¿Quién es Henrique Capriles, el hombre que enfrentará a Chávez?

¿Quién es Henrique Capriles, el hombre que enfrentará a Chávez?

13 de febrero del 2012

La vida de Henrique Capriles, un abogado de 39 años, parece signada por el éxito político. A los 26 años fue Presidente de la Cámara de Diputados del Congreso de la República, dos veces electo alcalde del municipio Baruta y luego gobernador del estado Miranda, en el que logró vencer al delfín del régimen, Diosdado Cabello.

Con una campaña audaz y creativa, supo navegar con habilidad las críticas que provenían de los sectores más radicales de la oposición. El mensaje de inclusión con justicia social le llegó a vastos sectores no necesariamente identificados con la oposición. Lo más importante fue haber sabido superar el discurso confrontacional que ha dominado el lenguaje de la oposición desde 1999. Resalta también su énfasis en el tema educativo. Circunscribe su oferta a un genérico lenguaje de esperanza, con términos como progreso, bienestar, inclusión, “ni izquierdas ni derechas: progresismo”… Algunos analistas comparan su campaña con la que hizo Rómulo Betancourt al no permitir que se le pudiera definir claramente su perfil ideológico. Para la derecha era un comunista; para la izquierda, un renegado peón del imperio. Hábilmente, Capriles logró el respaldo de Causa R, PPT, Podemos y con el apoyo de Leopoldo López, sumó la fuerza de Voluntad Popular y de Proyecto Venezuela.

Su buena gestión al frente del estado Miranda fue un activo importante. La gente recuerda su imagen en la televisión con el agua al cuello, literalmente metido en las inundaciones de su estado el año pasado. Capriles se presenta como un hombre que puede unir a los partidos con un propósito común. De hecho, en su campaña jamás lució la camisa amarilla, que es el símbolo de su partido, y su discurso es el de la unidad.

Capriles tiene la dura tarea de convencer a los venezolanos de que es la mejor opción para reemplazar a Chávez.

Capriles podría encabezar una opción victoriosa frente a Chávez, en la medida en que no parece ser sectario y ha tenido suerte en todas las contiendas electorales en las que se ha presentado. Si bien ese enfrentamiento puede asimilarse al de David contra Goliat, en este caso una mera honda no será suficiente para lograr la victoria. Chávez es un contendor fuera de serie en un proceso electoral; sin embargo, y a pesar del enorme ventajismo oficial, el mandatario no parece tenerlas todas consigo. Hoy su ventaja sobre un eventual candidato de la oposición es de apenas 7 puntos.

Otro hecho importante es que Capriles, con su hablar pausado, nunca ha atacado a sus oponentes en estas elecciones primarias, ganándose así el respeto de la mayoría de los encuestados. Su primer paso fue unir a los precandidatos que él derrotó en las primarias del domingo, ahora seguirá en el esfuerzo por unir los partidos, organizaciones civiles y motivar a los descontentos y los llamados ´Niní’, es decir. a los que no están con ninguno, una población clave para sumar al llamado autobús del progreso.

Henrique Capriles no tiene el carisma de Chávez, pero tal vez la mayoría de los venezolanos prefieran un lenguaje de concordia y de inclusión que le permitan alcanzar una mayoría suficiente para que al gobierno le resulte difícil desconocer su eventual triunfo. Su juventud y dinamismo es un punto a su favor frente a un Chávez envejecido y enfermo. En todo caso, Henrique Capriles, como candidato único de la alternativa democrática, es una fuerza poderosa quizás suficiente para derrumbar a Goliat.