizador del certamen.

Las preguntas sobre un posible encubrimiento a futbolistas rusos no han sido contestadas y se evitan a toda costa para no perder la emoción que ha tenido el certamen en economía, turismo y los jugadores que demuestran su talento. Sin embargo, medios británicos tiene la prueba de casos que dieron positivo en futbolistas rusos 18 meses antes de la inauguración oficial.

El silencio es frío, esquivo y sin muchas ganas de responder una pregunta que ni la Fifa tiene los mejores mecanismos para evitar que haya dopaje y que hayan equipos beneficiados en pro de demostrar que hay una superioridad desde el mismo gobierno para sobresalir y así dar un mensaje al mundo.

Vitaly Mutko, exministro de Deportes de Rusia, fue expulsado del Comité Olímpico Internacional en una de las medidas en contra de estos comportamientos y acciones que el deporte eslavo usó para demostrar que sus deportistas pueden hacer récords tener más medallas y ser los número uno, pero ahora en el Mundial se le ha visto en los entrenamientos del equipo anfitrión, lo que muchos críticos alegan que es un mal mensaje para toda la escena deportiva y hasta para los mismos atletas limpios.

El Mundial es un escenario de paz y de honestidad, específicamente el fair play, que también tiene que ser un mensaje para los gobiernos y entes que regulan el deporte para no ser foco de miradas desconfiadas y hasta rumores que aunque están en silencio pronto se conocerá la verdad y lo que hay detrás de una estrategia, fiesta y gol.

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