Él es el colombiano a quien Obama le perdonó la vida

Él es el colombiano a quien Obama le perdonó la vida

19 de enero del 2017

En las últimas horas se dio a conocer que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, concedió indultos y conmutación de penas a varios presos, entre ellos a un ciudadano colombiano. Se trata de Abelardo Arboleda Ortiz, un hombre de Buenaventura sentenciado a muerte por los cargos de homicidio, porte de armas y posesión de drogas.

La pena de Arboleda sería conmutada, lo que quiere decir que la corte tendría que cambiarle su condena de muerte por cadena perpetua, obedeciendo el alegato de la abogada defensora, Amy Gershenfeld Donnella, según el cual el acusado tendría una condición de retraso mental, haciendo inconstitucional en ese país aplicarle la inyección letal.

Lea también: Obama: “la democracia puede tambalear cuando se entrega al miedo”.

El colombiano habría llegado a suelo estadounidense como polizonte en la década de los noventa. Allí estuvo buscando algún trabajo, pero por sus condición de indocumentado no consiguió nada estable.

Al poco tiempo, según comentan sus familiares, se vio involucrado junto a otros tres individuos en un caso del homicidio del panameño Julián Colón, en un hecho que al parecer fue consecuencia de disputas entre pequeños traficantes de drogas.

Lea aquí: Estos fueron lo últimos mensajes de los famosos antes de morir.

Sin embargo, en una cuenta de Facebook creada por allegados de Arboleda a nombre suyo, se dice que todo se trató de un error: “la fatalidad me persiguió y me vi envuelto en caso de homicidio por el único hecho de ser negro, colombiano y estar indocumentado. Las autoridades estadounidense necesitaban un culpable, alguien a quien acusar por la muerte de un ciudadano. Yo estaba en lugar equivocado y a la hora equivocada en busca de ganarme el pan diario. Entonces dijeron: ¡Este es el hombre!”

Desde el año 2001 el colombiano está privado de su libertad, condenado a muerte por medio de la inyección letal. Pasaron más de doce años para que la familia de Arboleda Ortiz conociera algo sobre él, gracias a la intervención de la personería de Buenaventura, y para sorpresa suya, en febrero del 2014 recibieron la buena noticia de que no había sido ejecutado.

Sin embargo, este castigo no ha sido cumplido por causa de las constantes actividades de su abogada, Gershenfeld, quien apeló a la sentencia, argumentando que su cliente tiene un retraso mental.

“Es una persona de color, intelectualmente discapacitada con un coeficiente intelectual de 54 que nunca fue capaz de aprender a leer, escribir o hacer simples cuentas matemáticas”, razón por la cual considera que “una cadena perpetua sin derecho a libertad bajo fianza (…) es una sentencia más proporcionalmente adecuada para Arboleda Ortiz”.

Las consideraciones de la abogada se basan en unas recomendaciones acerca del caso del colombiano por parte de la The Bar Council of Malaysia, el British Institute for Learning Disability, y otras importantes instituciones, las cuales consideran que es inconstitucional, de acuerdo con la octava enmienda de la carta magna de ese país, que prohíbe castigos crueles a personas con alguna condición de vulnerabilidad.

“A personas con este tipo de discapacidad no se les puede aplicar la pena de muerte, ya que se estaría violando la octava enmienda a la Constitución del país”, dice el documento. Además asegura que no se le puede dar un trato diferencial a Arboleda Ortiz por venir de Colombia.

A pesar de esto, no se había declarado la conmutación de la pena, pese a que la apelación se realizó hace más de 3 años, porque la única persona que podía aprobar esta medida era el presidente Obama. A pocos días de terminar su estadía en la Casa Blanca firmó una gran cantidad de indultos y conmutaciones de penas, entre las cuales quedó este ciudadano colombiano.