Procurador: Reelección y ascensión del Siervo de Dios

13 de septiembre del 2012

“Haga y deshaga que la ley está de su lado, del lado de lo eucarístico, de su mariana filantropía, de su infinita gracia”.

Godofredo Cinico Caspa

Tendremos Procurador azulejo por mucho tiempo más para desgracia de los pecadores agnósticos y gloria vaticana de la feligresía empingorotada y clasuda. Bendito siervo de Dios Alejandro Ordóñez, desde tu púlpito burocrático, que es más bien pulpito, ¡ruega por nosotros!

¡Ora pro nobis, como decía el padre Perdomo, capellán de mi colegio el Gimnasio Moderno, donde fui a estudiar para ser ministro y terminaron estudiándome, quien en sabia síntesis moral un día nos dijo: “mijitos, no se casen con loba porque se enloban”. Que Ordóñez persiga con su implacable guadaña y su corona de espinas, a las gentes de la clase media y al pueblo sarnoso.

Monseñor divino. Alabado beato de alcurnia, figura cimera del buen santoral (el uribo-londoñista) abad del monasterio de la doble moral, gran gestor de las amorosas absoluciones a nuestras legiones justicieras, Adonay criollo de la lucha contra las brujas abortistas. Que perdure usted en su más apreciada posición burocrática, desde donde puede repartir el pan y el vino a las ansiosas clientelas del sanedrín.

Ya vendrán los tiempos de iniciar la campaña con más y más vallas publicitarias en calles y templos, para asegurarnos la condición vitalicia de su ministerio público y católico.

Ya no hay quien ataje la reelección que tan solo es un eslabón más de la predestinación del casto varón y su procesión payanesa hacia la inmortalidad. Su sangre, cual canonizado mártir, jamás se coagulará, y sus gotas en cristal ungidas serán paseadas por las breñas de Santander para ignominia de esa población liberal y libertina.

Santo, santo es el señor de la Carrera 5ª nro. 15 – 60 en Bogotá, gestor de la buena nueva, portador de la profecía irrefutable del regreso del Estado de Opinión y de la Inteligencia Superior, columnas de nuestra fe, atalayas infranqueables que de nuevo detendrán al vulgo reformista, a protestantes y mamertos, a gamines y socialistas.

Loor e incienso y mirra y hasta ruda, para la Corte Suprema de Justicia en su conjunto, que ternara al probo, al prudente redentor de nosotras las almas puras del puro centro democrático. Ya nada nos detendrá en esta cruzada para la recuperación de la fe refundida en el oprobioso Ramadán de los infieles. ¡Guarichos y guarichas todos aquellos que osaran levantar la voz y el voto en contra, rosacruces, masones!

Pero están derrotados. Inclusive el Partido de la U, que tratara de raponearnos el teófobo del Juan Manuel Santos, ha confirmado que votará en el Congreso por nuestro Tetragrámaton para que sea elevado de nuevo a las nubes como alter ego total de nuestro Estado y nuestra vidas. ¡Habemus procuratore! Ordóñez, a quien le queda divino lo de procurador general, por su castrense devenir hacia el himeneo ideológico. Ya se los ganó a todos, hasta cachiporros y algunos socialistoides que reconocen en él al transfigurado, al trinitario funcionario que desde el Ministerio Público apuntalará las estrategias jurídicas para allanarnos el camino de regreso al poder, en apabullante marcha desde el Ubérrimo a Bogotá, por las modernas autopistas de Andrés Uriel Gallego.

Gracias, senador Corzo, por apoyar esta causa contra los albigenses de Colombia. Dios y la patria se lo premien. Dios con indulgencias por sus pecadillos veniales y la patria con hartos contratos y gabelas. Gracias a tantos otros honorables de tantas corrientes, que votarán cual maná para qué ganemos en el escrutinio favorable, en el auto de fe que nos hará permanecer al pie del cañón con nuestro artillero mayor. Gracias, hermanos godos, verdes y rojillos. El senado, una verdadera Asamblea de Dios.

El procurador Ordóñez no solo manda y desmanda, como debe ser, sino que ha instaurado en su reino, que no es de este mundo, toda una apologética, fundamento de la fe. Gracias a ello, poco a poco nos iremos salvando del Armagedón en el cual nos tiene metido el apóstata mayor que secuestró nuestra casa de Nari. ¡Terrorista! ¡Cómplice de la Far!

La plenaria en la cual será reelegido nuestro avatar, allá donde de nuevo la aureola y el olor de santidad no serán registrados por los flashes de la prensa atea, va a ser un bautizo (ojalá de purificador fuego) en el cual quedará sellada la Santa Alianza entre el poder legislativo y el poder celestial.

De nada valdrá el fallito en su contra de la tutela elevada por un chisgarabís en complicidad con los cabalistas de la Corte Constitucional. Arcángel Ordóñez: no se me la vaya a ocurrir retractarse, como le piden esos Giordano Bruno de nuevo cuño. Tenemos listas las hogueras, las piras nos ponen en ascensión hasta fálica.

Manténgase firme en sus pronunciamientos contra el aborto. Que su flamígera lengua, que su espada retórica siga dando tajos verbales contra las brujas del lupanar conocido como Women´s Link, 1250 magdalenitas pecadoras, lideradas por la vesánica abogada Mónica Roa, que ya nos dañó el caminado cuando se ganó la porquería esa de permitir la despenalización dizque de abortos terapéuticos y demás.

Catecúmeno Ordóñez: ni un paso atrás en su lucha contra los métodos anticonceptivos. Necesitamos mano de obra, carajo, y fieles con que llenar los puestos públicos y las iglesias.

No se me deje amedrentar. Usted tiene la dispensa papal para hacer lo que se le dé la gana, y a los resentidos que no les guste, pues les tendremos Santos Oficios para que purguen sus culpas y sus vergüenzas. Siga ocultando toda la información sobre esas prácticas, que aunque legales, son inconvenientes. Además, en coro nosotros los del ejército de salvación, podemos decir que eso de la legalidad nos vale poco, porque lo nuestro es una vocación sacramental de auto defensa de la cristiandad.

No le pare las más mínimas bolas a lo que dice la vieja esa maquiavélica de la Cecilia Orozco, casquivana y procaz, ni a lo que pueda desencadenar el abogaducho Uprimny, quien asegura que usted debe “auto destituirse”. Dizque porque “fue beneficiado a su vez por los de la Corte Suprema, con la inclusión de su nombre en la terna de candidatos, porque Los servidores públicos no podrán nombrar como empleados a personas con las cuales tengan parentesco. Tampoco podrán designar a personas vinculadas por los mismos lazos con servidores públicos competentes para intervenir en su designación”.

Le repito. Haga y deshaga que la ley (je,je,je,je) está de su lado, del lado de lo eucarístico, de su mariana filantropía, de su infinita gracia.

Ahora que le hemos asegurado su segundo período, que corra la sangre política. Dedíquese a mangonear a sus anchas. Búsquele el pierde a Petro, a Robledo, a Navarro, al Iván Cepeda, mefisto, sátiro. Ilegalice a la Marcha Patriótica. Capture de su puño y letra a Piedad Córdoba. ¡Duro contra la paz, ese Moloc colombiano!

Usted es un ícono. No se deje joder. Indulgencia cero. Recupere el jansenismo. Que aunque hermano lego, usted es una autoridad del templete. ¡No al Leviatán! Instálenos en el limbo de su ética. Ahora que hasta el demonio del Juan Manuel lo apoya (y usted sabe que el patas es buena papa cuando está con Dios) háganos el milagro de su resurrección política, santo monje.

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