Secretos que llegaron de la selva

Secretos que llegaron de la selva

4 de abril del 2012

Los once uniformados liberados no llegaron con las manos vacías. Venían acompañados de objetos, cartas y manualidades elaboradas durante las largas horas de cautiverio que les regalaron a sus familiares  y compañeros con los que compartieron días de sufrimiento.

Fue así como el sargento primero de la Policía, José Libardo Forero, secuestrado el 10 de julio de 1999 en la toma de la Estación de Policía de Puerto Rico (Meta), le regaló al gobernador del Meta, Alan Jara , con quien estuvo varios años secuestrado, un zaino (marrano salvaje) que había domesticado.

Forero también le entregó al presidente Juan Manuel Santos un bolígrafo que bordó con mucho esmero durante el cautiverio. Santos lo recibió con la siguiente frase: “guardaré este esfero como testimonio de los últimos militares y policías secuestrados en el país por parte de las Farc”.

Otro de los detalles del Sargento Primero de la Policía fue la hoja de un árbol, que le entregó al piloto de la Fuerza Aérea del Brasil,  y sobre la cual hizo un escrito en la que le agradeció por el viaje hacía a la libertad.

Por otro lado,  Luis Alfredo Moreno Chagüez, sargento primero del Ejército y otro de los diez secuestrados liberados, llegó con una bandera que mantuvo durante todo este tiempo, más algunos escritos y manillas que hizo durante sus 14 años de cautiverio.

El Sargento primero del Ejército, Robinson Salcedo Guarín, retenido en la toma de Miraflores en 1998, trajo dos loros propios de la selva de la Orinoquía,  junto a una madera tallada en la que recordaba a algunos familiares.

El intendente jefe de la Policía, Wilson Rojas Medina, nunca soltó una bolsa de plástico en la que guardaba celosamente las fotos y cartas que le fueron enviadas por sus familiares.

El sargento del Ejército, Luis Alfonso Beltrán, trajo cartas, manillas y artesanías  alusivas al equipo de fútbol de Millonarios, del que es hincha y siempre siguió desde la selva.