Trump y el mismo error que sacó a Nixon de la presidencia

Foto: @realDonaldTrump/Whitehouse

Trump y el mismo error que sacó a Nixon de la presidencia

18 de Mayo del 2017

Richard Nixon fue elegido presidente de los Estados Unidos en 1969. Ha sido el único mandatario de un país de la historia en dimitir de su cargo. Lo hizo en 1974 cuando se destapó el ‘escándalo del Watergate’.

El ‘Watergate’ ha sido considerado por muchos como el escándalo político del siglo. Se desató luego de que cuatro personas fueran detenidas dentro del edificio Watergate, donde estaba la sede del Comité Nacional del Partido Demócrata. El gobierno de Nixon intenta encubrir a los responsables y sus intenciones.

A partir de ese momento, se fue descubriendo, sobre todo por la intervención de la prensa, que Richard Nixon habría realizado escuchas ilegales a detractores, e incluso a presidentes de otros países. Que se descubriera la relación del presidente con esos hechos hizo que este tuviera que renunciar.

Foto: White House.

Foto: White House.

Hasta ahora no se sabe si Nixon ordenó o no la entrada en el Watergate. En sus memorias él lo negó. Jeb Magruder, un encargado de los “trucos sucios” del entonces presidente, confesó que sí lo sabía.

“Pero lo que sí sabemos es que el ‘arma humeante’ que eventualmente forzó a Nixon a salir de la oficina, fue que Nixon ordenó a su jefe de personal para que la CIA obligara al FBI a abandonar su investigación sobre el robo”, escribió Dylan Matthews en Vox.

¿Cómo se relaciona un hecho de hace más de 40 años con el Presidente Trump? fácil: podría ser que Donald Trump haya cometido una falta tanto o más grave como la que sacó a Nixon de la Casa Blanca.

En 1987 hubo un primer acercamiento entre uno y otro. Nixon le escribió una carta a Donald Trump en la que le decía “Querido Donald. No vi el programa, pero mi esposa (Patty Nixon) me dijo que estuvo fantástico en el show de Phil Donahue. Como podrá imaginar, ella es una experta en política y predice que el día que decida competir por ser presidente de Estados Unidos usted va a ser el ganador”.

Nixon no tenía idea, todavía, ni la llegará a tener porque murió en 1994, de cómo él y Trump podrían estar ligados en el futuro. Más cosas en común de las que parecen.

Los hechos: el FBI y las otras agencias han estado buscando contactos entre asesores de la campaña de Trump y el gobierno ruso. Se sabe que dichas agencias sospechan que Paul Manafort, Carter Page y Roger Stone habrían tramado, junto con funcionarios del Moscú, hackear los correos de Hillary Clinton. Se sabe que Michael Flynn, ex asesor de seguridad nacional y consejero de la Casa Blanca, Jared Kushner, yerno de Trump, y el fiscal general Jeff Sessions mintieron o no revelaron que habían tenido conversaciones con el embajador ruso Sergey Kislyak.

“No sabemos cómo encajan todas estas piezas. No sabemos exactamente cuál es la participación directa de Donald Trump Sr., ni cuán conscientes estaban de los esfuerzos de sus asesores, ni de la naturaleza de su relación comercial con Rusia. Eso ha provocado un montón de periodismo de investigación muy valioso, así como un montón de teorías de conspiración pura y simple”, escribe Matthews.

No hay, sin embargo, una prueba fehaciente de si hubo o no relación cercana entre Trump y Rusia; y de qué clase sería esa relación. “El hecho es que sin más información de la que ya tenemos, ya sabemos que la conducta de Trump es al menos tan escandalosa como lo reconoció Nixon en la cinta de humo”, explica Vox.

Lo que desencadenó la salida de Nixon entonces fue que tratara de evitar la investigación sobre el Watergate.  Trump, antes de que decidiera sacar a James Comey de la dirección del FBI, le había pedido que dejara de investigar a Flynn.

La conclusión de Matthews es contundente: “este es exactamente el mismo tipo de interferencia de la investigación del FBI que forzó a Nixon a salir de la Casa Blanca y sorprendió a sus aliados republicanos por defenderlo”.

La prensa norteamericana es unánime al afirmar que pudo haber relaciones entre los asesores de campaña de Trump y los rusos; relaciones no precisamente ‘legales’. Y que el presidente quiere tapar eso a toda costa. Algo así costó la salida de Nixon.

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Patricio Zambrano, director del portal InfoAméricas, explicó en El Comercio que “informaciones de inteligencia, no probadas aún, sugieren la posibilidad de que Donald Trump tenga vínculos comerciales con grupos asociados a Vladimir Putin, no solo en Rusia sino también en Ucrania. Todos sus esfuerzos como presidente de evitar que las investigaciones sobre este tema continúen no hacen otra cosa que crear un manto de sospecha que se pone más crítico a medida que pasan los días”.

“No hay ninguna duda que hay un paralelo, no tanto en el fondo, pero sí en la forma. En el fondo, no es lo mismo, pues Watergate tuvo que ver con la corrupción interna de Nixon, dentro de la clase política de EEUU. Pero sí es una coincidencia dramática que nuevamente es el Partido Republicano el que está involucrado en una serie de hechos constantes que ponen en entredicho la legalidad y el marco ético. La verdad es que Trump está tomando un riesgo enorme, está intentando utilizar la misma conducta que le dio tantos resultados como empresario, pero dentro del juego político, y eso es un error enorme que le puede costar la presidencia como le pasó a Nixon”, dijo Zambrano.

Termina diciendo que “si el tema Trump-Rusia ingresa al terreno judicial o en un proceso de acusación constitucional, esa imagen quedará sin duda como el principio del fin para su presidencia”.