Niño viajó solo con la tarjeta de crédito de su madre

Niño viajó solo con la tarjeta de crédito de su madre

24 de abril del 2018

Como en las películas: un niño de 12 años discutió con sus padres y testarudo, como casi todos los niños de esa edad, decidió tener una aventura excitante. Le robó la tarjeta de crédito a la mamá, convenció a la abuela de que le diera su pasaporte engañándola con una historia de que lo necesitaba y reservó un boleto de avión. Y también una habitación en un hotel de cuatro estrellas.

El niño -al que por protección le llaman Drew para no identificarlo justo por ser menor de edad- logró hacer el viaje que incluía atravesar el país de Sídney a Perth, y luego de allí a Denpasar, la capital de Bali, Indonesia, en un vuelo de más de siete horas, sin contar las horas de la escala. 

Aparentemente, el niño buscó una aerolínea que permitiera volar solos a niños mayores de 12 años. Y también reservó para cuatro noches una habitación en el All Seasons Hotel, un establecimiento de lujo en un paraje natural y turístico. 

Una vez que tenía todo listo, alistó su maleta, y fingió que iba a la escuela. Pero en vez de irse al colegio, tomó el tren y se fue al aeropuerto para subir a su primer vuelo desde Sídney hasta Perth, al oeste de Australia, y luego otro hasta Denpasar. Un total de nueve horas de vuelo sin tomar en cuenta la espera en la sala por la escala. 

En el viaje de Perth a Denpasar, Drew grabó un vídeo del viaje. Cuando llegó, tuvo que alquilar una bicicleta para ir del aeropuerto al hotel, al All Seasons. Allí dijo que estaba esperando a su hermana, que llegaría pronto.

Al parecer a nadie le llamó la atención este niño solo por todos estos lares. El mismo Drew dijo: “Solo me preguntaron por mi identificación de estudiante y por mi pasaporte para ver que al menos tenía 12 años y que estaba en secundaria… Fue genial porque quería emprender una aventura”.

Mientras tanto, Emma, la mamá de Drew, que no tenía ni idea de lo que estaba pasando, recibió una llamada de la escuela, preguntando por el niño que no había ido a clases. Así fue como se dio cuenta de que su hijo no estaba en el colegio. Y primero pensaron lo peor. Pero cuando supieron la verdad, la mezcla de sentimientos fue muy fuerte. Tomó un avión y se fue a buscar a su hijo a Bali para llevarlo a casa: “Estábamos conmocionados, disgustados, no hay emoción para explicar cómo nos sentimos cuando descubrimos que había cogido un avión y que se había ido al extranjero”.

No se sabe si Drew recibió un castigo severo o alguna reprimenda. Los padres no han querido contarlo. La familia había viajado a Bali en unas vacaciones y Emma dijo que su hijo ya había intentado reservar vuelos por su cuenta pero que las aerolíneas lo habían rechazado porque no tenía una carta de ella.

Para los niños de entre 5 y 11 años se debe reservar un boleto para menores no acompañados, mientras que los que tienen de 12 a 15 años requieren una carta de permiso de sus padres o tutores. 

Pero más allá de la gracia de la travesura de este niño que ha dado la vuelta al mundo en una noticia que parece de película, hay varias preguntas: ¿Cómo el banco ha permitido estas transacciones? ¿No le ha llamado la atención a nadie desde Sídney hasta Denspasar que un niño vaya solo, salga del país, llegue a otro país y se quede cuatro días en un hotel de playa? ¿A las autoridades de Migración, a la policía de fronteras, en Australia, en Sídney? ¿El banco emisor de la tarjeta? ¿El hotel? ¿La aerolínea? Muchas preguntas que está investigando la policía para saber cuáles son las medidas de control que han fallado.