El legado de Nicolás Leoz

El legado de Nicolás Leoz

28 de abril del 2013

Por casi 27 años Nicolás Leoz fue el mandamás del fútbol en Suramérica, su carisma sumado a la incansable tarea por mantener la integración del continente en el idioma futbolístico, le dieron el poder para manejar las diez asociaciones nacionales pertenecientes a la Conmebol.

Este paraguayo de extracción humilde, supo aplicar los mandamientos aprendidos en su carrera como abogado, para liderar desde el primero de mayo de 1986, la Confederación Suramericana de Fútbol e incluir su nombre en los dirigentes más importantes de la FIFA.

Leoz, quien por quebrantos de salud terminó su vínculo con la Conmebol y la FIFA, dejó un importante legado para el fútbol del continente, sin embargo, tras su retiro, cargará con la cruz de la corrupción que cuestionó su mandato.

Los momentos más importantes

Cuando Nicolás Leoz relevó al peruano Teófilo Salinas en mayo de 1986, la Confederación Suramericana de Fútbol no tenía una sede digna de su estatus, por lo que el dirigente se dio a la tarea de construir un edificio donde se pudieran realizar sorteos, cumbres y demás reuniones del fútbol continental. La sede de la Conmebol ubicada en Luque, Paraguay, fue inaugurada en febrero de 1998.

Leoz globalizó el fútbol suramericano, al permitir la entrada de los equipos mexicanos a la Copa Libertadores a partir de 1998. En esa temporada, la Conmebol implantó los estímulos económicos para los participantes en este certamen gracias a la alianza con Toyota.

El dirigente paraguayo trabajó con el objetivo de integrar el continente y hacer equipos más competitivos, para ello condensó el proyecto de la Copa Suramericana, que desde el 2002 arropó a las copas Mercosur y Merconorte y se convirtió en el segundo torneo más importante de Suramérica.

Uno de sus principales logros a nivel dirigencial, fue haber obtenido la sede de la Copa del Mundo 2014 para Brasil.

Leoz, que siempre estuvo dispuesto a los cambios, dio el aval para que el formato de la clasificación suramericana al mundial cambiara. Para Francia 1998 se eliminaron los grupos y se empezó a jugar una eliminatoria todos contra todos. Ese cambio le permitió a selecciones como Ecuador, Chile y Paraguay, ser más competitivas a nivel mundial.

A los éxitos del fútbol continental, Nicolás Leoz le agregó la idea comercial a todos los eventos de la Confederación. Mediante los derechos de televisión, patrocinios y el mercadeo, tanto la Conmebol como las asociaciones y los clubes, se fortalecieron económicamente.

Nicolás Leoz, Kienyke

Lo principales logros con el fútbol suramericano

A lo largo de los 27 años de mandato, Leoz presenció tres Copas del Mundo. La de Argentina en 1986, y las de Brasil en 1994 y 2002. A nivel Sub 20, ocho títulos mundiales y tres Sub 17.

Los clubes suramericanos pusieron su sello en la desaparecida Copa Intercontinental, de las 18 ediciones que se disputaron bajo su permanencia en el organismo, los equipos de la Conmebol derrotaron en siete ocasiones a los europeos. Mientras que de las ocho ediciones del Mundial de Clubes, tres suramericanos se quedaron con el título.

Los pecados de Leoz

La perpetuidad fue uno de los mayores pecados de Nicolás Leoz. El paraguayo creó entrañables vínculos con otros dirigentes del continente haciendo que la cúpula de la Confederación fuera impermeable. Sus lazos con Julio Grondona, Eduardo De Luca y Eugenio Figueredo, no fueron bien vistos por el mundo del fútbol.

Leoz fue criticado por los excesivos gastos por parte de la Conmebol, como la construcción del hotel Bourbon, una lujosa edificación en inmediaciones de la sede de la Confederación.

Con la comercialización de los derechos de televisión, la cúpula del fútbol suramericano encontró un negocio muy lucrativo pero a la vez muy cuestionado, ya que por más de 20 años, Leoz le otorgó los derechos televisivos a TyT Sports Marketing, una empresa que nació de la fusión de la brasileña Traffic y la argentina Torneos y Competencias.

Julio Grondona, Nicolás Leoz y Eugenio Figueredo, Kienyke

Nicolás Leoz (centro) acompañado por Eugenio Figueredo (izquierda) y Julio Grondona (derecha)

Los fracasos

Quizás nadie recuerde la “Copa Oro Nicolás Leoz”, un torneo que nació en 1993 y que se disputaba entre los cuatro campeones de los torneos continentales del año anterior: la Copa Conmebol, la Copa Master de Supercopa, la Supercopa Suramericana y la Copa Libertadores de América.

La idea de hacer un “súper” torneo, no tuvo la acogida esperada y terminó siendo un rotundo fracaso. Aunque se disputaron tres ediciones, este torneo pasó al rincón del olvido y a ser uno de los mayores fracasos de Nicolás Leoz al frente de la Conmebol.

Sus quebrantos de salud

El corazón siempre alertó al presidente de la Confederación Suramericano de Fútbol, por cuatro ocasiones Leoz sufrió quebrantos de salud a raíz de sus problemas coronarios.  Aunque en noviembre del 2012 fue sometido a una operación a causa de una irrigación en una arteria coronaria, el jefe del fútbol suramericano a los 84 años, se rehusaba a dejar su cargo.

Las denuncias por corrupción

En las paredes de la Conmebol retumba el rumor de que su ahora expresidente, habría sido sobornado a cambio del voto para elegir a Qatar como la sede para el Mundial del 2022, el portal argentino Urgente24.com, destaca que, esa razón propició la apertura por parte de la FIFA de una investigación por corrupción que involucra a Leoz.

Urgente24.com cita la investigación publicada por la Revista France Football, en la que queda al descubierto que el presidente de la Confederación Suramericana de Fútbol, recibió 20 millones de dólares a cambio de su voto por la delegación árabe.

Por ahora, y mientras la FIFA se dispone a aclarar la situación de Nicolás Leoz, el férreo edificio de la Conmebol no se estremece, porque con la llegada del uruguayo Eugenio Figueredo, las aguas seguirán fluyendo en la misma dirección, por lo menos hasta el primero de mayo de 2015.