Los niños arrebatados en la frontera de Estados Unidos

@UNICEF

Los niños arrebatados en la frontera de Estados Unidos

21 de junio del 2018

Cuartos de juego se convirtieron en albergues de tristeza desde que las autoridades migratorias de Estados Unidos empezaron a llevar niños, separados de sus padres, para encerrarlos mientras definían el proceso legal de sus progenitores.

Una niña de aproximadamente cuatro años llora a gritos a la sombra de su madre, quien se sostiene de una camioneta mientras es requisada por una autoridad de inmigración. La escena es alumbrada apenas por las luces de los vehículos oficiales que controlan el paso desesperado de latinos que buscan entrar a Estados Unidos.

Ese es el drama que se estableció en la frontera sur de Norte América tras la aprobación de la política ‘tolerancia cero’, que busca acabar con la inmigración a como de lugar. Pero la indignación surgió luego de conocerse fotografías de niños encerrados en jaulas, durmiendo en colchonetas, arropados con cobijas metálicas y con desconocimiento total del paradero de sus padres.

Se considera que al menos 2.500 niños se encuentran en esa situación luego de que las autoridades migratorias decidieran separar a los padres de sus hijos. Muchos aún desconocen el paradero de los menores porque son tres centros adecuados ‘blandos’ para acogimiento de los menores.

Críticas sobre Donald Trump

La política de tolerancia cero lo que se propone es juzgar penalmente a quienes crucen la frontera de manera irregular, por eso, mientras se desarrollan los juicios, se separa a los niños de los padres. Pero esos juicios, según medios locales, no siguen el debido proceso, se están realizando de manera masiva y con poca garantía de defensa.

Sin embargo, la presión mediática y las marchas internas de la población civil, aparte de los rechazos públicos de algunos parlamentarios demócratas llevaron a Trump a dar un paso atrás en la rudeza migratoria.

“Estamos suspendiendo los enjuiciamientos de adultos que son miembros de unidades familiares hasta que el ICE (Inmigración y Control de Aduanas, según sus siglas en inglés) pueda acelerar la capacidad de recursos para permitirnos mantener la custodia”, dijo un portavoz de la Casa Blanca al Washington Post.

Además, en una de sus pocas actuaciones públicas, la primera dama estadounidense, Melania Trump, visitó los asilos de menores en la frontera durante un sorpresivo viaje realizado esta mañana. Según afirman medios locales, es Melania quien ha insistido al presidente para mejorar el tema de los menores.

“El presidente hizo un mal cálculo del tema migratorio, porque si bien hubo mucha gente que lo eligió para endurecer las políticas migratorias por una xenofobia contra población árabe y musulmana, al momento de meterse con niños se despertó una indignación que no pudo controlar”, afirmó el internacionalista Mauricio Jaramillo, de la Universidad del Rosario, consultado por KienyKe.com.

Pero esa concesión no responde únicamente a una presión pública, según Jaramillo, la decisión respondió al panorama político que se encuentra próximo a cambiar para el presidente. “Las elecciones parlamentarias que se realizarán en noviembre, harán una nueva composición de Congreso que probablemente será de mayoría demócrata. Un panorama más adverso para el presidente Donald Trump”, afirmó el analista.

Pero ese gobierno que subió al poder con propuestas xenófobas tiene la capacidad para mantenerse impune. A parte de que ha esquivado históricamente su pertenencia a cualquier convención vinculante de derechos humanos, se acaba de retirar del Consejo de Derechos Humanos de la ONU y ningún estado tomaría una postura hostil con Estados Unidos por temor a las represalias. Así que básicamente, permanecerá impune su actuación denigrante con los migrantes.

“No sé si el país esté preparado para un proceso, porque en los vejámenes de Abu Ghraib y de Guantánamo lo que se vio fueron altos niveles de impunidad. Quizá haya una sanción moral, política pero no una penal”, afirmó Jaramillo.

Esto no es nuevo, el caso de rechazo a los migrantes ya se vio en situaciones pasadas desde las amplias migraciones sirias a Europa, el barco Aquarius que quedó a la deriva en la costa italiana luego de que el primer ministro rechazara su ingreso y ahora la separación de padres y menores en la frontera mexico-estadounidense, solo son muestra de una xenofobia generalizada.

“Hacía mucho tiempo no veíamos en Europa una extrema derecha tan posicionada y tan recargada a propósito, entre otros, con el tema de las migraciones”, afirma Jaramillo, respecto al crecimiento de esta posición en el mundo, donde algunas poblaciones rechazan y otras defienden a los refugiados y migrantes.

Pero el asunto es más difícil de solucionar. Organizaciones sociales e internacionales como la ONU han sido enfáticas en solicitar el respeto de los derechos de los migrantes y su bienvenida en las fronteras, mientras los gobiernos de extrema derecha defienden la soberanía de sus territorios que les otorga la legitimidad para elegir quién es aceptado y quién es rechazado.

“Es una moneda, por una cara están los derechos imprescriptibles de los migrantes aún cuando hayan ingresado ilegalmente a un país, pero por la cara está la soberanía de los Estados”, afirma el internacionalista de la Universidad del Rosario.

Por eso el decanto de la moneda es más complejo cuando en algunos lugares cae por el lado de los derechos humanos y en otros por la cara de la soberanía de los Estados.