El pueblo indígena que firmó la paz tras 30 años de guerra

El pueblo indígena que firmó la paz tras 30 años de guerra

16 de octubre del 2015

Pueblo Flecha es un pequeño corregimiento de San José de Uré, en el sur de Córdoba. Esta población, habitada por unos 600 indígenas de la etnia Zenú, debe su nombre a la caña flecha, la materia prima de los típicos sombreros “vueltiaos”. Lea también: Indígenas wayúu que trabajan en la conservación de tortugas marinas.

Los habitantes de Pueblo Flecha y la compañía minera Cerro Matoso, la mayor mina de ferro níquel de América Latina, enterraron un enfrentamiento de casi 30 años para forjar una alianza en beneficio de la comunidad, que hoy se propone como ejemplo para un país que busca acercarse a la paz.

Con el proyecto, adelantado entre sector público y privado, busca dotar a los habitantes del corregimiento de casas nuevas, además el rediseño de sus calles e iniciar las proyecciones de una nueva escuela y el suministro de agua potable. Lea también: Indígenas wayúu purifican el agua que consumen con rayos solares.

Después de casi 30 años de guerras y protestas constantes de los indígenas contra la empresa minera, principalmente por los impactos sociales y ambientales que genera la explotación del níquel en la región, en 2013 la comunidad Zenú y Cerro Matoso, que explotará la mina hasta 2029, iniciaron un proyecto en procura de garantizar una producción sostenible a nivel ambiental y social y también un futuro para cuando acabe la explotación.

El diálogo fue posible gracias a que los líderes indígenas decidieron unir esfuerzos con la empresa para sellar una alianza en pro de la región. Lea también: Los indígenas que dejaron de comerse las tortugas marinas para conservarlas.

En menos de dos años en Pueblo Flecha ha visto el cambio. Muchas de las las casas de madera fueron  sustituidas por más de 100 viviendas nuevas, hechas de ladrillo y cemento, levantadas al lado de las dos calles principales del corregimiento, que también fueron intervenidas dentro de la alianza.

Cada vivienda fue diseñada especialmente para que los indígenas, quienes principalmente se dedican a la limpieza y secado de la caña flecha, puedan seguir llevando a cabo sus labores en un lugar adaptado para tal fin.

Para un futuro cercano se proyecta la remodelación de la escuela y el suministro de agua potable para sus moradores.

Pueblo-flecha-1

Videlman Mejía, miembro del cabildo indígena, indicó que acerca de su casa nueva: “frente a lo que teníamos, esto ahora es un palacio. El agua se nos metía. No teníamos baño, la cocina era de leña, el suelo era de tierra pisada. La vida nos cambió para bien y tenemos más salud”.

La compañía minera aportó 64 viviendas nuevas, la administración local levantó otras 46.

La alianza con la minera también busca beneficios para la comunidad después de que la concesión finalice, serán obras que denominaron Proyecto Legado.

El Proyecto Legado tiene varios componentes que pretenden concretar, desde distintas aspectos, un plan de desarrollo integral y sostenible para los municipios de influencia de la mina.

Uno de los puntos principales es la próxima apertura de un centro del Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena), donde la empresa aportará los terrenos.

Para Luis Eduardo Marulanda, el vicepresidente de asuntos externos de la mina, el ejemplo de Pueblo Flecha es muy significativo para un país que está en la recta final de los diálogos entre el Gobierno y la guerrilla Farc para poner fin a un conflicto armado de más de medio siglo, al que esta comunidad no ha sido ajena.

Desde 1960, ante el desamparo institucional, esta región vio surgir y padeció el accionar de grupos armados ilegales como el Ejercito Popular de Liberación (EPL) o los grupos paramilitares de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá.

“Ante la Colombia que se nos avecina, sin la violencia del conflicto armado, la unión del Gobierno, la comunidad y la empresa privada es una estrategia que ayudará a consolidar una paz que sea terreno fértil para que crezca el progreso y bienestar de todos, a eso le estamos apostando”, afirma Marulanda.

Con información de la agencia de noticias EFE.