El manizalita que se entregó de alma y cuerpo a la Policía

27 de septiembre del 2018

El subintendente Lucho*, adscrito a la Dirección de Inteligencia Policial (DIPOL), combatió durante casi siete años a la extinta guerrilla de las Farc en el occidente Colombiano, y por su valor y trabajo fue condecorado como el mejor policía de Colombia este 2018. Este manizalita, que lleva en el alma el verde oliva de la […]

El manizalita que se entregó de alma y cuerpo a la Policía

El subintendente Lucho*, adscrito a la Dirección de Inteligencia Policial (DIPOL), combatió durante casi siete años a la extinta guerrilla de las Farc en el occidente Colombiano, y por su valor y trabajo fue condecorado como el mejor policía de Colombia este 2018. Este manizalita, que lleva en el alma el verde oliva de la institución, ahora libra otra batalla, esta vez contra el cáncer.

El uniformado fue condecorado debido a las labores de inteligencia que realizó en Antioquia y Chocó donde se infiltraba en las estructuras criminales permitiendo la captura y neutralización de importantes cabecillas de las desaparecidas Farc en esa región del país.

El suboficial concedió una entrevista a Red Medios en la que agradece el reconocimiento y señala los pasos que ha dado en esta nueva etapa de su vida.

¿Cómo fue el proceso de postulación para ser reconocido como el mejor policía de Colombia 2018?

“Fui postulado por los jefes de la dirección de Inteligencia en cabeza del director general de la Policía Nacional, General Jorge Hernando Nieto Rojas, que me han dado un apoyo incalculable para continuar luchando sin tregua por la seguridad y tranquilidad de los ciudadanos. Es gracias a ellos y a mi esfuerzo en contra de las actividades de los grupos al margen de la ley que se da esta postulación”.

¿Cómo llega a la policía y se vincula a esos organismos de inteligencia?

“Yo ingreso a la Policía a una edad bastante temprana. Para llegar a ser parte de Inteligencia hay que escalar demostrar con el trabajo que se tienen las capacidades para realizar cierto tipo de actividades. Invito a mis compañeros para que hagamos la mejor labor basados en los lineamientos de la institución: el humanismo, la integridad, la disciplina y la efectividad”.

¿Qué pasaba con su familia cuando usted desarrollaba estas labores de inteligencia?

“La parte más complicada de este trabajo es cuando uno tiene que irse lejos de los que más quiere por seis o siete meses sin poder comunicarse. Ese es un esfuerzo muy grande, ellos ponen de su tiempo y lo hacen sin recibir recompensa alguna. Ellos siempre están pendientes de uno apoyándolo desde la distancia.

Usted ahora lucha una batalla mucho más grande, contra el cáncer, ¿cómo descubre que tiene esta enfermedad? y ¿cuál ha sido el apoyo de la Institución?

“Hace aproximadamente dos años y medio yo venía laborando normalmente y los médicos descubren que tengo esta enfermedad. Creo que el trabajo como policía ha sido una motivación más para dar esta batalla, ese ha sido un aliciente y el apoyo de la institución ha sido fundamental. Ahora venimos trabajando desde la parte menos operativa. Los resultados son los que brindan la satisfacción, van dedicados a mi familia y a los 180.000 policías que conforman la institución y agradezco a la Fundación Corazón Verde que fue la que me entregó el reconocimiento y ha apoyado a los policías durante estos casi 20 años”.

Usted enfrentó a las bandas criminales y ahora libra una batalla contra el cáncer, ¿son batallas parecidas?

“Sí, son muy similares. Cuando uno logra un resultado operacional es un resultado colectivo producto del apoyo de la familia, los amigos y los compañeros de trabajo; lo mismo sucede cuando uno va venciendo cada etapa de esta enfermedad, porque el cáncer que me atacó tuvo ocho metástasis, con cada victoria hay una satisfacción a nivel familiar lo que lo incita a uno a seguir adelante”.

¿Cuál es el mensaje para quienes también padecen esta enfermedad?

“A quienes padecemos esta enfermedad les digo no perdamos la esperanza, aferrémonos siempre al padre celestial que nos da un objetivo por el cual luchar y una razón por la cual vivir”.

¿Qué les dice a las nuevas generaciones de policías?

“El mensaje es que cada día den lo mejor de sí, se entreguen en cuerpo y alma por este país. Estoy seguro que vale la pena luchar y estar en esta institución portando el verde oliva en su su uniforme y en su corazón siéntanse orgullosos de ser policías”.

*No se revela el nombre del subintendente por su trabajo en labores de Inteligencia en la Policía Nacional.

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