El primer desplazado de La Palma que vuelve a su tierra

Unidad de Restitución de Tierras

El primer desplazado de La Palma que vuelve a su tierra

9 de abril del 2017

En el 9 de abril, Día Nacional de las Víctimas, KienyKe.com le presenta la historia de José Hember Quiroga, un desplazado por la violencia que regresó a sus tierras en La Palma (Cundinamarca), con el apoyo de la Unidad de Restitución de Tierras (URT).

Cada vez más víctimas de los años 1990 y 2000 empiezan a recuperar sus hogares. En el municipio de La Palma, a solo dos horas de Bogotá, cientos de campesinos debieron salir por los enfrentamientos entre las Autodefensas del Magdalena Medio y las Farc. Los primeros están volviendo a sus tierras.

Uno de ellos es José Hember Quiroga, quien se define como “un ejemplo” del programa gubernamental de restitución de tierras. En 2001, cultivaba su finca, encajonada entre las montañas de la Cordillera Oriental entre Pacho, Yacopí y La Palma, cuando la guerra llegó a su vereda.

A un lado, el Frente 22 de las Farc. Al otro, las Autodefensas del Magdalena Medio, que buscaban controlar el corredor para acceder a los Llanos Orientales. En la mitad, un concejal opuesto a la expansión del conflicto, José Nivardo Bello, fue asesinado el 2 de octubre de 2001. Los paramilitares lo torturaron y mataron frente a su familia. Ya había empezado la persecución a los “colaboradores” de la guerrilla, quienes entregaban a las Farc una gallina, unas yucas o 20.000 pesos eran asesinados.

El crimen del concejal Bello fue suficiente. José Hember, junto con su hermano Édgar y sus hijos, huyeron de La Palma dos semanas después. Detrás de ellos, cientos de campesinos de las veredas Hoyo Garrapatal, La Hoya de de Tudela, Marcha y Amococo. La población rural de La Palma era de 14.000 habitantes hacia 1999; luego se reduciría a la mitad por el desplazamiento.

Llegó a Yopal, Casanare. Allí fue atendido como víctima y debió permanecer varios meses bajo la protección de Acción Social. Luego de un arduo proceso judicial, en 2014 logró que le reconocieran judicialmente la propiedad de su predio, de tres hectáreas. En enero, la Unidad de Restitución de Tierras le entregó la propiedad del mismo.

“Yo estoy muy agradecido con la Unidad. Sé que voy a ser un ejemplo para miles de campesinos, porque el Gobierno sí cumple”, fueron sus palabras. Cientos de campesinos que debieron huir de La Palma en 2002 adelantan el mismo proceso, pero José Hember es el primero que tiene un proyecto productivo.

Cuando llegó, la casa y los cultivos de café, yuca y plátano se habían perdido. “Todo esto estaba enmontado. Tocó volver a abrir para sembrar de nuevo”. En el proceso, el Gobierno lo apoyó: el Banco Agrario le construyó una casa humilde, pero con servicios de acueducto, electricidad, baños y una estufa de leña. La URT le brindó apoyo y asesoría técnica para hacer productiva su tierra.

La primera víctima de La Palma que recupera sus tierras

En sus tres hectáreas tiene plátano, vacas y pollos. Además, empezó a cultivar cafetales, con el fin de empezar un proceso de cultivos que lo lleve a exportar. Ese es su sueño y el objetivo del director de la entidad, Ricardo Sabogal Urrego, quien en entrevista con KienyKe.com explicó que, como José Hember, miles de campesinos trabajan para contar con apoyo técnico y proyectos productivos.

“Nuestro objetivo es que estos campesinos no solo regresen a las tierras. Que lleguen, tengan apoyo técnico y sepan qué cultivar. Que empiecen procesos de reconciliación, para que se acaben las desconfianzas y las recriminaciones. Y que al final, se asocien y empiecen a producir alimentos y bienes con emprendimientos propios”, dijo Sabogal.

Para José Hember, su sueño es tener un negocio propio. “Poder crear una empresa y tener mis propias plantas. Dejar de depender de los intermediarios en el pueblo, y exportar si es necesario. Aquí se produce un muy buen café”. Con el apoyo de la URT, una oportunidad se abre para José Hember y miles de campesinos de Colombia, que dejarán de producir para sostenerse y esperan llegar a la prosperidad.