El hombre que le recomienda qué comer a Colombia

8 de octubre del 2017

Este es Tulio Zuloaga, el creador del Burguer y Pizza Máster.

El hombre que le recomienda qué comer a Colombia

@TulioRecomienda

Osado, espiritual, amoroso, escéptico, enérgico, feliz. Esas son algunas de las características que definen a Tulio Zuloaga, un barranquillero radicado en Medellín que se ha convertido en uno de los influenciadores gastronómicos más importantes del país.

Para llegar a esta posición, Tulio siguió muchos caminos. El primero que trasegó fue el de los medios. Tenía solo 12 años cuando entró al programa Pequeños Gigantes. Aún iba al colegio y en esa época despertó su curiosidad por el hinduismo y el budismo, algo que alertaba a sus padres de lo curioso y observador que era.

Pocos años después, emprendió su paso por la música. En el vallenato, específicamente, justo cuando Carlos Vives arrancó.

Las casas disqueras, le contó a Kienyke.com, comenzaron a escoger artistas del género porque gracias a Vives el país estaba vendiendo música a nivel mundial, así que todos comenzaron a seguir sus pasos.

La música llevó a Tulio por primera vez a Medellín, pues Discos Fuentes, disquera donde grababa, estaba en esa ciudad. La capital antioqueña lo vio triunfar en cada proyecto y allí conoció al amor de su vida, María Alejandra, con quien tiene tres hijos, pero tiene un hija de otro matrimonio.

Canciones como Compae Chemo, Cachucha Bacana, El Almirante Padilla, entre otros, fueron los éxitos con los cuales Tulio emigró a Estados Unidos durante cinco años.

En ese tiempo tuvo la posibilidad de cantar al lado de celebridades como Celia Cruz y Marc Anthony. Pero estaba en la cúspide cuando decidió darle un giro de 180 grados a su carrera.

Su esposa quedó en embarazo de Nicolás, su primer hijo, y eso le generó la duda de si quería tener una familia o estar por el mundo dando vueltas. La decisión no fue muy difícil. Regresó con su esposa a Colombia y dejó la música para encontrar otra manera de ganarse la vida que fuera más estable. Pasó de ser una celebridad a crear su primer emprendimiento.

Con el poco dinero que tenía disponible, compró un carro para ponerse a trabajar, con la mala fortuna de que salió defectuoso y su idea no prosperó. “¿Quién iba a pensar que ese vehículo averiado sería mi segunda profesión en la vida?”, afirmó.

Esa casualidad lo hizo estudiar mecánica automotriz en una escuela del centro de Medellín, lo que le alcanzó para montar un taller modesto. Pero no estaba conforme con eso y buscaba más. Fue tanta su disciplina y persistencia que aquel taller que comenzó para sostener a su familia se convirtió en Tecniautos, el primer concesionario FIAT del nuevo milenio en la ciudad.

“Pasé de ser artista a convertirme en el gerente de una compañía de automóviles”Tulio Zuloaga

Nunca ocultó el amor por los autos, incluso cuando varios productores musicales lo buscaron para que volviera al ruedo del vallenato, pero él se negó rotundamente, asegurando que vino a esta vida a ser más papá que cualquier otra cosa, y la música le quitaba mucho tiempo, los carros no.

@TulioRecomienda

Luego de cumplir alrededor de 10 años en el taller, la televisión colombiana comenzó a traer programas internacionales de culinaria y nuevamente los medios le tocaron la puerta para una nueva experiencia.

Para su familia nunca fue un secreto que era un amante de la cocina. Sus padres, de hecho, cuentan con orgullo que desde los cinco años se montaba en un banquito y comenzaba a hacer sopas. Eran un poco aguadas, comentó entre risas, pero así inició su historia en el mundo gastronómico.

Encontró su destino

Gastrosophia fue el programa que lo vio nacer en esta nueva faceta hace más de 10 años. Se trasmitía por un canal regional de Antioquia y su éxito fue tan abismal e inmediato que tenía transmisión diaria al medio día. Era la persona ideal para ese reto porque le gustaba la gastronomía, los vinos y además sabía dirigir y presentar.

Desde ese nuevo comienzo las personas comenzaron a verlo como una persona que podía recomendarle a la gente dónde comer.

Tulio duró dos años en el programa, y diariamente transmitía desde un restaurante diferente, por lo que cada vez era más frecuente para él escuchar preguntas sobre qué lugares visitar para disfrutar de algo delicioso, pero no los recordaba todos. Así comenzó su faceta de influenciador.

Vio la necesidad de crear una aplicación para recomendar los restaurantes que más le gustaban y mostrárselos a sus amigos. Ese fue su primer peldaño para convertirse en Tulio Recomienda.

Pese a esto, la aplicación quebró, pero él seguía insistiendo en varios portales, en diferentes proyectos, pero todos sin éxito, hasta que uno de sus proyectos pelechó, y llegó hasta la app en la que cuenta las mejores experiencias en restaurantes de Medellín, Bogotá, Barranquilla, entre otros.

El crecimiento ha sido exponencial desde que decidió abrir sus cuentas en redes sociales. Comenzó en Facebook y siguió en Instagram. Desde allí comenzó a contar sus experiencias en los diversos restaurantes que le iban llamando la atención, y al día de hoy, son más de 274.000 personas las que lo siguen en la primer plataforma y casi 150.000 las que lo ven desde la segunda. Se convirtió en un máquina para recomendar dónde comer.

Tulio asegura que el éxito de su labor como crítico gastronómico consiste en “escribir para amigos, no para seguidores”.

Además, aunque recibe llamadas de muchos administradores de restaurantes del país que preguntan por el precio para salir en sus plataformas digitales, su respuesta tajante siempre es la misma: “no cuesta nada”.

Ante la sorpresa de las personas al saber que no cobra, él responde que no vive de eso, que recomienda los restaurantes que le brindan una gran experiencia como comensal y que no necesita dinero para hacerlo, para eso cuenta con patrocinadores con los que organiza diversas actividades.

La gastronomía en este momento es su sustento, pero ante la pregunta de sí esa será su última profesión en la vida, aseguró: “Ojalá esto fuera lo último que yo haga, pero no lo sé, las cosas no son eternas”. Y agregó: “No tengo miedo de comenzar desde cero en otra actividad si me toca”.

Actualmente, Tulio es un hombre que le tiene miedo al fracaso, a la muerte de alguno de sus cuatro hijos, a la soledad y al fin de su vida. Es feliz al lado de su esposa, que fue la que le generó mucho amor por Medellín y por su gente.

@TulioRecomienda

Indagado por la gastronomía paisa, aseguró que la bandeja paisa es el plato más conocido en el mundo en referencia a la comida colombiana, y la defiende a capa y espada de los críticos que dicen que es demasiado calórica.

“Es un plato que compensa el enorme trabajo que hicieron los antioqueños para construir una región encerrada en montañas”, afirmó.

Dijo, además, que Medellín cuenta con una gran variedad de cocinas del mundo. Se puede encontrar cocina vietnamita, coreana, mexicana, francesa, italiana, y de muchos otros países, aunque reconoce que en la ciudad hacen falta más restaurantes de cocina colombiana, como la tolimense y boyacense.

El hombre que ha comido murciélago, rana, sapo, culebra, caimán y cerebro de vaca, cree que en Medellín hay dos o tres de los mejores restaurantes del planeta, solo que los críticos no se atreven a probar la comida de Colombia.

Y al preguntarle por el plato que más le gusta a quien ha comido tantas delicias, la respuesta fácilmente podría ser una merluza al Beurre blanc o un Fetuccini carbonara. Sin embargo, para sorpresa de muchos, se declaró amante del tamal y del sancocho. Sin temor al qué dirán aseguró que todas las semanas debe comer alguno de los dos platillo porque son sus favoritos.

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