“No es un negocio, es un homenaje”, dice dueño del bar Chapecoense en Medellín

“No es un negocio, es un homenaje”, dice dueño del bar Chapecoense en Medellín

24 de febrero del 2017

Juan David Pemberty, un paisa hincha de Nacional, tenía previsto abrir un bar llamado Rojo y Verde el mismo día del partido de ida de la final de la Copa Sudamericana, que se disputaría en Medellín el miércoles 30 de noviembre de 2016. Pero los planes le cambiaron dos días antes, con la tragedia aérea que enlutó al mundo deportivo, en la que fallecieron 71 personas, entre ellas 19 de los 22 jugadores del equipo Chapecoense, que venía a Medellín con la ilusión de llevarse una victoria ante el equipo local.

“A raíz de la desgracia, paré absolutamente todo. Ya no iba a haber ninguna fiesta en la ciudad, ningún partido y todos tomamos esta tragedia personal, como si hubieran fallecido los miembros de nuestro equipo, ya no eran rivales, eran unos héroes”, le cuenta Pemberty a Kienyke.com.

Él fue una de las 45.000 personas que estuvo en el estadio Atanasio Girardot como muestra de solidaridad con los hermanos brasileños, y fue testigo de que mucha gente de Medellín y de otras ciudades de Colombia sintió esta pena como propia.

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Así surgió la idea de cambiar el concepto del bar deportivo que iba abrir para convertirlo en un homenaje al Chapecoense, sin calcular los alcances que iba a tener tanto en Colombia como alrededor del mundo.

Bar Chapecoense Medellín (3)

Chapecoense se quedó en Medellín

El lugar, ubicado en uno de los locales externos del centro comercial El Diamante, que queda muy cerca al estadio, abrió el pasado 4 de febrero. Sesenta días le tomó a Juan David y a su esposa y socia, Verónica Peña, tener en orden el registro en Cámara de Comercio y los elementos decorativos con los que pretenden que no se olvide esta historia.

“Me tardé dos meses más y paré la inauguración para encontrar todo lo que iba a ser la decoración, las imágenes de los jugadores, el escudo, el letrero. Además de organizar los papeles para que todo quedara legal”, afirma Pemberty.

Las imágenes de los futbolistas del Chapecoense, el equipo de la ciudad de Chapécó, ubicada en el Estado de Santa Catarina en Brasil, no fueron fáciles de conseguir porque a los pocos días del accidente empezaron a desaparecer de internet.

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El escudo del equipo, las fotos en blanco y negro de los jugadores que fallecieron y de los sobrevivientes a color, la copa Suramericana que se les entregó como reconocimiento póstumo, una réplica del avión de Lamia en el que viajaron, la foto de ‘Indiozinho’, un pequeño de cinco años que siempre asistía con su tocado de plumas a los partidos y se convirtió en la mascota del equipo, los portavasos y los llaveros del Chapecoense, es con lo que Juan y Verónica pretenden recordar con respeto lo sucedido para que no desaparezca de la memoria de los hinchas.

Bar Chapecoense Medellín (4)

Lo que piensan en Brasil

Juan afirma que su intención nunca fue causar la euforia que ha generado su establecimiento en los medios de comunicación. Tras un pequeño reportaje en un canal de televisión local, la noticia del Bar Chapecoense ha llegado a Brasil, Perú, Uruguay, Argentina e incluso a países europeos.

“Yo no sabía que esto iba a ser de esta magnitud. Pero me queda la tranquilidad de que solo lo hice como un homenaje al Chapecoense porque soy hincha de Nacional”, comenta.

Y a los que critican su iniciativa con la premisa de que ‘los paisas hacen negocio de todo, hasta de una tragedia’, les responde con tranquilidad: “Yo lo monté porque soy hincha del Verde, soy paisa, viví la desgracia desde el primer momento y la seguí hasta el último. No tengo opinión frente a esos comentarios de personas que creen que yo me estoy aprovechando de una catástrofe”.

Entonces añade: “Si me pongo a ver, no es gente de aquí, no son hinchas del Deportivo Independiente Medellín, ni de Nacional, ni de Envigado, que son los equipos antioqueños. Es gente externa, de otras ciudades de Colombia. Me queda la satisfacción de que a los extranjeros, a los brasileños que nos han visitado y a las personas de otras partes de Suramérica, les gusta y me han manifestado sus palabras de agradecimiento. Han venido muchos turistas de Brasil que se van contentos con su foto, recuerdan el momento y me agradecen”.

De hecho, tuvo un encuentro hace una semana con una pareja oriunda de Chapecó. “Por no decirte que se fueron llorando, te digo que salieron muy agradecidos. Les dimos un recordatorio, que es un llaverito del Chape. Acá no ha venido nadie en son de discordia, a decirme que por qué monté este lugar”, narra el propietario.

Además, gracias a la reseña en el periódico O Estado de Sao Paulo (Estadao), que le hizo el periodista Ciro Campos, Juan David ya habló con las directivas del equipo de Santa Catarina.

“Se comunicaron para hacerme una especie de entrevista. No les entendí mucho porque no tenían traductor, pero les respondí lo que pude. De lo que comprendí era muy claro que me daban las gracias. Para ellos, nosotros los paisas somos parte de su familia porque así lo sintieron, porque los acogimos, los acompañamos. Ellos se conmovieron cuando fuimos al estadio, prendimos las velas, lloramos y gritamos ‘vamos Chape’”, expresa.

Bar Chapecoense medellín

En 15 días tiene planes para viajar a Chapecó, para estar en un partido del equipo, conocer a las barras y, si es posible, reunirse con las personas que lo llamaron para pedirles su autorización para exhibir la camiseta del delantero Bruno Rangel, que una familia del municipio de La Unión recuperó del lugar del siniestro.

“Quiero exhibirla si me puedo quedar con ella, pero lo haré con el permiso del equipo”, dice Pemberty. “Si me dicen que no, que quieren recuperar todo, como lo han pedido, no tengo ningún problema y antes les envío todo lo que me traigan al local”, afirma.

El ‘Embrujo Chapecó’

En el bar Chapecoense un cliente se puede tomar un tinto por 600 pesos o un coctel de aguardiente, vodka y licor de manzana, que le da un color verde y un buen sabor, que se llama ‘Embrujo Chapecó’ y cuesta 12.000 pesos.

De jueves a domingo permanece lleno, pero abre todos los días de 10 de la mañana a 8 o 9 de la noche para transmitir los partidos de la Champions, la Copa Libertadores, la Europa League y los torneos locales. “Es difícil transmitir los partidos del Chape porque el operador de cable no presenta las copas de Brasil, pero he estado averiguando para ver si puedo tener acceso directo vía online”, concluye Juan David.

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