El otro enredo de Moralesrussi

El otro enredo de Moralesrussi

2 de junio del 2011

Cajas con documentos y funcionarios que organizan estantes y archivadores es lo único que se ve en la sede de la Contraloría en Bogotá, en la calle 26, a donde retornaron los funcionarios del ente de control. Durante dos años, la entidad funcionó en un edificio alquilado de la Carrera 16 con carrera 79, en el norte de la capital.

Tanto  el arriendo provisional como la remodelación de la sede principal han sido motivo de escándalo por sus costos desproporcionados. Concejales de la ciudad, encabezados por Antonio Sanguino, advirtieron del excesivo valor pagado por el alquiler. Cada mes, la Contraloría desembolsó 230 millones de pesos para cumplir con el arriendo que, según las denuncias de Sanguino, doblaba el valor del canon de arrendamiento de la zona, que no superaba los 110 millones de pesoss. El contrato fue ejecutado por el Contralor Auxiliar Víctor Armella.

La Auditoría General asegura que en la remodelación del edificio se presentó un posible detrimento patrimonial de al menos 1.000 millones de pesos. El Auditor habla de nueve contratos celebrados en 2008 para el reforzamiento y adecuación de algunas oficinas, cuando la Contraloría había autorizado y girado con anterioridad recursos para las mismas actividades. Las empresas que actuaron en estos contratos son Estructura y Acabados, Consorcio Concitec-Civilo y Electro Construcciones y Civilo & Co Ltda. Estos son los ejemplos de cómo inflaron los costos.

Los precios también se incrementaron en trabajos como excavación, desmonte y retiro de cielo raso, lo mismo que en la compra de acero de refuerzo (ver comparativo).

El nombre del ex contralor Miguel Ángel Moralesrrusi y su círculo cercano aparece de nuevo detrás de esta presunta defraudación. La Contraloría lleva diez días sin funcionar, con cientos de procesos represados por cuenta de un trasteo a una obra que quedó inconclusa y de unos costos escandalosos.

Comparativo de precios del mercado con los utilizados en el edificio de la Contraloría.

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