“No me quieren en Rock al Parque por cuestiones políticas”

“No me quieren en Rock al Parque por cuestiones políticas”

12 de mayo del 2017

“Última vez que lo digo: Maduro y sus artistas que se vayan para la mierda… el que entendió, entendió”. Así escribió Julio Correal en su cuenta de Twitter. Con ese trino y otros tantos, el productor, presentador y empresario, se ha ido lanza en ristre contra la presentación de Paul Guillman, legendario rockero venezolano, en Rock al Parque 2017.

El pecado de Gillman es uno: ser amigo de la revolución bolivariana. Desde que Chávez subió al poder, el músico ha mostrado su simpatía con las ideas de la izquierda venezolana, al punto de que, en varias oportunidades, no se subió a una tarima para hacer música, sino que, rodeado de hombres de camisetas rojas, se dirigió al público para defender las ideas chavistas.

Para Correal, Gillman está “al servicio de Maduro”. Por eso, desde que se anunció que podría hacer parte del cartel del festival, Correal emprendió una durísima campaña en redes sociales para que no se permitiera al Venezolano tocar. Además de considerar a Gillman como un esbirro de la dictadura de Maduro, Correal y quienes lo apoyan, muchos en realidad, dicen que no se debería politizar el festival.

“Soy venezolana viviendo en Bogotá, dijo una tuitera, y te quiero agradecer porque hayas contribuido a que ese cómplice de narcos y asesinos no fuera al festival”.

También hay quienes han rechazado la posición de Correal. “Tampoco me agrada el régimen dictatorial de Maduro, pero sacar a un artista por sus inclinaciones es típico de los regímenes”, dijo otro tuitero.

Las evidencias de la militancia de Gillman son contundentes. En una entrevista para la televisión venezolana, el músico comentó que “la Revolución hay que salvarla ahora, voto a voto, persona a persona. La revolución es una victoria irremediable. La revolución no se termina más nunca en este país. El rock es revolución, como lo dijera nuestro presidente Maduro. Revolucionario, rockero y obrerista, que mejor vamos a tener que un presidente como este (Maduro), que va a seguir todo lo que el presidente Chávez le inculcó durante 14 años”.

Maduro no ha dudado en llamar a Gillman “el rey del Rock nacional”.

Idartes, ente distrital encargado de llevar a cabo el Festival, dijo que “aplazar la participación de un artista hace parte de la dinámica propia de las programaciones culturales y está situación puede responder a la agenda de los artistas, acuerdos económicos entre otras”.

De acuerdo con Juliana Restrepo, directora de Idartes, la institución es apolítica. “siempre la selección de los cárteles se hace con un criterio puramente artístico -dijo-. Cuando se decide traer a Paul Gillman se le invita respondiendo a la petición del público, que tiene por este artista que es legendario a nivel latinoamericano y que nunca había estado en las tarimas del festival”.

“Todas las personas que se suben a la tarima tienen una posición política. Y nosotros no nos metemos con eso. Respetamos. Sin embargo, alrededor de la polémica se empezó a armar la posibilidad de que boicotearan la presentación del artista.

Nosotros como distrito no podemos exponer a los casi 200 mil jóvenes que asisten a estos festivales”, explicó la funcionaria.

Así, el argumento del distrito es que por seguridad, previendo desmanes, y para evitar riesgos, se cancelaba la presentación de Paul Gillman en Rock al parque.

KienyKe.com habló con Julio Correal. Insistió en que Gillman era un “militante, activista, miembro del aparato de comunicaciones de la revolución tergiversada de Maduro”.

Foto: @paul_gillman

Foto: @paul_gillman

Aclara, sin embargo, que si Maduro hubiera llamado a elecciones y fuera un candidato que se presentara en una contienda política democrática, no hubiera tenido ningún problema. “Pero hoy en día Maduro es un dictador, asesino, fascista, represor, que es muy diferente. Se ha negado a llamar a elecciones; se ha negado a liberal los presos políticos, ha mandado a la mierda la Asamblea Nacional que fue elegida por el pueblo. Además se hace el loco y reprime las manifestaciones del 80% de los ciudadanos”.

Correal cree que la decisión de Idartes no es política. Para él más bien es “ética”. “En el festival Rock al parque jamás se ha subido ningún activista político a promocionar ninguna dictadura; ni siquiera un alcalde.”

Por otro lado, Correal explicó que le había mandado una carta a Gillman solicitando que le pidiera a Maduro que llamara a elecciones. “Con eso que hubiera hecho el man, ya hubiera parado mi campaña”, dijo.

En comunicación con W Radio, Paul Gillman dijo que no culpaba al festival. Admitió que sin duda era una decisión política. “Lo que nos interesa es la música —dijo—. Se escuchó a los grandes magnates de la música detrás del teclado , que con su poder me sacaron de ahí. Así como desinvitan también deshermanan”.

“No me quieren ver allá por cuestiones políticas, pues bueno: está bien. Yo vengo es como ciudadano del rock. El rock es una hermandad, el metal es una hermandad: El rockero, el metalero una sola religión por la cual sigue, y va hasta el final, que es la música. Y eso es lo único que yo quería hacer: cantar mis canciones”, dijo el rockero.

Gillman es un músico legendario con casi 40 años de trayectoria. El mismo Correal reconoce que son buenos músicos y que hubiera dado un buen espectáculo. Son 18 discos los que tiene. Pero, dijo “los artistas no pueden cometer esa clase de errores porque los artistas la pagan”.

Esto dice IDARTES sobre la cancelación del concierto de Paul Gillman