Samarios luchan para evitar la tala de un árbol de caucho de 50 años

Samarios luchan para evitar la tala de un árbol de caucho de 50 años

20 de febrero del 2014

Desde el pasado 28 de enero, un grupo de jóvenes de la ciudad de Santa Marta lucha en contra de la tala de un árbol de caucho para la construcción de un centro comercial. Se trata de un ejemplar que supera los 50 años de edad, adorna el centro histórico de la ciudad y brinda sombra a quienes esperan bus sobre la calle 22. Mientras que la constructora dice que la edificación traerá desarrollo social, los samarios consideran que acabarían con el pulmón del sector.

La construcción del centro comercial está a cargo del Grupo Fernández y Asociados, una empresa de origen venezolano. Según una publicación regional, el terreno dispuesto para el proyecto es de 2.800 metros cuadrados. El lugar contaría con un semisótano, tres niveles comerciales y 239 mini tiendas. Se pretende desarrollar el mismo esquema comercial del Gran Bazar de Venezuela.

Arbol de caucho, Kienyke

“Este sería un concepto modular. Permite que las personas, de acuerdo a su posibilidad económica, accedan a los metros cuadrado que les sea posible. Eso va desde un formato que arranca en 4 hasta 35 metros cuadrados”, aseguró un arquitecto del Grupo Fernández.

Según Inés María Gutiérrez, líder del movimiento para salvar el árbol de caucho, varios historiadores e investigadores confirmaron que en el terreno, donde se pretende construir el centro comercial, estuvo ubicada la primera Casa de la Cultura de Santa Marta.

En la actualidad, uno de los tres predios donde se levantará el edificio es propiedad de Miguel Solano Dávila, miembro de una de las familias más adineradas de la costa.

El periodista Alejandro Arias reveló a través de su blog que el Departamento Administrativo Distrital del Medio Ambiente (DADMA) autorizó (vea el documento) la tala de siete árboles en total. Dos robles, una acacia amarilla, un trébol,  uno de mango y un laurel (el único que no está sano porque tiene comején y sus ramas secas).

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Video tomado de: Seguimiento.co/Pedro Fuentes

Sin embargo, señala que la tala se sustentó en hechos falsos: “Tales como que éste está ubicado en el patio interior del inmueble. Inmueble al que sus raíces le genera graves perjuicios a las redes sanitarias, el alcantarillado como también el supuesto levantamiento del concreto del predio vecino”, indica. El mismo documento que avala la tala de los árboles, indica que a manera de  compensación Miguel Solano Dávila debe sembrar 150 árboles nativos.

Esta decisión fue revocada por dos abogados, miembros del grupo para salvar el árbol de caucho. Además, dos vendedores ambulantes instauraron una tutela en contra de la construcción del centro comercial. Alegando violación del derecho al trabajo.

El grupo que protege el árbol de caucho pretende que este sea incluido en el diseño arquitectónico del centro comercial. Por esta razón, tres arquitectos trabajaron hicieron una propuesta que será entregada este viernes a la constructora. También creen que otra opción es que el árbol sea adoptado por una de las multinacionales presentes en la costa Caribe para su conservación y mantenimiento.

Arbol de caucho, Kienyke

Luego de que los vendedores ambulantes confirmaran los rumores de la construcción de un centro comercial, los samarios comenzaron a pronunciarse a través de las redes sociales. Concretaron una reunión para el 2 de febrero debajo del árbol de caucho. Organizaron varias manifestaciones artísticas en contra de la tala del árbol. Siete días después  la constructora confrontó a los manifestantes y organizaron varias reuniones para discutir el asunto.

Mientras se espera que en la próxima semana se llegue a un acuerdo final, el samario José Barros decidió irse a vivir al árbol para así evitar que sea talado o envenenado. Ha estado allí durante doce días. Duerme en una hamaca y se alimenta gracias a sus hermanas o gente solidaria.

“Con todo el calentamiento global que estamos sufriendo, no nos podemos dar el lujo de talar un árbol como este”, concluye Inés María Gutiérrez.

KienyKe contactó al vocero de la constructora venezolana para conocer su versión pero todavía no ha tenido respuesta.

*Fuente de documentos: www.alejandroaria2.blogspot.ca