Un general sin uniforme

Un general sin uniforme

25 de septiembre del 2011

El pasado 18 de septiembre, el presidente Juan Manuel Santos visitó Marquetalia, municipio del sur del Tolima, en donde nació la guerrilla de las Farc hace 47 años. Lo  acompañó el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón Bueno, quien mantuvo la rectitud de todo un General. Una postura y una actitud aprendida de niño en los cuarteles, de la mano de su padre, el Coronel (r)  Rafael Arturo Pinzón Rico, quien estuvo  28 años en las Fuerzas Militares hasta su retiro, el 17 de marzo de 1993.

Pinzón Bueno conserva con firmeza y rectitud el corte de pelo con el que hace 22 años salió del Liceo Patria de Bogotá, el colegio para hijos de militares, y también la disciplina  con la que emplea las 18 horas que tienen sus días laborales. Formado en la excelencia desde las aulas del colegio Patria, cuando se graduó como Bachiller Militar en diciembre de 1989 del curso 11-C, fue el líder del salón salió premiado con la mención de instrucción Militar y Brigadier Mayor en el Colegio. Fue el mejor alumno militar con el más óptimo rendimiento académico.


El reconocimiento de tropas lo hizo el ministro Juan Carlos Pinzón en Marquetalia, el lugar donde nacieron las FARC.

Pero cuando todos pensaban que continuaría con la carrera militar, prefirió matricularse en  la facultad de economía en la Universidad Javeriana. Era estudiante cuando se presentó como voluntario en la Fundación Buen Gobierno, desde donde actuaba el hoy presidente Juan Manuel Santos. Esta decisión que parecería trivial, definió su futuro profesional porque desde entonces siempre ha estado al lado Santos. Cuando éste fue nombrado Ministro de Hacienda en reemplazo de Juan Camilo Restrepo, en el gobierno de Pastrana,  escogió por su capacidad de organización y método a Juan Carlos Pinzón, quien trabajaba en el Citigroup como su secretario privado. Luego, este devorador de libros de historia, biografías y táctica militar, logró realizar estudios de Maestría en Políticas Públicas en la Escuela de Asuntos Públicos en la Universidad de Princeton, concluir un Máster en Economía de la Universidad Javeriana y prepararse para un nuevo cargo. La oportunidad le llegó cuando Juan Manuel Santos fue nombrado Ministro de Defensa, en 2006. Fue entonces cuando Álvaro Uribe lo nombró su viceministro. El cargo que sería la escuela perfecta para llegar a la cabeza del ministerio después de haber estado un año al lado del jefe de Estado en la secretaría general de la Presidencia.

Si bien Juan Manuel Santos ha sido tutor profesional, su padre el Coronel (r) Rafael Pinzón Rico, ha sido el gran maestro de su vida. Es el hombre que está detrás de su disciplina y capacidad para enfrentar los desafíos.


La posesión como ministro fue en la Escuela  Militar José María Córdova.

Rafael Pinzón es de familia boyacense, aunque nació el 13 de septiembre de 1946 en Bogotá. Nieto de otro general, el general Roberto Pinzón Rico, héroe de la Guerra del Perú, entró como oficial a la Escuela Militar de Cadetes en 1965 y se retiró siendo coronel. Rafael Pinzón no fue un hombre de combate sino de la academia y de trabajo administrativo en las distintas guarniciones donde prestó servicios.

Cuando su hijo Juan Carlos nació, se desempeñaba como teniente en el  Batallón de Ingenieros número 3 Agustín Codazzi con sede en Palmira. Juan Carlos pasó los primeros años de infancia en Barranquilla, donde su padre ocupaba un cargo administrativo  Batallón de la Segunda Brigada. Responsabilidad que continúo en el Distrito Militar número 12 de  Santa Marta y luego en el Comando de la Décima Brigada, que comprende los Departamentos del César  y la Guajira. Después de un periplo por Armenia y Calarcá, en el Quindío,  en 1979 Rafael Pinzón llegó al Batallón Guardia Presidencial como Capitán  del Ejército. Diez años después de pasar por la Guajira, el César y el Cantón Norte en Bogotá, fue nombrado director de la Escuela de Ingenieros Militares con sede en Bogotá hasta el 20 de diciembre de 1990.


Su padre el Teniente Coronel Rafael Arturo Pinzón ha tenido gran influencia en su vida.

Estos fueron años claves en la formación del hoy ministro, que avanzaba en su escolaridad en el colegio Patria. Darío Flórez Agudelo, un dibujante de la Escuela de Ingenieros Militares, recuerda cómo en varias ocasiones el director de la escuela le pedía que le ayudara a su pequeño hijo en la realización de mapas y dibujos para las carteleras, así como a pintar los rostros de  próceres de la Independencia. Fue el año en que su papá estuvo a punto de perder la vida víctima de un atentado en diciembre de 1989. Aún son un misterio los móviles que llevaron a abalear la camioneta que transportaba a Pinzón Rico, quien después de recibir 30 tiros llegó en un vehículo averiado, con las llantas pinchadas, a la Escuela de Ingenieros Militares Poco tiempo después fue reemplazado por el general (r) Freddy Padilla de León, excomandante de las Fuerzas militares, hoy embajador en Austria.

Juan Carlos Pinzón creció viendo uniformes en el colegio y en la casa. Muchos de los generales que hoy tiene a su mando y con los que deberá relacionarse llegaban a su casa como amigos de su padre. Pero detrás de esa historia y su talante de militar, hay un  pianista frustrado. Su vocación musical la ha aplazado hasta que la vida le dé la oportunidad  de poder realizarla. Esperará con paciencia mientras enfrenta el mayor desafío de su vida: devolver la confianza a las Fuerzas militares y lograr que los generales, todos mayores que él y a quienes ha conocido en la cotidianidad de su familia, produzcan los resultados que el país está esperando. Y el Presidente también.


Los generales que están a su mando tienen la edad de su padre.