Petro revela detalles del golpe que lo llevó al quirófano

Petro revela detalles del golpe que lo llevó al quirófano

10 de Septiembre del 2012

El alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, esconde –bajo la cachucha que se convirtió en su nuevo look– dos cirugías complejas, ambas de urgencia, fruto de un fuerte golpe recibido en la cabeza, sobre el cual hay toda clase de especulaciones, incluyendo que resultó de una pelea con su esposa.

“Puros chismes”, responde Petro, quien acepta explicar el asunto: “En mi matrimonio no hay violencia. Nosotros practicamos la política del amor. ¿Sabe en qué consiste? En mucho amor. Soy un practicante”.

¿Cómo se golpeó?

Me golpeé al levantarme, con la mesita de noche. Pensamos que el problema de salud que condujo a la cirugía era originado por ese golpe, pero hoy creemos no. Es un asunto sanguíneo, de coagulación. Todavía seguimos en los exámenes.

¿Es posible una tercera crisis y otra operación?

La verdad la crisis llega sin aviso. En este momento estoy bien. No se me afectan las condiciones intelectuales, como alguien sugería. Cuando a ese alguien le queda difícil entender lo que planteamos, entonces dice: Petro está loco. Todavía no sabemos con exactitud lo que pueda ocurrir, pero la probabilidad de que se repita es bien pequeña. Espero que no sea así.

¿Hasta cuándo usará la cachucha?

Dos o tres meses, mientras se empareja el cabello. Hoy es una suma de huecos. Los taurinos dicen que les quité la plaza y la pinta.

¿Por qué lo atienden en La Clínica Santa Fe y no en un hospital del Distrito?

La operación que a mí me realizaron tiene que ver con cuarto nivel. En ningún hospital me lo hubieran podido hacer. Cuando atentaron contra Luis Carlos Galán, él no pudo ser atendido de inmediato, acuérdese que pasó a Soacha y tuvo que ser trasladado prácticamente al otro extremo porque no había forma de atenderlo en el sur de Bogotá.

Gustavo Petro y Verónica Alcocer

Le cambio el tema, ¿quién o quiénes quieren sacarlo a sombrerazos?

Desde el cartel de la contratación, que es muy poderoso hasta otros que están en la legalidad y se mueven en todas las esferas de la vida política y económica, incluso en los medios de comunicación. Ese cartel estaba acostumbrado a vivir de la ciudadanía a través de sus impuestos, de una manera absurda e irracional.

¿Terminará su período?

Con el apoyo popular, indudablemente sí. De otra manera, tendrían que darme un golpe de estado.

Sobre el tema de la movilidad, ¿cómo evalúa los resultados del nuevo pico y placa?

Algunos ciudadanos y ciudadanas dicen que el trancón se desplazó a la hora valle. Lo hicimos voluntariamente, conscientemente.

Sin embargo, la ciudad no se ha descongestionado….

El Pico y Placa no sirve para descongestionar la ciudad. Lo que hicimos ahora transitoriamente, fue una medida para evitar que la gente siga comprando carros. En los dos últimos años las ventas de motos y carros crecieron. Veo que logramos detener la venta de carros, cosa que no le gusta a los concesionarios, pero que es un éxito para la cuidad.

¿Y qué otras medidas vienen en camino?

La medida que nosotros consideramos más eficaz para descongestionar la ciudad es básicamente los cobros de congestión. Hay ciudadanos propietarios de carros que creen que la ciudad gira en torno a su carro y no piensan que son los generadores del problema. Hay que desestimular el uso del carro. No estoy hablando una locura.

¿Cuál es el propósito de ese cobro de congestión y cuándo arranca?

Eso depende de la Nación. A mí me critican que cambio mucho los secretarios, pero en estos ocho meses van tres Ministros de Transporte. Eso depende del Ministro o Ministra.

Gustavo Petro y Verónica Alcocer

¿Eso equivale a peajes?

Puede ser electrónico, que es por horas y por sitios. Hay que hacerlo por zonas. Este estudio se está terminando. Estamos siendo ayudados por Singapur.

Singapur es una isla. Era más pobre que Bogotá hace 30 o 40 años, tiene menos habitantes y hoy es una ciudad más rica que el promedio de los Estados Unidos. ¿Cómo lo lograron? Con mucha educación. Ese es el secreto. Singapur dio el primer paso, puso cobros y bajó su congestión en un 50 por ciento. Hoy, ellos nos están ayudando en ese estudio para implementarlo en la ciudad de Bogotá.

¿Está satisfecho con el pico y placa hasta las 8.30 de la mañana?

Yo estoy estudiando el tema , quiero medirlo bien.

¿Cómo será Bogotá en diciembre en materia de movilidad?

Esperamos en diciembre menos obras públicas. Eso va a mejorar la movilidad.

¿Ya está definida la peatonalización de la séptima?

Sí. Arranca el 15 de septiembre. Va desde la calle séptima, donde está el Congreso, y llega hasta una cuadra antes del puente que acabamos de inaugurar.

¿Sacará de la llamada calle del Bronx a los drogadictos?

Quienes viven el Bronx son ciudadanos sujetos con derechos. Vamos a llevarles médicos, enfermeras y atenderlos el tiempo que sea necesario. Allí hay 4 mil personas. Le quiero decir que de los cabildos ciudadanos que hice para el plan de desarrollo, el más inteligente, fue el que hicieron los ciudadanos del Bronx. Yo pienso que la ciudad no tiene ni idea de lo que hay ahí.

¿Qué piensa de la posibilidad de verse y trabajar con Gina Parody, quien sería nombrada consejera del Presidente Santos en temas de Bogotá?

Gina sería consejera del Presidente, no mía. Pocos consejeros he visto en mi relación con el Gobierno, de los que existen. Mis relaciones son directamente con los Ministerios, fundamentalmente el de transporte.

Algunos piensan que usted esta aislado, encerrado….

Apenas me den de alta en el hospital, vamos a la calle. No hay otra forma de comunicación más eficaz que el contacto directo con la ciudadanía. Tenemos mucho que mostrar. Hay avances sustanciales.

Lo dibujan a usted como un hombre solitario….

Hemos estado la Plaza de Bolívar como 10 veces.

He bailado. Antes de que le pegaran al TM, estuvimos bailando porro con Totó la Momposina.

¿Usted no se siente solo ni aislado?

Estoy lleno de hijos. El artículo de El Espectador dice: “no ha logrado el consenso de la clase política tradicional”. A mí no me importa el consenso de la clase política tradicional. Si la hubiera buscado, me hubiera metido con los Turbay hace tiempo, no hubiera hecho lo que hice. Necesito el consenso de la clase política no tradicional, de la nueva ciudadanía.