Los almacenes ‘obligan’ a comprar con subliminales

Los almacenes ‘obligan’ a comprar con subliminales

10 de agosto del 2017

Hoy en día nos queda difícil resistir la tentación de comprar más de lo que necesitamos, todo esto se debe a que las tiendas y los restaurantes han creado diferentes tácticas para que nos quedemos o nos vayamos más rápido de ellas.

Hay todo un estudio sobre las compras impulsivas de los clientes y a los estímulos a los que atienden. Son caprichos que están milimétricamente calculados por los vendedores y atienden a lo que se llama “mercado sensorial” o lo que es lo mismo: influir en los compradores para impulsarlos a comprar y gastar más dinero.

En entrevista con Vice el doctor Gorkan Ahmetoglu, profesor de Psicología empresarial en el London’s Global University, dio a conocer las diferentes tácticas que emplean las diferentes tiendas o restaurantes para atraer clientes.

Varios estudios han demostrado que la gente compra más en tiendas que ponen música, Pero no vale con cualquier tipo de música. Por lo general, si suena alguna melodía familiar a un volumen bajo, la experiencia de compra resulta más placentera, y cuando el cliente está de buen humor, gasta más. En cambio, si al consumidor no le gusta la música o el volumen es muy elevado, puede causar un efecto negativo o ningún efecto, afirmó el experto.

El más claro ejemplo de esto es como en McDonald’s ponen música acelerada para que las personas se exciten con el ritmo y coman más rápido por lo tanto gasten más.

Otra de las tácticas más utilizadas es estimular el sentido del olfato. Un olor agradable hace que te sientas mejor y que gastes más. “Un aspecto importante del olor es que debe ser congruente con el producto que se comercializa: si vendes chocolates, el aroma que pongas tiene que ser de chocolates”, manifestó el profesor.

Muchos restaurantes y tiendas tienen un olor muy distintivo, incluso algunos comercializan perfumes con el olor de la tienda. Esta es una forma de intentar fidelizar a los clientes.

“Básicamente, el aroma provoca sensaciones positivas, que a su vez predisponen más al consumo. La explicación es puramente evolutiva: usamos el olfato para valorar la calidad de los productos, aspecto que aprovechan los establecimientos para potenciar las ventas”, afirmó Gorkan Ahmetoglu.

En algunos momentos las marcas utilizan aromas artificiales. Rolls Royce pone aroma a cuero en los coches para hacer que la gente se sienta a gusto, y eso repercute positivamente en las ventas.

Ahmetoglu también manifestó que otra forma clásica de atraer clientes es colocando carteles de ofertas por todas partes para confundir al consumidor, de forma que empiece a realizar valoraciones automáticas en lugar de tomar decisiones meditadas.

Exhibir productos hedónicos como fruta o chocolate en la entrada de un establecimiento alienta al positivismo y al consumo. También se suelen colocar estratégicamente productos que se suelen comprar de forma compulsiva. Además  los colores y la iluminación también son importantes.

La mayoría de los consumidores no son conscientes de estas pequeñas tácticas e incluso los que si se dan cuenta no pueden escapar a su influencia. “El cerebro funciona más por intuición, así que la finalidad de todo esto es la de guiar nuestra intuición hacia una determinada dirección”, concluyó el experto.