La felicidad llegó a 2.300 hogares bogotanos

22 de agosto del 2018

Los beneficiarios residían en lotes vendidos por tierreros, en la mayoría de casos  comprados de buena fe.

La felicidad llegó a 2.300 hogares bogotanos

La desesperanza y la zozobra de 2.300 familias bogotanas -que aguantaron durante años conatos de desalojo de sus casas, falsas promesas y políticos prometiendo lo que jamás cumplieron- finalizó gracias a que la Caja de la Vivienda Popular, a través de la Dirección de Urbanizaciones y Titulación, les legalizó sus predios, les devolvió la tranquilidad y les cumplió uno de sus mayores sueños: tener casa propia.

Gracias a la Dirección de Urbanizaciones y Titulación de la Caja de la Vivienda Popular estas familias viven tranquilas porque sus casas ya les pertenecen. En total, más de 7.400 personas beneficiadas. ¡Así se construye la Nueva Bogotá! Los beneficiarios residían en lotes vendidos por tierreros, en la mayoría de casos comprados de buena fe.

“Todos sin escrituras”, resume Lino Roberto Pombo, director de la Caja de la Vivienda Popular, quien destaca que gracias a la ‘Nueva Bogotá’ se impactaron 12 localidades de la capital. “Técnicos y profesionales de la entidad identificaron las necesidades de nuestros bogotanos y llegaron hasta las zonas con verdaderas soluciones”, resumió.

Es decir, se llegó hasta las comunidades, se solicitaron documentos, se determinó el cumplimiento de los requisitos legales y después se procedió a titular cada uno de los predios.

La localidad de Ciudad Bolívar, ubicada en el sur de Bogotá, se convirtió en la zona de la capital, donde más viviendas fueron tituladas por la CVP en los últimos 32 meses: 1.964 familias viven en paz porque sus predios, donde residían hace más de 20 años, son legales y suyos.

Margarita Cañón, una de las beneficiarias de La Playa, barrio de Ciudad Bolívar, casi se desmaya cuando le informaron que el alcalde de Bogotá Enrique Peñalosa le titularía su predio. “No lo creía, llevábamos más de 20 años de espera. Nos prometían y no nos cumplían”, expresa, mientras sostiene una carpeta de la Nueva Bogotá donde reposa- según ella- su documento más valioso: el título de propiedad de su terreno. “Lo guardo como mi mayor tesoro. Lo busqué más de una década”.

En La Playa, el Distrito entregó en abril de este año 314 títulos de propiedad. Y beneficiarios como Marco Antonio Avendaño y Jorge Orlando Castro celebraron con un asado y una fiesta en honor a los títulos de propiedad, horas después de que el Alcalde de los capitalinos les entregara oficialmente sus documentos y fuera testigo de ancianas emocionadas, mujeres desplazadas que saltaban de la felicidad y hasta beneficiarios que lloraban porque en adelante nadie les iba a amenazar con desalojarlos de sus viviendas.

“No lo creíamos, había motivos para celebrar. La gente gritaba de la dicha por las calles del barrio”, expresa José Vicente Guerrero, otro beneficiario, mientras señala la alameda de La Playa que también promovió el alcalde Peñalosa durante su primer gobierno en 1998.

Los beneficiarios de Ciudad Bolívar, además de los que viven en la localidad de Santa Fe (donde se titularon 113 predios), Kennedy (84), Chapinero (45), Rafael Uribe (36), entre otros sectores, lograron asegurar sus predios por encima de los 80 millones de pesos porque sus terrenos y construcciones se valorizan con el certificado de la Oficina de Registro e Instrumentos Públicos que los acredita como propietarios.

Lino Roberto Pombo, director de la Caja de la Vivienda Popular, tiene claro que los hogares legalizados en Bogotá serán muchos más. Solo en María Paz, en la localidad de Kennedy, el propio alcalde Enrique Peñalosa entregará en los próximos meses más de 1.500 títulos de propiedad. Es decir, más de 4.000 personas dejarán a un lado la intranquilidad y pasarán a convertirse en los dueños de sus predios. Lo mismo ocurrirá en Los Laches, en el sector de Santa Fe, donde la Nueva Bogotá prepara la entrega de 180 nuevos títulos.

“En la Caja de la Vivienda Popular seguimos trabajando para que más bogotanos cumplan el sueño de tener casa propia. Y avanzamos en procesos de titulación en hogares catalogados como viviendas de interés social, que pertenezcan a barrios de origen informal legalizados urbanísticamente, casas ubicadas o asentadas en predios de propiedad de particulares o fiscales. Y uno de los aspectos más importantes: que sean hogares sin restricciones técnicas (rondas de río, preservación ambiental, afectaciones viales…)”, concluyó Pombo.

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