La controversia sobre la vacuna del papiloma y sus víctimas en todo el mundo

La controversia sobre la vacuna del papiloma y sus víctimas en todo el mundo

28 de agosto del 2014

Colombia no es el único país en donde se reportan presuntos efectos secundarios a la vacuna contra el papiloma humano. Aunque en ninguna parte se ha presentado un fenómeno masivo como en Bolívar, existen registros de varios países del mundo en donde niñas vacunadas presentan síntomas similares a aquellos de las colombianas: presencia de metales pesados en la sangre que causan vómitos, mareos, pérdida de la visión, adormecimientos y dificultades para hablar y para desplazarse, entre otros.

En España existe una Asociación de Afectadas por la Vacuna del Papiloma, creada en 2009 para reclamar tratamientos adecuados para las niñas que sufren secuelas derivadas de la vacunación. Ya hay media docena de demandas en ese país contra los fabricantes Sanofi Pasteur Merck, Sharp & Dohme (MSD) y GlaxoSmithKline. La Asociación afirma que hay al menos tres casos de muertes en España. Por su parte, la Agencia Europea de Medicamentos reporta que, solo en Europa, existen más de 150 notificaciones de sospecha de muerte por causa de la vacuna.

Este miércoles 27 de agosto la Asociación española fue recibida por primera vez  en el Ministerio de Salud. En la reunión se dio por sentado que la vacuna tiene efectos secundarios. El ministerio reconoció que ha habido una falta de comunicación respecto a los peligros de la vacuna y aceptó reforzar el “consentimiento informado”, es decir, el procedimiento médico en el cual se explica al paciente los pros y los contras de un medicamento y se le deja en autonomía de decidir si se lo deja aplicar o no.

victimas vacuna españa
Víctimas españolas durante una protesta

Contrario a Colombia, en donde tanto el gobierno como los médicos y científicos niegan que la vacuna contra el papiloma humano pueda producir los efectos que se le atribuyen, en Estados Unidos el Departamento de Salud y Servicios Sociales reconoció que efectivamente ésta puede producir reacciones negativas. Tanto así que la incluyó dentro del Programa Nacional de Compensación por Daños de las Vacunas.

El Fondo de Compensación ya ha entregado US $5.877.710 a 49 víctimas que sufrieron daños en su salud por culpa de la vacuna. En total hay 200 demandas. De esas 49 indemnizaciones, dos fueron por muerte y 47 por secuelas graves.

Más de la mitad de las reclamaciones aún están pendientes. 87 de ellas son por lesiones y 5 por muertes. 59 casos fueron desestimados y su reclamación negada.

En Estados Unidos incluso se tienen serias dudas sobre la efectividad de la vacuna contra el papiloma humano. En los Anales de Medicina dice: “Actualmente no hay ningún dato que demuestre que el Gardasil o Cervarix (GlaxoSmithKline) puedan prevenir cualquier tipo de cáncer cervical, pues el período de pruebas evaluado es demasiado corto para evaluar los beneficios a largo término de la vacuna del papiloma humano”.

Lo inquietante de la situación es que ninguna de las investigaciones adelantadas en diversas partes del mundo ha logrado demostrar que las enfermedades de quienes se consideran víctimas provengan de la vacuna. Igualmente resulta un enigma por qué solamente algunas, y no todas las personas que reciben la vacuna, desarrollan los supuestos efectos colaterales.

Entre tanto, Merck, uno de los fabricantes, continúa recibiendo colosales ganancias por la vacuna. Según el Washington Times, el cual cita analistas de Wall Street como fuente, este año se espera que las ventas alcancen los mil millones de dólares, cifra que puede incrementarse a 4.000 millones dentro de cinco años.

gardasil

Pero el negocio de la vacuna no beneficia solamente a los laboratorios farmacéuticos. En Estados Unidos los abogados obtienen una buena tajada de ponqué pues ya hay oficinas dedicadas a elevar demandas por efectos de la vacuna. The Clark Firm, un bufete de Texas, se especializó en representar víctimas del Gardacil (que se aplica a hombres y mujeres) y Cervarix (sólo para mujeres). Clark advierte que la indemnización puede llegar a US $250 mil y en su página web explica todo el procedimiento de la demanda.

En Japón también la vacuna ha sido centro de controversia. En marzo de 2013 se expidió una ley adoptando su uso. Pero tres meses después, en junio, suspendió la recomendación cuando descubrió casos de respuestas adversas al medicamento. Pocos días después, la prensa informó que 2.000 casos analizados, 357 resultaron ser graves. Tres meses después se creó una asociación de víctimas. El gobierno dispuso una investigación a altísimo nivel que incluso se llevó a cabo fuera del país. En enero de este año la Comisión Asesora en el tema desestimó la causa de “reacción sicotomática”, argumentada, como en Colombia, por un científico de la Universidad de Keio. Y en febrero se llevó a cabo en Tokyo el “Simposio internacional sobre las reacciones adversas experimentadas por quienes recibieron la vacuna del papiloma humano”, que reunió a varios cientos de afectadas.

Desde marzo de 2013 existe el sitio web “La verdad acerca del Gardasil”  que pretende convertirse en un sitio de reunión y de intercambio de quienes se proclaman víctimas de la vacuna en todo el mundo. En éste, como en todos aquellos en los que se manifiestan las víctimas, hay un común denominador: las quejas a gritos de las víctimas por la manera como sus casos son ignorados por las autoridades de salud de sus países, la carencia de atención a sus dolencias y la forma como se minimiza su enfermedad, reduciéndola a una simple “reacción sicosomática”.

¿Tendrán que recorrer las niñas afectadas colombianas el mismo camino que debieron transitar sus congéneres de otros países antes de que se reconozca que la vacuna contra el papiloma humano sí tiene efectos aunque se desconozcan los orígenes? Por lo pronto las autoridades de salud del gobierno recurren a la explicación poco creíble explicación  de la “reacción sicosomática”  y se niegan a aceptar cualquier posibilidad que incrimine a la vacuna. Una cosa es que no haya comprobación científica y otra que no exista la posibilidad de que la vacuna provoque reacciones adversas en algunas personas. En Colombia estamos en ese primer recorrido, mientras el Ministerio de Salud entra en pánico por los movimientos de algunos abogados que ya han comenzado a pescar en río revuelto, incitando a los padres a demandar el Estado.