Se desfondó la publicidad de Amparo

Se desfondó la publicidad de Amparo

26 de marzo del 2012

Amparo Grisales es sin duda una de las mujeres en Colombia que está más cerca de los 60 años que de los 50 y su cuerpo parece mucho, mucho menor. La disciplina, el deporte y quizá uno que otro retoque quirúrgico la posicionan con uno de los mejores cuerpos. Pero en los últimos meses la actriz apareció en los medios con una fórmula mágica que, según ella, era la panacea: Revertex, la fuente de la eterna juventud.

La publicidad era directa: “Amparo Grisales ‘revela’ su fuente de la eterna juventud: Revertrex”. “La verdadera juventud y belleza se logra dentro de tu cuerpo”. “Conocí el Resveratrol y ahora es una de mis fórmulas para ‘ser’ joven y no sólo parecerlo”.

Muchas mujeres salieron corriendo en busca del producto, pues al fin encontraban la receta para retrasar la edad. Pero todo esto era un engaño, a juzgar por una decisión de la Superintendencia de Industria y Comercio, que encontró en una investigación que Revertrex no tenía “ninguna prueba sustancial, técnica o científica que demuestre que el producto prevenga o retrase la edad”.

Por esa razón la entidad no solo sancionó al fabricante, Sociedad Intermarketing Express Ltda., sino también al expendedor, sociedad Intermarketing Direct S.A, por publicidad engañosa. Pero además la Superintendencia obliga a los productores de Revertrex a pagar la máxima sanción por su engaño, y publicar en un periódico de amplia circulación ocho anuncios que informen que el producto “No cuenta con ningún sustento científico que demuestre su efectividad”.

Amparo Grisales, quien ha prestado su imagen para comercializar Revertrex, asegura que habría una campaña de desprestigio contra esta marca.

La sanción es tan drástica que de ahora en adelante los productores de Revertrex y sus distribuidores tienen prohibido hacer publicidad en folletos, carteles, empaques, avisos o cualquier medio de información donde se anuncien tales beneficios o similares.

Se trata de uno de los mayores golpes a una industria  que, como la de los productos llamados ‘dietarios’, se ofrecen como pan caliente en todos los medios de comunicación. Una industria de miles de millones de pesos que  juega con la ilusión de muchos colombianos.