¿Cómo afecta la muerte de ‘Gavilán’ al Clan del Golfo?

¿Cómo afecta la muerte de ‘Gavilán’ al Clan del Golfo?

1 de septiembre del 2017

Corría la tarde del 31 de agosto, cuando Roberto Vargas Gutiérrez alias ‘Gavilán’ se preparaba para seguir una de sus grandes pasiones: la Selección Colombia.

El líder de una de las organizaciones delincuenciales más peligrosas de Colombia (el Clan del Golfo), eligió como escenario para ver el tan esperado encuentro de eliminatorias ante Venezuela, la zona rural del municipio de Turbo (Antioquia): siempre creyó que a este lugar de difícil acceso no llegarían las autoridades.

Vargas, uno de los primeros hombres en haber sido guerrillero, paramilitar y narcotraficante, sabía que su prontuario no le permitía estar prolongados periodos de tiempo en un mismo lugar. Por si acaso, tenía preparado un plan de escape que consistía en desplazarse hasta una cabaña ubicada en Puerto Plata, lugar en el que para llegar es necesario hacer uso de lanchas que vayan por la ciénaga de Tumaradó.

Sin embargo, por información brindada por testigos, las autoridades ya conocían todos sus movimientos. Las Fuerzas Armadas de Colombia tenían una oportunidad única para capturar a uno de los hombres más buscados del país. Y decidieron dar inicio a la operación Agamenón II.

El operativo fue liderado por comandos de la Policía y el Ejército, en cabeza del General Jorge Luis Vargas, director de la Dijín. A las 6:30 p.m. (pocos minutos después de finalizado el partido de Colombia), los integrantes de la fuerza pública, en medio de un fuego cruzado, abatieron a Roberto Vargas Gutiérrez alias ‘Gavilán’.

Uno de los primeros en destacar el hecho fue el presidente de la República Juan Manuel Santos, quien calificó la muerte del ‘Gavilán’ como un gran golpe en contra de las bandas delincuenciales porque perdieron a uno de los principales hombres en su estructura.

“En una acción muy bien planeada, quirúrgica, por parte de un cuerpo de élite de la Armada, con inteligencia de la Policía y con la ayuda táctica y estratégica de las demás fuerzas, fue dado de baja el número dos del Clan del Golfo”, afirmó Santos visiblemente emocionado en medio de un discurso en la Casa de Nariño.

“La muerte del ‘Gavilán’ es un duro golpe para el Clan del Golfo”.

El director de la Fundación Paz y Reconciliación, sociólogo, politólogo y abogado, Ariel Ávila, afirmó en diálogo con KienyKe.com que la muerte de Roberto Vargas Gutiérrez es un duro golpe para esta estructura criminal. Sin embargo, esta solo tendrá un impacto inmediato en algunas regiones.

“Alías ‘Gavilán’ era uno de los mandos militares más altos del Clan del Golfo. Tenía un gran poder regional, pero las estructuras criminales de este clan tienen sus líderes regionales, entonces el impacto se va a sentir mucho en el sur de Córdoba, en el Urabá antioqueño y chocoano (…) no obstante, esto no va a afectar el funcionamiento del Clan del Golfo en el Chocó, ni en Norte de Santander o en alguna otra región”, señaló el experto.

Ávila también fue enfático en afirmar que la muerte de uno de los cabecillas de esta organización es un gran logro para el gobierno, ya que de cierta forma puede ayudar a diezmar el accionar del las Bacrim en algunas regiones. Pero, por su estructura organizativa les permitirá recuperarse fácilmente del impacto de este golpe.

“El Clan del Golfo cuenta con 51 mandos, de esos 51 hay cinco muy importantes; ‘Gavilán’ era uno de ellos. Los demás están distribuidos a nivel regional en Nariño, Bolívar, Norte de Santander, Magdalena, etc.(…) Estos mandos no fueron tocados y por la forma tan descentralizada como funcionan, los urabeños se pueden recuperar facilmente”, explicó el director de la Fundación Paz y Reconciliación.

Según informaciones de las autoridades, a pesar de la muerte del individuo, esta estructura criminal, cuenta con aproximadamente 4000 hombres en sus filas, entre personal armado, contratistas y demás grupos que operan a nivel urbano.

‘Gavilán’ fue tildado por muchos como el sucesor de Pablo Escobar por ser uno de los delincuentes más sanguinarios de los últimos años. Al segundo del Clan del Golfo se le conoció por ser el que impulsó el llamado “Plan Pistola” en contra de los policías colombianos; además se le acusa de un sin fin de asesinatos entre los que está el de dos jóvenes que se encontraban de vacaciones en una playa por donde él traficaba droga.

Roberto Vargas Gutiérrez se hizo conocido entre sus compañeros, quienes lo consideraban un hombre sanguinario y violento. Sus superiores aprovecharon sus tenebrosas cualidades y lo apodaron el “Gavilán”, que es un ave rapaz de la familia del halcón.