El renacimiento de la tela más representativa de Nigeria

Agencia Anadolu

El renacimiento de la tela más representativa de Nigeria

11 de mayo del 2019

En la ciudad de Abeokuta, la capital del estado de Ogun, al suroccidente de Nigeria, ningún evento está completo sin los colores del adire, una tradicional tela teñida con una técnica específica.

Probablemente lo que más refleja la diversidad cultural de Nigeria es el adire, una tela teñida de color índigo, decorada con patrones gruesos y resistentes. Esta es la prenda tradicional de los Egba, un subgrupo de la etnia yoruba que vive a las orillas del río Ogun, ubicado 77 kilómetros al norte de Lagos.

La característica única que tiene el adire es que la tela es teñida con extractos de una planta que deja un color índigo, con la cual se producen los patrones y rayas deseadas. En el pasado, la tela era hecha con un material lanudo blanco llamado teru, pero con el paso de los años, y en vista de que bajó la calidad del teru, los artesanos optaron por utilizar algodón puro para tejer esta tradicional tela, la cual también constituye un importante ingreso económico para este grupo étnico.

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Aunque la tradición de tejer y teñir el adire comenzó en el siglo XVIII, recientemente ha resurgido para convertirse en toda una vocación en la región.

Turistas, expertos y coleccionistas del arte africano, además de entusiastas de la moda de todo el mundo, llegan todos los días al mercado de adire más grande, ubicado en el suburbio de Kemta Itoku, en la ciudad de Abeokuta.La tela y su técnica no solo son una artesanía local, sino que se ha convertido en una marca a nivel mundial que ofrece empleo a miles de personas en la región.

Miles de empleos gracias al adire

Saidat Akamo, una septuagenaria que es considerada líder en el mercado, dijo que la producción de adire incluye una vasta cadena de trabajo de artesanos en varias etapas. En esta cadena se encuentran mezcladores, artistas de diseño y luego aquellos que atan las telas y, en última instancia, los niños y niñas que trabajan en el mercado para comercializar las telas.

Akamo es la nieta de quien se dice fue la primera comerciante de adire en Abeokuta, Jojolola Soetan, quien murió en 1932.

“El adire ha sido el sostén de muchas familias que heredaron directamente el negocio de sus antepasados y otras más que se unieron después al negocio. El negocio de la tela ha seguido pasando de generación en generación”, dijo Akamo a la Agencia Anadolu desde su gran tienda.

“La artesanía del adire nunca morirá, ya que ha logrado atraer tanto a jóvenes como a clientes e inversionistas”, asegura.

Un renacimiento cultural

Los jóvenes admiran el adire para hacer exposiciones de moda. Otros lo usan como un ‘aso ebi’, un uniforme que se utiliza en ceremonias.

Wasiu Erinfolami, director del mercado, explicó que el flujo de jóvenes en el comercio del adire ha ayudado a la innovación y la creatividad, pues optan por diseños de moda que reflejan las nuevas tendencias.

“Las personas, especialmente las jóvenes que llegan al negocio, están implementando conceptos de diseño modernos que han ayudado a mantener los textiles adire a la moda”, indicó Erinfolami, quien ha estado en el negocio del adire desde hace 37 años. “Este ingenio definitivamente lleva a los patrocinios. La demanda por el adire está aumentando y hay un futuro muy brillante para esta artesanía”.

El comerciante aseguró que la llegada de nuevas marcas de textiles no ha afectado la demanda de estas prendas culturales, gracias a su exclusividad y a los conceptos creativos que están implementando los jóvenes emprendedores.

Las chaquetas adire y los diseños coloridos tienen una gran demanda en todo el mundo, dijo Temi Balogun, un joven emprendedor, en el elegante mercado de Balogun en Lagos.

Balogun mencionó que en muchas ciudades africanas se está produciendo una especie de renacimiento cultural. Personas con mucha influencia en la industria del entretenimiento están patrocinando la producción de adire, y el gobierno también ha lanzado una campaña en busca de financiamiento para esta actividad.

Dependiendo de la calidad del tejido con el que esté hecho, un pedazo de tela de cinco yardas cuesta entre USD 7 y USD 56, o incluso más.

Desafíos

Pero también hay desafíos: el más grande es la escasez de textiles. Para superar este desafío, Akamo sugirió establecer una unidad de manufactura textil en la provincia de Ogun.

“Es un desafío viajar hasta Kano (en el noroccidente) para obtener textiles para teñir. Esta es una gran oportunidad de negocio, el sector privado debería aprovechar y establecer una unidad de fabricación textil”, sugirió Akamo.

Aunque también elogió al gobierno local por otorgar préstamos sin intereses para poder comenzar la construcción de un centro comercial de 500 tiendas, reservado para el comercio del adire.

Pero el paso más importante es la adopción de un sello de autenticidad de “adire Ogun”. De esta manera, esta tela y técnica se convertiría en una característica oficial de identidad cultural del Estado, con todos los derechos de patentes. Para Akamo, “este sello serviría como una marca a nivel mundial de buena calidad”.

“Esto realmente confirma nuestro adire como algo original y de alta calidad”, agregó Akamo, quien describió esta iniciativa como una manera de proteger el producto local de marcas no originales.

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