Reconocer las tierras indígenas reduce la pobreza

Reconocer las tierras indígenas reduce la pobreza

2 de mayo del 2017

Un alto porcentaje de los 400 millones de indígenas que habitan el planeta sufren las consecuencias de la actividad extractiva de recursos y un desigual reconocimiento y distribución de tierras, lo que provoca la pérdida de sus territorios, empobrecimiento y destrucción de la biodiversidad.

Así lo ha denunciado la ONG española Alianza por la Solidaridad, y su portavoz, Rosa Martín Tristán, ha explicado que en el Caribe y América Latina estas comunidades indígenas ocupan 100 millones de hectáreas, sin embargo, “solo tiene registradas oficialmente un 10 %” de ellas.

Alianza, que trabaja con pueblos indígenas en América Latina y África, ha denunciado que los indígenas siguen siendo desplazados de sus tierras, sufren la alteración del curso de sus ríos y la explotación de sus suelos por la implantación en sus territorios de megaproyectos desarrollados y financiados en muchas ocasiones por bancos y empresas europeos.

Además, ha explicado que algunos de los dirigentes que han hecho públicas estas situaciones están recibiendo presiones y amenazas.

En Brasil, los indígenas se han manifestado estos últimos días en contra de las políticas económicas del Gobierno del presidente Michel Temer que les están desposeyendo de sus territorios ancestrales en beneficio de empresas agrícolas, ganaderas, petroleras o madereras.

En su último informe, la Organización de las Naciones Unida para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que América Latina y el Caribe mantienen la distribución más desigual de tierras en el planeta.

Para realizar esta medición, la FAO utiliza el coeficiente Gini, medida que recoge la desigualdad en una escala del 0 al 1 -en la que 0 corresponde a “igualdad” y 1 equivale a “desigualdad”- aplicado a la distribución de la tierra.

La región alcanza un 0,79 en el coeficiente Gini, mientras Europa registra un 0,57, África un 0,56 y Asia un 0,55.

En Suramérica, el índice de desigualdad es aún más alto que la media regional al alcanzar un 0,85 en el coeficiente Gini, mientras Centroamérica llega al 0,75.

Según el informe, el 23 por ciento de las tierras en América Latina son manejadas o están en manos de pueblos indígenas.

La FAO ha señalado que la mejora de la gobernanza de las tierras, los bosques, la pesca y afrontar la creciente concentración de tierras es un “aspecto fundamental para reducir la pobreza rural y cuidar los recursos naturales”.

Alianza por la Solidaridad ha comprobado además que en algunos países, los conflictos aumentan al mismo ritmo que los proyectos empresariales.

En África, las grandes distancias hacia las oficinas de registro de tierras dificulta el reconocimiento de las mismas, según Alianza, y facilita el registro por parte de empresas.

En Guinea Bissau, la ONG ha puesto en práctica el registro de tierras por parte de mujeres, que la reparten para el cultivo y subsistencia familiar, ha explicado Martín Tristán.

Las zonas tropicales donde la titularidad de la tierra ha pasado a manos de las comunidades indígenas, la destrucción de bosques ha caído hasta un 75 % respecto a las que no lo están, ha revelado un reciente estudio científico publicado en la revista Proceedings of National Academy os Science (PNAS), citado por Alianza.