Nicolás Arrieta: entre las tinieblas y el paraíso de YouTube

Nicolás Arrieta: entre las tinieblas y el paraíso de YouTube

19 de enero del 2019

Han pasado nueve años desde que encendió una cámara con menos de tres megapíxeles en un computador de escritorio en su habitación. Esas cuatro paredes atraparon el nacimiento de un nuevo mundo: YouTube, que le abrió el camino al infierno y al cielo de la fama.

“Soy real”, dice con la carcajada sarcástica que lo caracteriza. Una sudadera gris y una camiseta negra cubren los más de 200 tatuajes en su cuerpo. Es una adicción que cree no superar. Dice no ser un ejemplo para nadie, pero en redes sociales tiene más de tres millones de seguidores.

Nicolás Arrieta, el polémico Nicolás Arrieta, ya no concede entrevistas. No confía en los medios. Hizo una excepción porque creyó que había verdades por contar. El momento llegó.

El youtuber de 27 años llega a las instalaciones de KienyKe.com en medio del sol bogotano de las 3:00 de la tarde. El pelo morado es atajado por unas gafas de sol. En su cuerpo se evidencia el oro, que brilla para dejarse notar. Un reloj, una expansión de unos ocho milímetros en la oreja izquierda, un aro en la nariz y un ostentoso anillo en el dedo corazón de su mano derecha reflejan su gusto por los lujos.

Nicolás sabe que lo primero, y tal vez lo más importante, es romper el silencio sobre las acusaciones de las que fue señalado por cinco de sus exparejas. Todas grabaron videos que se hicieron virales en la red acusándolo de ser un maltratador psicológico.

“Mi postura es que sigo libre. No hubo un proceso debido, nunca me llegó una citación de la Fiscalía. La denuncia se hizo en redes y sin mencionar mi nombre. Me dijeron que abriera un proceso por calumnia pero no le iba botar energía a eso. Tampoco hice un video porque hubiera entrado al juego. Si hubieran querido lo habrían hecho de forma legal y no fue así”, responde.

Afirma tener pruebas contundentes como capturas de pantalla, chats, audios, entre otros elementos, para defenderse en caso de que algún día lo requiera. Continuó tranquilo y dejó atrás comentarios como: “Se salvó por ser hijo de un senador y tener poder”.

VIDEO DE NICOLÁS ARRIETA

Estos mensajes le causaron gracia al influenciador. Contó que hace más de cinco años vive sin su familia y que no depende de sus papás. Samuel Arrieta, su progenitor, fue concejal de Bogotá y senador de la República. Tiene buena relación con sus seres queridos, pero “juntos y no revueltos”. Sus temas personales los maneja él mismo.

Como evidenció en los primeros minutos de la entrevista exclusiva con este medio, ha tenido momentos malos. Ha visto de cerca el abismo. Por poco cae a un pozo sin retorno; y la vida, o lo que sea que haya sido, lo agarró para que no dejara de escribir su camino.

Foto: Andrés Lozano

Tener dinero desde muy joven lo llevó a los excesos en Colombia y otros países en los que ha residido como Estados Unidos y Argentina (donde estudió producción cinematográfica en la Universidad de Palermo). El abuso del alcohol, que pudo fácilmente truncarle su carrera, y gastos costosos como un Camaro de 25.000 dólares (más de 80 millones de pesos) lo arrastraban a la perdición. Las drogas también eran parte de su vida. Vivía en tres mundos paralelos: el real, en las redes sociales y bajo los efectos de las sustancias psicoactivas. Habló despacio de este pasado y sus ojos negros oscuros se cristalizaron. Evitó detallar más sobre este tema. Los recuerdos muchas veces pesan.

“Algún día contaré más sobre esto. No es fácil y me muestro como soy… una persona normal”, expresó con la madurez que le ha traído estar en las “duras y las maduras”.

Es por ese motivo que Nicolás no acepta críticas sobre su contenido, para muchos obsceno y grotesco para menores de edad. Aclaró que su material va dirigido a mayores, a los que lo apoyaron desde que inició la aventura en YouTube, a los 18 años: “Los padres deben hacerse responsables de lo que ven sus hijos, no yo. Mi objetivo es que mis seguidores (adultos) vean mis videos”.

Le escriben y lo comparan con otros youtubers que lo triplican en seguidores a pesar de tener menos tiempo en el mundo digital. Dispara, sin importar el tamaño de la bala, que no le interesa tener más, sino tener una cantidad real. No da nombres pero aseguró que otros influenciadores alteran sus números para llegar a las marcas y, por ende, al dinero.

No se rasga las vestiduras, ni lo piensa dos veces, para expresar lo que piensa de otros colegas. Incluso ha publicado videos contra Kika Nieto, una influenciadora que le genera malestar “por hacer contenido porno miseria (malo/viral) con el objetivo de ganar seguidores sin mostrarse como es”. “No la conozco en persona y eso no me impide criticar lo que no me parece bien”.

¿Cómo superar los bajones?

“Descubrí algo muy importante y fue hacer las cosas. Levantarse y tender la cama por ejemplo, porque una tarea pequeña lleva a otra más grande. Se debe pensar en la satisfacción y la cabeza se programa. La personas que se quejan de no tener trabajo tienen un trabajo y es buscar empleo de 8:00 a.m. hasta 5:00 p.m.”.

Nicolás Arrieta, el escritor

El youtuber quiso escribir libros: ‘Cuentos extraños para chicos con problemas’ y ‘Más cuentos extraños para más chicos con problemas’. La primera de sus publicaciones se agotó y la segunda está cerca de lograr esa meta.

¿Cómo lo hizo?

“La gente que quiso compró mis libros. No fui a la Feria del Libro ni a firmar autógrafos para que los adquirieran. Quise ser diferente a los demás. La gente lo leyó y dijo “esto lo escribió Nicolás”, sin necesidad de hacerle publicidad a mi trabajo”.

Arrieta, como sabía que iba suceder, esperó las críticas “porque un influenciador no es apto para escribir”. Desde pequeño leyó. Su padre, lingüista y abogado, lo orientó por ese camino. Pasó por la universidad y a ciencia cierta no le importa lo que digan de él. Sobre eso o sobre cualquier cosa.

Foto: Andrés Lozano

Habrán muchas cosas por contar y lo hará. No quiere quedarse estático. Entre sus planes está subir nuevo material a las plataformas: grabará un video para hablar de sus tatuajes, con el que quiere aconsejar a los jóvenes para pensarlo dos veces al momento de pintar su piel, según lo dice, “no es solo una cuestión de moda”. Seguirá subiendo contenido “contra quien sea” y su tercer libro viene en camino.

Nicolás, el hombre y personaje nacido en el ecosistema digital, permanece entre las tinieblas y el paraíso de las redes sociales. Es una persona común, con gustos, odios, amores y caprichos. Si tiene que recibir un insulto pone una mejilla, pero no deja que le toquen la otra. Responde y se defiende. Lleva nueve años, y serán muchos más “siendo el cáncer de YouTube”. Al menos así se describió alguna vez en el perfil de Twitter. Seguirá disfrutando con su novia, con quien comparte hace dos años y le modificó el concepto de la palabra amor, para dejar atrás los señalamientos de ser un maltratador. Una sonrisa pícara cierra la charla para apuntar: “Ahora soy más responsable”.

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