“Adiós amor, por siempre digo adiós”, Pastor López

6 de abril del 2019

Rastros de un plebeyo que dedicó su vida a idolatrar mujeres y coleccionar anillos.

“Adiós amor, por siempre digo adiós”, Pastor López

Bailando con las ‘Pegaditas de oro’ o ‘Las de la gozadera’, como tildaban el mixtape de música tropical en sus portadas, comienza la fiesta en diciembre donde cualquier familiar. Nunca falta Pastor López, ni el ritmo de ‘Golpe con golpe’ o las lagrimas que llegan un par de tragos después por ‘El ausente”.

Sin embargo, un viernes de la primera semana de abril mientras caía la noche, una noticia espantó. Su muerte impresionó televidentes; algunos estaban engalanándose para el festín, otros llegaban ojerosos del trabajo o hacían zapping y se detenían cuando los titulares con mayúscula del noticiero decían “PASTOR LÓPEZ FALLECE TRAS ACCIDENTE CEREBROVASCULAR EN CLÍNICA CUCUTEÑA”.

Tal información fue dinamita. La desazón cubrió millones de corazones e incitó brindis en su honor en quienes lo han escuchado desde que eran niños e incluso en los que han llegado a dedicar alguna de las famosas composiciones al amor de su vida.

“La noche cubre ya con su negro frescor, de la ciudad a las calles se cruza la gente con pausada acción. La luz artificial con débil proyección propicia la penumbra que cubre su sombra venganza y traición”, Canción El Plebeyo

Pastor López a sus 74 años seguía hablándole al vulgo, expresando desde letras coloquiales y sentimentales, que los géneros foráneos no resguardan la alegría de los latinos y que las costumbres nacionales deben prevalecer aunque la globalización sea amenazante.

En algunas entrevistas relató que sus anillos significaban logros personales, aunque sus seguidores le atribuyeran significados protectores y místicos. López, contó que esa manía comenzó cuando sufrió menosprecio por una argolla “barata” que lucía de pequeño, cosa que le instauró entre lagrimas, la convicción que en todos sus dedos menos los pulgares, las dos muñecas y el pecho, deberían alojar sortijas embadurnadas en oro de 24k.

“Mientras ella es calma en mis anhelos, tú fuiste motivo de amargos desvelos. Mientras ella es esa paz que busco, tú fuiste incertidumbre de un despertar brusco”. Canción ‘Ella es, tú fuiste’, Pastor López.

El Barquisimetano agradecía en cada espectáculo su acogida en Colombia y siempre defendió sentirse de ambas naciones hermanas, pues tanto las caraqueñas como las antioqueñas, entre otra finitud de regiones, eran su inspiración y excusa de sinvergüencería.

El “Rey de la Cumbia” infaltable en las navidades, escaló en la industria musical al interpretar corridos llaneros y trasgredir géneros en los que encontró su vertiente bailable, que definiría sus más de 40 años de carrera.

La perdida de la “identidad física” del colombo-venezolano, daba sus primeros pasos el pasado 3 de abril tras su ingreso a la Clínica del Norte por un fuerte dolor de cabeza que terminó en un estado de coma, ayudado con un soporte ventilatorio y que tres días después terminó con su último respiro; pero su trayectoria continuará de generación en generación.

Para sus familiares, quienes llegaron del extranjero para afrontar el momento, se recordará una despedida anticipada por los versos que López cantaba años atrás: “Adiós mi vida, recuerda mucho que te he querido, que mientras viva será muy tuyo todo mi ser”.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO