El rey de los bares de Bogotá

El rey de los bares de Bogotá

16 de mayo del 2018

Victor Manuel Fuentes nunca imaginó que la necesidad, sin querer, lo llevaría a ser uno de los sujetos más reconocidos de la Zona Rosa en Bogotá. Viste de jeans ajustados, tenis blancos, gorra paletera y una chaqueta impermeable. En la calle, para quienes no lo conocen, es una persona del común pero al adentrarse en el exclusivo paraje de la capital, conocidos, lo ven como uno de los dueños -o socios- de los bares más importantes del sector. Le dicen Tory.

Un tipo joven, alto, con una voz gruesa y prospecto de líder que se dirige a Don Diego para reunir a su equipo, que lo espera con ansias, y así transmitir el mensaje más importante de la noche: vender. 

Oriundo de Valledupar, este personaje llegó a la urbe para entregar su vida al entretenimiento nocturno. Con cerca de diez años en el negocio, es un administrador de empresas que empezó como mesero en restaurantes y bares -su escuela por cuatro años-, donde gracias a su ambición de crecer y emprender, supo sacarle provecho a quienes deambulan en las noches en busca de un lugar donde pasar un buen rato, ahogar sus penas o celebrar una fecha especial. 

Cada propina que recibió mientras estuvo entre los rangos más bajos le dieron a entender que de esto se podía vivir. Solo era cuestión de tener organización, ambición y lo más importante, según él, disciplina. 

Las ganas de salir adelante lo llevaron a meterse de tiempo completo a esta industria hasta escalar al peldaño en el que hoy día pisa más firme que nunca. 

— ¿Qué le hizo pensar que de esto se puede vivir? 

— Que me gustaba lo que hacía. Las ganas de progresar y salir adelante. Quería que dejara de ser un ingreso extra para convertirse en algo de lo que realmente puedo vivir. 

“Las personas que viven la noche, en ocasiones, tienen el común denominador de no ser juiciosos en el estudio. Yo empecé estudiando ingeniería de producción agroindustrial en la Universidad de la Sabana. No me fue bien y de ahí estuve de andariego un tiempo en Ecuador y Perú trabajando en conciertos, bares y teatros”, dice mientras su equipo lo espera para la reunión previa antes de abrir oficialmente el bar. 

“Esto es una necesidad para la sociedad, siempre debe haber un espacio para el entretenimiento”

Luego de conocer el negocio en el exterior, Fuentes volvió a las calles de Bogotá para seguir en el negocio de la vida nocturna. Se dio cuenta que debía culminar su carrera y pensar en ventas, comercial, alianzas y todos los sinónimos que puedan existir. 

Pertenece al grupo empresarial Evedesa, un holding de bares que lleva 13 años en la industria y conocido por ser uno de los propietarios de Cha-Cha Club, el reconocido bar de música electrónica.

Este gremio de inversionistas, del que hace parte Victor, se adueñan de un porcentaje considerable de establecimientos en la zona: 10 para ser exactos. Poseen socios estratégicos que ellos mismos buscan para llenar los establecimientos. No son marcas, son personas naturales que poseen la fórmula. 

Sus emporios 

  • Bungalow
  • FuriaRooftop (una terraza) 
  • Matildelina (la casa del vallenato en Bogotá) 
  • Don Diego (el bebé de la casa) 
  • 4•40 Music Hall
  • Marquez (eslabón principal de la empresa)
  • Hotel V
  • BlackSheep
  • BierMarket (bar juvenil) 
  • Gigi’s (Whine Market) 

La expansión de este imperio del entretenimiento empezó cuando el conjunto de socios vio una oportunidad de crecimiento luego de la demanda que tuvo Marquez. 

Transformar un negocio normal con un músculo financiero y administrativo relativamente poderoso para crear empresa fue la mejor decisión que pudieron haber tomado. Cuentan con un departamento comercial, administrativo, tesorería y talento humano como cualquier otra empresa que, según Tory, es la fuerza de los negocios. Su equipo de trabajo. 

Esto es como un iceberg, la gente ve la fachada del bar, pero no ven el resto. 

Bautizar un bar no es tarea fácil. “Buscamos la identidad y nombre característico a una temática que establecemos los socios por medio de un focus group y así crear la imagen corporativa”, agrega. 

En el caso de Don Diego, “Diego”, es un nombre bastante conocido en México empezando por Diego Rivera, esposo de Frida Kahlo; Juan Diego Cuauhtlatoatzin, un indígena chichimeca​ que presenció la aparición de la Virgen de Guadalupe y por supuesto, Diego de la Vega.

— ¿Cuáles son las desventajas de este negocio? 

Hay veces que no le atinamos a nada. Se arma un bar y no pega. La inversión es alta al igual que el riesgo. Pero lo que sí es una de las mayores desventajas  es el clima de Bogotá que no depende de nadie. Por estos días ha llovido tanto que la afluencia disminuye. Los años electorales son difíciles también porque la gente está pasmada y a la expectativa. La ley seca es otro cuento pero que respetamos rotundamente. 

— ¿Qué ofrece el sector que no lo haga otra localidad? 

Cada sector tiene su público, cada quién es rentable en su sector. Estamos establecidos en la zona rosa y ofrecemos exclusividad y seguridad. Hay presencia de gobierno, policía constantemente, es conocida por muchos y la gente se siente en casa. 

— ¿Quiénes los regula a ustedes? 

El Ministerio de Medio Ambiente,  sanidad, alcaldías locales, la policía, bomberos, ustedes no se imaginan la cantidad de permisos que se necesitan para andar un sitio de estos. Siempre tenemos los papeles al día, rutas de evacuación, extintores, todo siempre está en orden. Pagamos Sayco Acinpro y estamos dentro del POT. 

— De 1 a 10, ¿qué tan rentable es?

Tiene sus altos y bajos, es rentable cuando el musculo administrativo es fácil de construir pero para empezar es difícil. Los arriendo son extremadamente caros, muy caros. Para nosotros es rentable porque conocemos la industria. Vamos a la fija, lo complicado aquí es conseguir un arriendo a buen precio.

— ¿Qué requisitos se debe tener para ser parte del grupo?

Plata no porque la plata la tienen los bancos, el dinero pasa a un segundo plano. Para ser parte de este negocio se debe ser 150% comercial, pensar en ventas todo el tiempo, que le guste la noche, hacer sacrificios, ser responsable. La vida nocutrna trae tentaciones, se debe ser honesto con sus cosas.

— Si yo le digo Theatron, ¿qué es lo primero que se le viene a la mente? 

Un bar. 

— ¿Y la competencia? 

Hay mucha pero toda es leal, somos amigos, compañeros y tratamos de luchar en bloque porque en momentos toca actuar como zona, como localidad para poder ser rentable y que nos vaya bien. Cada quien tiene su competencia. Yo como socio puedo ir al bar de unos colegas, ellos vienen aquí, todo es un ambiente muy sano. Pero la competencia es en bloque, competimos contra otras localidades. 

— ¿Cómo puede definir el negocio? 

Sacrificio, empresa, emprendimiento, y ganas de salir adelante, de ser el mejor, esa es mi fuerza de trabajo y lo que hace la diferencia del resto.