El ‘tanque’ de guerra del santismo

22 de mayo del 2013

La reactivación de la Fundación Buen Gobierno podría tener propósitos más allá de la reelección de Santos.

Juan Manuel Santos, kienyke

Con la decisión del Gobierno de mover a varios exfuncionarios y líderes políticos para que revivan la Fundación Buen Gobierno, cuyas actividades se detuvieron en 2010 con la llegada de Santos a la jefatura de Estado, surgen varias hipótesis sobre las pretensiones del presidente al intentar desde esta organización garantizar la reelección de sus políticas más allá del 7 de agosto de 2014.

Aunque para muchos está claro el deseo de Juan Manuel Santos de continuar un segundo periodo como gobernante, no se descartan hipótesis como la de dar un paso al costado y ungir a un heredero para que dirija al país empuñando sus banderas. Para ello ha justificado la necesidad de que sigan las ideas del proceso de paz, la política de vivienda y sus locomotoras de la prosperidad.

Esto lo puede hacer desde su Fundación Buen Gobierno. Se trata de un centro de pensamiento creado en 1994 por Juan Manuel Santos que, además de convertirse en uno de las pocas organizaciones independientes que ponía cita a pensadores para generar ideas sobre administración pública, fue sin duda un laboratorio para cumplir uno de los grandes cometidos que Santos Calderón tenía  en mente: llegar a la Presidencia.

La idea de un Centro de Pensamiento como generador de planteamientos políticos no es propiamente de Santos. Estados Unidos es por excelencia ejemplo de think tanks influyentes en la vida pública y las decisiones de poder. La Fundación Heritage es uno de los tanques de batalla del Partido Republicano. Sus ponencias, foros, estudios y comentarios son la manifestación del pensamiento conservador norteamericano, con interés directo en influir en la opinión y en las decisiones legislativas. Sucede lo mismo con el Brookings Institution, pero mayoritariamente a favor de políticas demócratas. En Estados Unidos hay unos 1.775 centros de pensamiento, según Foreign Policy.

Otra coincidencia: gran parte de los colaboradores de esas Fundaciones terminan trabajando para un gobernante de turno o en organizaciones cercanas al ejecutivo. Así ha pasado con varios de los que participaron años atrás en Buen Gobierno como Germán Cardona, el embajador de Colombia en el Vaticano; Santiago Rojas, presidente de Bancoldex; Cristina Plazas, secretaria privada de Presidencia; Federico Rengifo, ministro de Minas y Energía; Germán Santamaría, embajador de Colombia en Portugal; Germán Chica, director de la Federación Nacional de Departamentos; Diana Celis, gerente de RTVC; Catalina Crane, alta Consejera Presidencial para la Gestión Pública y Privada; el ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón, entre otros.

Usando los insumos de destacadas personalidades de la política y la academia, Santos concibió su fundación para construir un modelo que país que pudiera ejecutar cuando llegara al Palacio de Nariño. Lo cierto es que varios de los principios que acompañaron por más de una década a Buen Gobierno hoy están plasmados en su plan de desarrollo, en especial las ideas de uno de sus mayores inspiradores: Tony Blair, exprimer ministro de Reino Unido.

Juan Manuel Santos

La Fundación organizó varios eventos con el expremier británico y de allí Santos se cautivó de su postulado de la Tercera Vía. No es gratuito que hoy varios de sus principios de gobierno estén fundamentados en las ideas de Blair. “El actual modelo de gobierno, en su concepción macroeconómica, puede estar inspirado en  La Tercera Vía. Si usted lee los postulados de la Tercera Vía se dará cuenta que se asimilan a la declaración de principios de la Fundación Buen Gobierno, que ha sido el pilar fundamental de trabajo de la Fundación, y actualmente del Plan de Desarrollo”, dijo a KienyKe Juan Martín Fierro, director de Ámbito Jurídico y excolaborador de la Fundación cuando esta apenas comenzaba, en 1996.

La Tercera Vía fue una de las ideas que introdujo Tony Blair  durante su mandato, con el que recuperó el poder para los laboristas y acabó con el interregno conservador de Thacher y Major.  Básicamente propone conciliar el libre mercado con los programas sociales. No caer en el intervencionismo absoluto, pero tampoco en el neoliberalismo desmedido. En 2010 el recién electo presidente Santos dijo respecto a la propuesta que adoptaría: “El mercado hasta donde sea posible; el Estado hasta donde sea necesario”. Otros líderes promotores de esta corriente han sido los expresidentes Bill Clinton de Estados Unidos y Fernando Enrique Cardoso de Brasil.

Otra forma de hacer partido político

Juan Martín Fierro manifestó que la idea de revivir a Buen Gobierno, a pesar de coincidir con un escenario de pre-campaña, fue más una recomendación de varios colaboradores cercanos del Presidente para “recuperar el trabajo que se venía haciendo desde cuando la Fundación quedó acéfala desde 2010”.

Para el abogado Fierro, la Fundación ahora tiene un papel más allá de lo electoral: es una plataforma política que cubre los vacíos ideológicos que abandonaron los partidos tradicionales. “El problema es que no hay partidos con solidez institucional, programática e ideológica. Ante ese vacío preocupante, el presidente Santos está trabajando en la línea de resucitar el proyecto liberal, al que pertenecía antes de la U” sin necesariamente hacerlo dentro del partido Liberal.

De alguna forma, Buen Gobierno sería una suerte de partido político, pero sin la naturaleza de ellos. “No creo que los reemplacen institucionalmente por temas normativos y de militancia. Además la Fundación convoca a diferentes vertientes de pensamiento, de diferentes partidos, pero conectados con un proyecto coherente y sostenible”, sostuvo.

Buen Gobierno puede ser un semillero de líderes políticos, que mantengan vivo al santismo, sin que de manera conexa tenga Santos que ser aspirante electoral.

100 mil casas gratis, posesion ministro de vivienda

La caja de resonancia del santismo

César Caballero, gerente de la firma Cifras y Conceptos y quien también fue colaborador de la Fundación Buen Gobierno en 2004, insiste por su parte en que la organización es una estrategia del Presidente para empezar la campaña evitando usar alguno de los partidos políticos que le abrirían las puertas para tal fin.

“El Presidente quiere darle un espíritu más programático, no político. Por eso optó por el think tank. Él quiere mantener la Unidad Nacional y evitar roces. Por eso no dijo que lo haría ni por el partido Liberal ni por la U”, aseguró.

Buen Gobierno fue originado por Santos y gira alrededor de él. Aunque la U fue la agrupación por la que llegó a la Presidencia, parte del partido se ha desligado de su proyecto por considerarlo alejado de Uribe. Los liberales le han guiñado el ojo, pero devolverles el alago podría molestar a la U.

“La Fundación Buen Gobierno sirve como caja de resonancia para Santos. Pero ahora va a seguir bajo la idea de un think tank”, concluyó Caballero.

El regreso de Buen Gobierno para el santismo, que encontrará como contrario al uribista Centro de Pensamiento Primero Colombia, estuvo enmarcado en el nombramiento de directivos de alto nivel. El saliente ministro de Vivienda Germán Vargas Lleras como presidente de la Junta Directiva; Juan Mesa, exsecretario general de Palacio, será ahora el director ejecutivo. También entrarán el general Óscar Naranjo, el considerado mejor policía del mundo; María Emma Mejía, quien fue canciller y secretaria General de Unasur, tendrá tareas de asuntos exteriores de la Fundación; el reconocido gurú de la economía Juan José Echavarría y Gabriel Silva Luján, exministro de defensa y embajador de Bogotá en Washington, ingresarán como estrategas. Entre ellos fácilmente podría haber un futuro gabinete ministerial, vicepresidente e incluso candidato presidencial, asunto que no se descarta en caso de que el actual mandatario no busque la reeleción. En la mente de Santos está que, sea como sea, lo que perdure sea la marca, más que la persona.

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