Natalia Ponce de León: La mujer que renació del dolor

22 de diciembre del 2019

Su lucha por la vida, la convirtió en uno de los personajes más importantes de la década.

Natalia Ponce de León: La mujer que renació del dolor

Natalia Ponce de León se convirtió en la voz de la resistencia y resiliencia de Colombia. Su tragedia marcó un precedente para evidenciar una realidad que, a pesar de lo frecuente, no era muy visibilizada para las mujeres que también fueron brutalmente atacadas con ácido.

Dicen que el ciclo de la vida es nacer, vivir y morir. Cada cosa solo pasa una vez. Solo tienes una vida y solo te mueres una vez. Pero más allá de una teoría, hay situaciones en la vida que matan de inmediato todo lo que construiste por años. Para Natalia, eso ocurrió en marzo de 2014. Jonatan Vega, un desconocido que estaba obsesionado con ella, la atacó despiadadamente con ácido sulfúrico, quemando gran parte de su cuerpo.

Han pasado cinco años desde aquella tragedia que partió en dos la vida de Natalia Ponce de León, tiempo en el que tuvo que padecer los dolores más fuertes, enfrentarse a muchas intervenciones quirúrgicas, reconstruir su rostro y miles de situaciones y sentimientos inexplicables. Tras pasar por un sin número de duras vivencias, ella logró renacer de las cenizas.

“Mi alma nunca fue quemada”.

Hablar de lo que pasa porque sí, de lo injusto, de lo que no tiene explicación, nunca es fácil, y menos si está relacionado con la vida misma. Su agresor confesó, está preso, y tiene una larga condena, pero “¿por qué a mí?” fue una de las preguntas que más rondó por su cabeza luego del ataque, ¿por qué de millones de personas en el mundo fue justo a ella la que tuvo que cargar con ese lastre?

Quizá nunca haya respuesta a esa pregunta. Quizá no la tenga. Pero, su caso despertó y visibilizó una tragedia que también han padecido más mujeres en Colombia, su lucha por la vida se convirtió en su bandera, y su resiliencia en ejemplo.

Después de su recuperación inicial, porque si hay algo claro en todos estos casos es que nunca se recupera totalmente, Ponce de León se dio cuenta de que no era algo aislado, que existía una frecuencia del delito, y más en contra de las mujeres, por lo que se convirtió en activista en contra de los ataques con ácido y la violencia de género.

Su dolor logró convertirlo en esperanza. Luchó contra todos los malos escenarios que se le presentaron. Contra su mente, contra los estereotipos, frente a una sociedad machista, con acciones se convirtió en la vocera de miles de víctimas que también sufrieron un ataque con ácido.

Las acciones dicen más que las palabras, y esta es una de las premisas que cumplió Natalia. Su activismo no solo tocó a los colombianos sino que logró sacar la Ley 1773 de 2016 o Ley ‘Natalia Ponce’, que garantiza los derechos de los sobrevivientes, evita que este tipo de agresiones se repitan y disminuye la impunidad.

El impacto que causó su caso, quizá uno de los más agresivos, significó también iniciativas en la defensa de los derechos de las mujeres en el país y en el mundo. Ha merecido también tener el reconocimiento internacional, en 2016 la BBC de Londres la presentó en la lista de “Mujeres inspiradoras e influyentes”, y en 2017, el Departamento de Estado de Estados Unidos le entregó el premio internacional “Mujeres con Coraje”.

Actualmente, hace acompañamiento a otras mujeres que fueron atacadas con ácido, desde la fundación que creó en el 2015 y  que tiene su nombre, junto a su madre quien ha sido la persona con la que ha batallado esta tragedia.

Pero más allá de reconocimientos, a Natalia Ponce de León sus limitaciones nunca la detuvieron para conseguir sus sueños y demostró que con valentía, amor, fuerza y empoderamiento es posible renacer del dolor.

@nataliaponcedeleon

Por: Carol Velásquez.

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