Con el tema de las ambulancias: A Peñalosa se le ‘chispotió’

Con el tema de las ambulancias: A Peñalosa se le ‘chispotió’

5 de mayo del 2016

Hay una mala costumbre que hace carrera en la política colombiana. Los gobernantes elegidos se acostumbraron a sacar el retrovisor para tratar de explicar las problemáticas a las que se enfrentan e intentan solucionar.

Presentan a la ciudadanía sesudos estudios para justificar las decisiones que toman y evitar de esta forma el palo mediático. Es una cosa graciosa: se esfuerzan por explicar  la historia de los problemas, cosa que no parece necesaria, pues para eso fueron elegidos, para solucionar las embarradas del pasado, no para explicarlas.

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Pasa con Santos y Uribe y pasa a menudo con Petro y Peñalosa. La discusión de los dos políticos se ha vuelto cansona y desgraciadamente cotidiana. Como las peleas maritales.

Ahora, con la problemática de las ambulancias que se registra en Bogotá, Peñalosa decidió sacar un retrovisor mucho más grande y hablar de la administración de Samuel Moreno, quien no se puede defender porque está muy ocupado en la cárcel pagando una pena de 18 años por corrupto. La ciudadanía ya sabe que su administración fue nefasta y actuó como un pillo, gracias a Peñalosa lo estamos reafirmando; pero no es necesario. ¿Al caído caerle?

El problema de las ambulancias, dice Enrique Peñalosa, “venía de la administración de Samuel Moreno, es un proceso que ya tuvo muchas personas en la cárcel porque se tenían ambulancias que no se requerían”.

Para tapar ese hueco presupuestal, Peñalosa justificó el vencimiento del contrato entre el Distrito y operadores privados en el que salieron de operación 80 ambulancias que estaban al servicio de la red de emergencias de Bogotá.

Según el alcalde, hay más de 600 ambulancias, de esas, 132 pertenecen al Distrito, por lo que a su criterio, la demanda está cubierta.  “Son más que suficientes” para la atención de emergencias en la ciudad, dice.

El doctor Peñalosa dice que con  los contratos cancelados habrá un ahorro de 50.000 millones de pesos que serán invertidos en salud. Amanecerá y veremos.

Puede que las explicaciones del alcalde en este sentido estén técnicamente justificadas, pero la forma en la que defiende su postura carece de inteligencia.

Este jueves, durante una discusión con el senador del Polo Democrático Alberto Castilla, Peñalosa salió con una frase que dejó a parte de la opinión pública con la boca abierta.

La dijo cuando se hablaba de la muerte de un hombre de 57 años en la localidad de Kennedy, en el sur de Bogotá, al parecer porque no llegó la ambulancia que solicitaron sus familiares para atender una asfixia que presentaba.

“En todas las ciudades del mundo mueren personas esperando una ambulancia, esta persona murió esperando una ambulancia porque llamó a pedirla, dijo que tenía vómito y dolor de estómago y luego murió, pero no porque no haya habido. Lo que pasa es que utilizan mal, terminan atendiendo casos que no son de urgencia y las verdaderas emergencias no son atendidas a tiempo”. El caso sí terminó siendo de urgencia.

Las torpezas discursivas también las cometen quienes trabajan con él. Esta mañana, en diálogo con Blu Radio, el secretario de Salud de la ciudad, Luis Gonzalo Morales indicó que casos como el del hombre fallecido en sur de la ciudad, “seguramente va a seguir sucediendo”. Fue claro al señalar que seguirá pasando porque, como afirmó el alcalde, las personas hacen un mal uso del servicio de la Línea de emergencias 123.