Pandilleros entregan las armas en peligroso sector de Cali

Pandilleros entregan las armas en peligroso sector de Cali

5 de abril del 2017

“Hace un tiempo, aquí mismo donde estamos parados, no se podía caminar después de cierta hora. Todos estábamos en alerta, esquiniados, esperando por si algún parche de otro barrio venía a estresarnos (…) no había niños jugando, ni tiendas ni billares abiertos”, así describe Luis Alfonso Gómez lo que meses atrás vivían los habitantes de ‘Terrón Colorado’, catalogado como uno de los sectores más peligrosos del oriente de Cali.

Él, como decenas de jóvenes de su edad, tuvo que crecer entre riñas y balaceras. En su barrio la noticia de cada mañana era la muerte de alguien cercano y en lugar de calles para jugar, había fronteras invisibles donde, “si cruzabas, corrías el peligro de no volver”.

El informe del Observatorio Social de la Violencia de Cali indicó que en el año 2016 la vida se le negó a 181 personas en problemas de pandillas, un 50 % menos que los casos presentados en el 2015, cuando se presentaron 359 casos asociados a este móvil.

Hoy el escenario es distinto, parece que el deseo de tener una vida diferente se hubiera ‘contagiado’ de uno en uno y entre todos emprender la tarea de “cambiarle la cara a Terrón”. Treinta jóvenes que pertenecían a pandillas de sitios conocidos como La Estatua, La Playita, El Nueve, El Hueco, entre otros, tomaron la decisión de entregar las armas y tomar el camino de la legalidad.

El reporte de las autoridades indica que este año – a marzo 15 de 2017- se han salvado 49 vidas, pues mientras en el año 2016 hubo 322 fallecidos, este año se redujo a 273, lo cual representa una disminución del 15.2%.

Pandilleros resocializados

Es un proceso que se viene gestando desde el año 2012 pero se consolidó hace cerca de dos años con una apuesta para jóvenes pertenecientes a población vulnerable, el cual viene siendo caracterizado a través del programa ‘Colectivos’ creado para recuperar a los muchachos asentados en los Territorios de Inclusión y Oportunidades, TIO, como los ha denominado la Alcaldía de Cali.

Maurice Armitage, Alcalde de Cali, armas, entrega de armas

“El programa ya está listo. Hay 2.200 jóvenes escogidos y comprometidos (…) Para esto se destinaron más de 5.000 millones de pesos y están apropiados en la Secretaría de Seguridad y Justicia”, explicó el coordinador de dicho programa, Alberto Concha Eastman.

Sin embargo, Luis Alfonso reconoce que éste solo es el comienzo. “Yo estoy haciendo lo posible por ganarme la confianza de la gente, aunque es difícil y eso se ve con el tiempo (…) Por aquí la mayoría son familia mía y amigos de crianza, y me motiva que yo no quiero ellos vivan y sufran lo mismo que yo porque no aguanta”.

El día de la entrega de armas

El pasado 31 de marzo, treinta y dos jóvenes que pertenecían a las pandillas de los barrios Terrón Colorado, El Realengo, La Estatua y otros sectores de la Comuna 1, entregaron sus armas y a cambio recibieron contratos de prestación de servicios con el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente – Dagma-.

La comunidad se reunió para ‘darles la bienvenida’ a su nueva vida. Estaban rodeados por sus amigos, su familia y también por miembros de la Policía Nacional, que distinto a otras ocasiones, no trataban de apresarlos y conducirlos a la cárcel en cumplimiento de su deber; Esta vez, estrecharon la mano de cada uno de ellos y viéndolos a los ojos, sellaron un pacto por el cese de una lucha de fuerzas que parecía eterna.

Pandillas

“El gesto de estos muchachos de entregarnos hoy las armas es una demostración de que Cali va por el lado correcto, y es que tenemos que manejar la parte social y la parte policiva (…) los colombianos no podemos seguirnos entendiendo a bala, no podemos resolver todo matándonos, hay que resolverlo con dialogo, con justicia social, con trabajo, con oportunidades y sobretodo tenemos que quitarnos de la cabeza la violencia, porque es la única forma de sacar este país adelante” indicó el Alcalde de Cali, Maurice Armitage.

Para el mandatario, quien ha sido controversial en sus afirmaciones frente a la paz y la reconciliación de los colombianos, programas como estos llevan a que los índices de criminalidad en Cali empiecen a bajar. “A estos jóvenes se les abrieron oportunidades para alejarlos de las drogas, las armas y la violencia, convirtiéndolos en hombres y mujeres de bien para la sociedad; de allí que nos sea coincidencia que los índices de criminalidad en Cali hayan bajado en los últimos 15 meses” puntualizó Armitage.