El presidente que fue excomulgado por el Papa

El presidente que fue excomulgado por el Papa

10 de enero del 2019

Desde que la época colonial llegó a su fin, con la independencia, la Iglesia tuvo una constante lucha con el Estado para mantener su poder. Los gobiernos, dependiendo su inclinación, estaban a favor o en contra del clero.

La historia muestra que la relación entre Iglesia y Estado, hasta la Constitución de 1986, cuando el clero tomó fuerza institucional, con el gobierno liberal de Rafael Nuñez, fue una suerte de ires y venires ligados al gobierno de turno. El liberalismo nace con ideas anticlericales mientras que el partido conservador fue defensor de la Iglesia y su estrecha unión con el Estado.

Antes de Núnez, un presidente del ala más radical del liberalismo, más cercano al conservatismo, la Iglesia católica había pasado un muy mal momento, que les llegó con la segunda presidencia del liberal Tomás Cipriano de Mosquera, quien estaba políticamente alejado el clero, tanto así que el 9 de septiembre de 1861 emitió un decreto de expropiación de los bienes que estaban a nombre de la Iglesia, conocido como Desamortización de Bienes de Manos Muertas, con el cual las tierras del clero pasaron a manos del Estado.

Historiadores han dado a conocer que entre 1864 y 1884 fueron rematadas más de 170.000 hectáreas de tierra que pertenecían a la Iglesia, esto provocó que obispos y clérigos de la época se declararan enemigos del liberalismo, siendo respaldados por el partido conservador.

Como presidente, Mosquera decretó al Gobierno como tutor de la Iglesia Católica y expulsó de nuevo a los jesuitas del país, hecho que ya había ocurrido en 1850, bajo el mandato del presidente liberal de José Hilario López, y desterró a varios clérigos, entre ellos a Antonio Herrán, quien fuera Arzobispo de Bogotá, a quien arrestó años después en medio de los graves conflictos entre el Gobierno de Mosquera y la Iglesia, principalmente por la desamortización de bienes.

Fueron estos hechos los que produjeron que el papa Pio IX decretara la excomunión del presidente de los Estados Unidos de Colombia, el general Tomas Cipriano de Mosquera, quien fue mandatario del país en cuatro oportunidades: de 1845-1849, 1861-1863, 1863-1864, 1866-1867.

Tomás Cipriano de Mosquera y Arboleda nace el 26 de septiembre de 1798 en Popayán, como miembro de una familia adinerada de la región. A los 15 años entra al ejército de Antonio Nariño como cadete. A los 16 subió al rango de subteniente y un año después fue ascendido a teniente. En 1820, a los 22 años, ya era capitán del Ejército Nacional y años después fue nombrado comandante de armas de Popayán.

Por influencia de su padre, José María Mosquera, quien apoyó la causa de Simón Bolívar, Tomás Cipriano fue nombrado edecán y secretario personal del libertador y su rango subió a teniente coronel. Tomás Cipriano fue ficha militar de Bolívar para defender la independencia del país en la región del Cauca.

En 1829, después de que Tomás Cipriano de Mosquera colaborara con las negociaciones del tratado de paz con Perú, Simón Bolívar lo nombró General de Brigada y jefe del Estado Mayor General del ejército de Bolívar y luego fue ascendido a general en jefe del Ejército Nacional, para luego ser designado por el libertador como ministro plenipotenciario ante los gobiernos de Perú, Bolivia y Chile.

En 1845, con apoyo de ultraconservadores, terratenientes, esclavistas, seguidores de Bolívar y de la Iglesia Católica, Mosquera fue elegido presidente. En este mandato comenzó una transformación para terminar de abolir las instituciones coloniales y establecer instituciones nacionales.

El segundo periodo presidencial de Mosquera llegó en 1861, luego de derrocar al presidente Mariano Ospina Rodríguez. En este segundo periodo, que duró hasta 1863, Mosquera se desligó del clero, atacando su estructura administrativa económica, exigiendo a los sacerdotes autorizaciones del Gobierno para ejercer el culto religioso y expropiando todos sus bienes.

En la Convención de Rionegro (1863) Mosquera fue ratificado como presidente de los Estados Unidos de Colombia, un año después entregó el gobierno a Manuel Murillo Toro, para asumir el mando de las tropas colombianas para enfrentar la guerra contra Ecuador.

El cuarto mandato de Mosquera llegó en 1866. Su pelea contra el clero también sobresalió en este periodo presidencial: le prohibió a la Iglesia cobrarle a los campesinos diezmos, bajo amenazas de pecados y castigos espirituales; un año después fue derrocado, encarcelado por tres años, entre otros cargos por traición a la patria, abuso de autoridad, errores administrativos.

Mosquera murió a los 80 años, retirado totalmente de la política, en su hacienda Coconuco en Puracé, Cauca.