De las ruinas del Mónaco se levantará un proceso de memoria

22 de febrero del 2019

Con un Tour de la memoria, las víctimas resaltan la historia de lo que vivieron.

De las ruinas del Mónaco se levantará un proceso de memoria

El 13 de enero de 1988 la ciudad de Medellín fue sacudida. No fue un movimiento telúrico, sino una fuerte explosión que dejó daños materiales y también sociales. Un vehículo cargado con 700 kilogramos de dinamita explotó frente al edificio Mónaco, propiedad del entonces narcotraficante Pablo Escobar Gaviria. El objetivo era acabar con la vida del capo y su familia.

A pesar de la magnitud del atentado, que fue el primero de los ocho que sufrió la edificación, Escobar Gaviria sobrevivió. La estructura de ocho pisos no cayó. Este ostentoso edificio, que fue símbolo de la opulencia del narcotráfico, presenciará este viernes, 31 años después, una nueva explosión que sí lo derrumbará. Las ruinas del Edificio Mónaco caerán para levantar en el mismo lugar la memoria de las víctimas del narcoterrorismo en el país.

La explosión controlada del edificio lo derrumbará en menos de cinco segundos. No obstante, tal y como lo han asegurado las víctimas de Escobar, no será una cuenta regresiva para ver desplomar este ‘antisímbolo’ de Medellín, sino el inicio de una nueva historia, que le dará valor y protagonismo a quienes han estado opacados durante años, los ‘héroes silenciosos’.

“Destruir el edificio no es el final, sino por el contrario, el comienzo. Empezaremos a construir una ciudad y un país mejor, dejando huellas de las cosas positivas que podemos hacer, borrando los antivalores que nos dejó el narcotráfico”, le dijo a KienyKe.com, Clara Campuzano, quien perdió a su hijo Emilio Díaz Campuzano en el atentado al avión de Avianca, ocurrido el 27 de noviembre de 1989, ordenado por Escobar, con la intensión de matar al expresidente César Gaviria, quien para la época era candidato presidencial del partido Liberal.

El desplome del edificio Mónaco no reflejará la intención de borrar la memoria de la ciudad y de la época del narcotráfico, sino un ‘abrazo’ que le extiende Medellín a su historia. Este apretón cálido y humano es una acción de solidaridad con la memoria y el reconocimiento a quienes perdieron la vida dejando atrás un símbolo de alabanza y admiración por quien le quitó el valor a la vida y le puso un precio.

‘Medellín abraza a su historia’ Honrar a los ‘héroes inocentes’

A finales de los años ochenta durante la época oscura del narcotráfico, Medellín se convirtió en la ciudad más peligrosa del mundo. En la ciudad de la eterna primavera vivía el ‘capo’ del narcotráfico más temido de la historia del país, el sujeto que se enfrentó al Gobierno colombiano y quien fue considerado por algunos como un héroe, pero enfrentado y ajusticiado por el Estado como un criminal.

Intentando escapar en una persecución a través del techo de una de sus casas, por el acorralamiento de las Fuerzas Armadas de Colombia, Escobar recibió tres disparos y murió el 2 de diciembre de 1993. Aquel fin de semana el narcotraficante fue despedido como un héroe mientras su cuerpo se desplazó, escoltado por una oleada de personas, hacia el cementerio Jardines Montesacro, en el sur del Valle de Aburrá.

Así como su tumba en este lugar, el edificio Mónaco, con su fachada destruida, su opaco aspecto y su historial de atentados, se ha convertido en un destino y frecuentado por personas que glorifican y admiran al sujeto que acabó con la vida de miles de inocentes entre policías, políticos, jueces y civiles. 25 años después de su muerte, la memoria y el tabú por este victimario siguen en pie y en Medellín quieren abrazar su historia para honrar a los que consideran como los ‘verdaderos héroes’.

“En este momento que estamos viviendo, donde estamos haciendo un esfuerzo para reconciliarnos y para reconstruir nuestra memoria, es importante resaltar que la historia relacionada con el narcotráfico debe ser conocida por las nuevas generaciones y los extranjeros. Deben saber la verdad de lo que vivimos y quiénes fueron esos verdaderos héroes que se enfrentaron a este problema”, aseguró Claudio Galán, hijo del excandidato presidencial Luis Carlos Galán Sarmiento, asesinado en 1989 por orden de Escobar.

‘Medellín abraza a su historia’

En el mundo se generó una ola de reverencia y admiración por el narcotraficante, que ha glorificado y resaltado su imagen. Bajo este contexto se crearon recorridos turísticos sobre Escobar, los llamados ‘narcotours’, que ignoran el dolor de las víctimas en todo el país y que logran que un tabú reviva la excentricidades del asesinado capo del cartel de Medellín.

Las víctimas, junto a la Alcaldía de Medellín, crearon su propio tour resaltando que lo principal es rendir honor a la memoria de quienes perdieron la vida inocentemente, enfrentando el mal que todavía aqueja al país. Con ‘El tour de la memoria’ se quiere abrazar su historia nuevamente y demostrar que las víctimas también tienen lugares para ser honradas y recordadas.

Una de las paradas de este tour, que no tiene un orden para ser recorrido, es el parque de El Poblado, donde se inauguró una escultura creada por el antioqueño Cristóbal Gaviria. Esta obra llamada Héroes inocentes cuenta con tres siluetas y fue levantada en el lugar donde inició la ciudad hace más de 400 años y rinde homenaje a las más de 46.000 víctimas mortales que dejó el narcotráfico.

“Queremos cambiar la historia de la ciudad, cambiar los ‘narcotours’, por recorridos que traigan a la memoria de los jóvenes la realidad que vivió la ciudad y que poco a poco fue superando”, le contó a este medio el artista creador de la obra, quien resaltó que también perdió amigos y conocidos por culpa de la guerra del narcotráfico.

Construir sobre las ruinas

A pesar de los atentados, la imagen negativa y de vivir una guerra que destruyó todos sus contextos, Medellín se levantó de las ruinas y emprendió una reconstrucción de su imagen y del tejido social de sus habitantes. Así quiere hacerlo con este tour en el que en diferentes puntos de la ciudad se resalta algo que ocurrió causado por el narcotráfico y sus letales armas de destrucción social.

En otra de las paradas de Tour de la memoria, en los bajos de la estación Floresta del Metro de Medellín, donde fue asesinado en 1989 el comandante de la Policía Nacional, Valdemar Franklin Quintero, más conocido como el ‘Incorruptible’, que nunca aceptó un soborno del narcotráfico. Allí donde murió el entonces comandante, su familia recibió una placa que permanecerá en el lugar y se rindió un homenaje de parte de la institución por la que el ‘incorruptible dio la vida’.

“Este tipo de homenajes tienen una carga simbólica muy importante no solo para mí y mi familia, sino para el país. Es un mensaje como sociedad: tenemos que ayudar a construir la decencia y la honestidad”, aseguró Richard Franklin después de honrar la memoria de su padre.

Antes del desplome del edificio Mónaco y su foco de atención por Escobar, cerca de 50 familias víctimas del narcotráfico, autoridades y habitantes de Medellín se reunieron en el Museo Casa de la Memoria. En este lugar construyeron conjuntamente una obra de 100 piezas talladas por el artista Hugo Zapata, donde se unió la memoria de la ciudad construida por las víctimas.

Este viernes 22 de febrero, cuando la estructura del Mónaco caiga, las víctimas esperan que con él también se desplome el recuerdo positivo de Pablo Escobar y se levante otra de las paradas del Tour de la memoria. En este lugar se levantará un parque de la memoria por las víctimas y por el victimario, donde prevalezca el recuerdo de los que murieron a manos del narcotráfico y quienes quieren dejar una nueva huella positiva para el país. 

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