Un emprendimiento con raíces del Pacífico a través del borojó

Un emprendimiento con raíces del Pacífico a través del borojó

6 de diciembre del 2018

En Colombia hay unos 400 frutos o semillas nativas según las cifras del Instituto Humboldt, y entre ellas en el Pacífico colombiano existe una muy característica, el borojó. Este alimento de origen tropical sobresale en la región por ser comúnmente utilizado para tratar problemas como la desnutrición, la hipertensión, las afecciones bronquiales, el cáncer, y hasta la impotencia sexual.

María Cristina Lloreda Mena, una mujer afrodescendiente de 62 años de edad y origen campesino que vive en Puerto Berrío, Antioquia, decidió aprovechar sus raíces chocoanas y creó un proyecto de emprendimiento familiar a través de la venta de alimentos originales hechos de borojó y otras frutas de la región.

A través de su idea de negocio, María Cristina creó su empresa Dulces y artesanías Crisalia proyecto de emprendimiento que ha logrado consolidar a través del acompañamiento y la asesoría formativa de la Secretaría de las Mujeres de Antioquia y su programa Mujeres Emprendedoras.

Este programa departamental, del que hacen parte cerca de 450 mujeres, fue creado en 2016 y hoy impacta a las nueves subregiones de Antioquia cerrando la brecha de desigualdad de género en el ámbito laboral, familiar y social a través de la formación y la certificación de mujeres emprendedoras.

“La Secretaría de las Mujeres nos invita a seguir avanzando, a querernos a nosotras mismas y a ser las responsables de que nuestra empresa triunfe. Me han dado la oportunidad de visibilizarme y de empoderarme de mi territorio y de mi proyecto de vida”, aseguró María Cristina Lloreda en conversación con KienyKe.com.

Emprendimiento de raíces chocoanas

Su descendencia afro y su origen chocoano, a pesar de vivir en Antioquia desde los dos años de edad, es un motivo de orgullo para ella y para su familia, por lo que siempre lo resalta al hablar. Según cuenta María Clara, ser triétnica y haber pertenecido a una familia campesina le ha permitido tener mentalidad de negociante y actitud de empresaria desde que tiene memoria

Durante su infancia empezó a ser negociante, pues recuerda en detalle que por lo regular se reunía con sus hermanos, primos y vecinos en Puerto Berrío para hacer un ‘bazar’ de productos como plátanos, papas y yucas que eran intercambiados y que luego vendían para hacer una recolecta.

María Cristina y sus productos en el Festival de Mujeres de Antioquia.

Después de vivir su infancia disfrutando el comercio como un juego, decidió estudiar en  cuando decidió estudiar en el SENA y aprovechó los alimentos como una oportunidad de empresa para generar ingresos y disfrutar con la creación de alimentos con productos de Antioquia y Chocó.

“Creamos una feria del emprendimiento con comidas y logramos reunir a mujeres de todo el Magdalena Medio antioqueño, de Caracolí, Maceo, Puerto Berrío, Puerto Nare, Puerto Triunfo y Yondó. Ahí yo me las ingenié y quise innovar y me inventé una torta de borojó para venderla”, contó la emprendedora en conversación con este medio.

Borojó, ingrediente principal

Después de ver que su producto fue un éxito, decidió mantenerlo como una fuente de ingresos y continuó haciendo productos con esta fruta. Inicialmente vendió la torta y el ‘arrechón’, una bebida tradicional afrodisíaca, pero después se las ingenió para hacer dulces, mermelada, yogur, galletas rellenas, y torta de auyama, carambolo, banano, chontaduro, piña, naranja, zanahoria, entre otros.

Por su talento para hacer productos autóctonos de la cultura chocoana y antioqueña, María Cristina decidió presentarse en 2005 al concurso Antójate Antioquia y ganó, logrando llevar su torta de borojó a nivel departamental y logrando posicionarse entre los cien mejores productos de alimentos de Antioquia.

Panelitas, galletas y postres de fruta de Dulces y artesanías Crisalia.

“Todo este proceso de emprendimiento y de formación laboral y personal me ha permitido lograr enseñarle a los que están a mi alrededor a que sean autogestores de sus recursos y yo quiero dejar ese legado a mis cinco hijos y a mis siete nietos, que también hacen parte de mi empresa”, resalta María Cristina.

Oportunidad como mujer emprendedora

María Cristina cree que su empresa es una muestra de su cultura y de sus orígenes por los sabores, colores, variedad y pujanza. A partir de 2016 con el programa Mujeres Emprendedoras de la Gobernación de Antioquia ha logrado avanzar en la consolidación de su marca, el manejo óptimo de insumos y en la planificación de trabajo.

A través de este programa su proyecto de Dulces y artesanías Crisalia ganó cuatro millones de pesos que invertirá en maquinaria para mejorar el proceso de despulpado del borojó. Como ella, más de 400 mujeres fueron certificadas después de hacer parte un proceso de acompañamiento y formación de la Secretaría de las Mujeres en la búsqueda por consolidar sus proyectos de vida.

María Cristina le enseñó a Luis Pérez Gutiérrez, gobernador de Antioquia, sus originales productos.

“Certificamos a las mujeres en tres niveles: Idea de Negocio, Emprendimiento Inicial y Emprendimiento Avanzado. Los emprendimientos iniciales y avanzados recibirán premios y las ideas se seguirán siendo acompañadas durante 2019 hasta que se conviertan en un emprendimiento”, contó la secretaria de las Mujeres, Luz Imelda Ochoa Bohórquez, en conversación con KienyKe.com.

En su participación en el Festival de la Mujer, en Medellín, María Cristina le mostró a los asistentes su variedad de productos alimenticios originales que hace. En este escenario tuvo la oportunidad de conocer al actual gobernador de Antioquia, Luiz Pérez Gutiérrez, para enseñarle sus empresa y decirle su eslogan “Chocó me vio nacer, Antioquia me vio crecer y Colombia me necesita”.