Piel de burro: objeto de alto valor para los traficantes

Piel de burro: objeto de alto valor para los traficantes

22 de abril del 2016

Esta vez fueron 10 animales despellejados en Los Palmitos (Sucre). La principal causa, según las autoridades de policía ambiental, sería el tráfico ilegal de pieles hacia el mercado chino. Los animales son despellejados y su carne es dejada a las aves carroñeras.

Según las investigaciones, la industria china de marroquinería, calzado, bolsos, billeteras y correas busca la piel de los burros para fomentar la producción de sus accesorios.

El teniente coronel José Sánchez, subcomandante de la Policía de Sucre, afirmó que se están haciendo investigaciones coordinadas con otros comandos policiales de departamentos vecinos, donde se han presentado casos similares, con el fin de dar con los responsables.

La Policía de Carreteras en Sucre ha implementado controles para frenar el tráfico de estas pieles, de no ser por esto la mortandad de burros sería peor, pues a la fecha más de un centenar de estos animales han sido confiscados cuando son transportados de forma ilegal por las carreteras del departamento.

Campesinos y finqueros de los municipios de Toluviejo, Sincelejo, Los Palmitos y San Onofre, donde se han presentado estos hechos, no dejan a sus animales pastar a campo abierto por miedo a que sean robados por los traficantes, en las últimas semanas han preferido meterlos en los patios de sus viviendas para brindarles protección.

“La Policía vino, tomó fotos y se fue. Es la primera vez que pasa esto por acá. Creo que debe haber implicada gente de la zona, porque quienes se metieron se nota que conocían el lugar. Los capitanes indígenas también tienen que prestarle atención a este asunto porque no están haciendo nada. Además, la Policía no está patrullando de noche”, afirmó Alejandro Osorio, propietario de los 10 burros que amanecieron despellejados hace dos semanas en el corregimiento de San Antonio a El Heraldo.

Estas pieles pueden llegar a costar hasta 700 mil pesos en el mercado negro, cifra que motivaría a los traficantes para que ataquen cruelmente a estos animales.

Las autoridades no han determinado quiénes serían los directos responsables de este delito, aunque también sospechan que la carne la estarían vendiendo en municipios de Medellín y otras poblaciones aledañas, en donde la ofrecen como si fuera de res.