El militar que planeó su juicio final

El militar que planeó su juicio final

29 de noviembre del 2017

Prefirió morir por sus propias manos antes de que la muerte se lo llevara entre los barrotes de la cárcel. Tenía 72 años y le quedaban 16 de condena. Slobodan Praljak fue ratificado culpable por el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY) en La Haya de varios crímenes de guerra contra los bosnios musulmanes.

Segundos después de que el juez ratificara su condena, Praljak gritó su inocencia y gritó también que no era un criminal de guerra. Tomó en su mano derecha un pequeño frasco y mientras rechazaba el fallo del juez que lo volvía a poner en prisión, levantó su mano, la llevó a la boca y con una mirada de miedo bebió del frasco el contenido. Después dijo “he tomado veneno”.

Praljak se alistó en las Fuerzas Armadas de Croacia cuando tenía 46 años y logró el grado de Mayor General. Antes de ingresar el ejército se desempeñó en varios oficios, fue ingeniero, director de cine y teatro y también fue escritor.

En la carrera militar asumió varios cargos, uno de ellos fue ser el representante del Ministerio de Defensa de Croacia o formar parte de los 14 miembros del Consejo de Defensa Nacional de la República de su país.

Sin embargo, Praljak fue acusado como alto militar. En los señalamientos en su contra se aseguró que en su papel como oficial de alto rango del Ministerio de Defensa participó activamente en todos los aspectos de la guerra; planificación militar, las operaciones del HVO y la policía civil de la República Croata de Herzeg-Bosnia.

Por esto, cuando fue Comandante en jefe del HVO (Consejo Croata de Defensa), la principal formación militar de la República Croata durante la guerra croata-bosnia fue el responsable de la orden de la destrucción del Puente de Mostar, que actualmente forma parte del Patrimonio de la Humanidad.

Además se le imputaron los siguientes cargos:

  • Nueve cargos de homicidio intencionado.
  • Asalto sexual.
  • Deportación ilegal de un civil.
  • Confinamiento ilegal de un civil.
  • Tratos inhumanos
  • Destrucción masiva de bienes no justificada por necesidades militares y llevadas a cabo ilegal y arbitrariamente.
  • Apropiación de bienes no justificada por necesidades militares (y llevada a cabo de modo ilícito y arbitrario).
  • Nueve cargos de violaciones de las leyes de la guerra y
  • Ocho cargos de crímenes de lesa humanidad.

Toda la lista lo llevó a hacer parte de los seis acusados imputados por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, por actos cometidos durante la guerra de Bosnia.

Cuando la traductora le explicó al juez Carmel Agius qué había dicho y hecho el acusado, el magistrado solo dijo: “Bajen las cortinas”. Suspendió la audiencia y llamó una ambulancia. Momentos más tarde el Tribunal de la Haya confirmó el fallecimiento del hombre que para los croatas era considerado uno de sus héroes militares.

Los hechos por los que fue condenado este militar, ocurrieron entre 1992 y 1995, en la ciudad de Mostar, durante la guerra de Bosnia. Para el alto tribunal Praljak fue culpable de no haber detenido a los hombres bajo su mando, cuando estos estaban atacando y desterrando a los musulmanes en la vieja localidad de Prozor.

También dice el tribunal que este militar no reaccionó frente a los asesinatos y ataques contra integrantes de organizaciones internacionales y mezquitas presentes en la zona de guerra.