‘Socorro Porro’ espera las excusas de Álvaro Uribe Vélez

‘Socorro Porro’ espera las excusas de Álvaro Uribe Vélez

29 de Enero del 2016

El jueves, por culpa del senador Álvaro Uribe Vélez y Alejandra Azcárate, todo el mundo habló de ella. Jennifer Sáenz fue entrevistada por la W y Blu Radio, dos de las emisoras con mayor audiencia en Colombia. Un día después pocos la recuerdan. Ella lo sabe.

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Gracias a la popularidad inmediata que pueden generar las redes sociales, esta abogada y periodista de 28 años de edad fue, como ella misma lo llama, rockstar por un día. Lea también: Azcárate: Acepto las disculpas del Centro Democrático

“No me gustó tanto. Me dio angustia. Estar al otro lado es más cómodo, pero estar en el banquillo no es tan chévere. Cuando me llamaron de las emisoras estaba temblando. Respondí muy seria pero me hubiera gustado más responder como Socorro”.

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‘Socorro Porro’, como Jennifer bautizó al personaje que le dio reconocimiento (así sea por un día) fue una idea que tuvo antes de empezar su maestría en periodismo.

“Se me ocurrió en vísperas de un Halloween que pasé por una tienda de pelucas. Me pareció chistosa. Empecé a jugar con eso y se me ocurrió que el personaje tenía que tener un acento diferente al estereotipo de la pastusa o paisa. Una argentina fue la mejor idea porque, ademas, como los argentinos son súper sobrados, ver a una argentina en ese oficio era curioso”.

Sin pena,  Jennifer Sáenz reconoce que le hace falta pulir su acento argentino y sabe que no siempre hace reír. “Pero yo me divierto haciéndolo y eso es lo que importa. Como no soy comediante ni actriz al personaje le faltan cosas, pero sí me gustaría, para que tenga más calidad, hacer un curso de teatro o improvisación”.

Tiene claro que no le llegará “ni a los tobillos” a Jaime Garzón (Heriberto de la calle), pero sabe que haciendo preguntas mientras le arregla las uñas a sus entrevistados, logra cosas diferentes.

“Cuando le haces el manicure a alguien las personas se distensionan. No es la entrevista normal porque literalmente le estás cogiendo la mano al personaje, la gente se trasforma, se sincera. Se relajan un poco y eso ayuda mucho porque sobre todo los políticos, pueden ser un poquito más sinceros. Se salen del libreto que ya tienen preparado”.

El primer entrevistado de Socorro Porro fue el ministro de hacienda, Mauricio Cárdenas. “Lo abordé muy seria como Jennifer Sáenz, pero cuando el man me ve poniéndome la peluca, no sabía muy bien en qué se estaba metiendo. Estaba nervioso pero le daba risa”. Este fue el resultado.

Jennifer, o mejor ‘Socorro Porro’, quiere entrevistar al hombre que indirectamente la hizo famosa por un día. “He querido entrevistar a Uribe pero no he podido. Sería un personaje chévere para entrevistar. Una vez me le acerqué – con la peluca y todo – me le presenté como Socorro Porro, el man como que se asustó con la peluca y me dijo ‘no tengo tiempo, compañera'”.

“Si lo tiene de frente, Socorro Porro le reclamaría. ¿Cómo así que le pide disculpas a todo el mundo menos a mi?”, se ríe. “Pero además, le preguntaría de su relación con Clara López“.

A propósito de la presidente del Polo Democrático, dijo: “Es la que a más le he trabajado las uñas”, es su forma de decir que la excandidata a la alcaldía de Bogotá poco se cuida las uñas. “Las tenía un poquito largas”.

Quiere entrevistar al papa Francisco “sería un hit porque es un argentino y yo que imito a una argentina sería muy chistoso. Me tocaría hacerle las uñas de los pies para sentir algo de humildad”.

Socorro Porro

A Alejandra Azcárate le volvería arreglar las uñas, la relación quedó bien. “Nunca hubo rollo con ella. Creo que no se acordaba que me había autorizado publicar la entrevista, al final me dijo que todo estaba bien”.

Sobre ese episodio reflexiona: “Hay mucha intolerancia. Todo el mundo dice querer la paz pero cuando en realidad toca aceptar que el otro piensa distinto a uno se ve la realidad. No comparto muchas cosas de lo que haya dicho Alejandra pero eso no implica que no respete lo que ella piense. Ojalá que todos estuviéramos montados en el mismo bus de la alegría”.