La pelea de la ciencia contra la vejez

25 de noviembre del 2017

La clave estaría en el ADN de personas que llegan a vivir más de cien años

La pelea de la ciencia contra la vejez

Si uno va a Google, que dicen, “todo lo sabe”, y busca cuál es el secreto de la longevidad se encuentra con 417.000 respuestas.

¡417.000!

Eso significa que hay miles de posibilidades para vivir muchos años. Algunos de los consejos se basan en una dieta equilibrada, que nos siempre incluye la eliminación de dulces o grasas. Es más bien comerlos con moderación. Por supuesto que hay que hacer deporte. Y por deporte entienden la simple actividad de, cuando empiecen a llegar los años, dedicar un tiempo diario a caminar un poco. No hay que ser sedentario y hay que comer bien. Es importante, además, y así lo dijo Emma Morano, una italiana que vivió hasta los 117 años, “no tener marido”. Es todo.

A pesar de esos aparentes secretos, que de secretos no tienen nada porque son cosas obvias, y que sin duda vienen de muchas generaciones atrás, la ciencia no ha logrado descifrar qué permite una vida larga. Hasta ahora.

Había algo más allá de una dieta sana y ejercicio. Muchos de los hombres y mujeres que han pasado de la legendaria edad de cien años, accedieron a donar algo de ADN para saber si la cosa era tan simple o si la genética también jugaba un papel importante en eso de la longevidad. Fueron en total 35 muestras.

Betterhumans es la organización que se encargó de la investigación. Si se lograba descubrir algún patrón en el genoma de los ancianos estudiados, sería posible replicar esa información en otros y hacer que se tuvieran vidas más largas y saludables. El estudio es importante en la medida que es la primera vez que se tiene una base de datos tan completa que ahora está a la mano de cualquier curioso que la quiera estudiar.

Así las cosas una de las principales conclusiones a las que llegó el estudio, luego de la comparación de los genomas es que, efectivamente, hay una “ventaja genética” en los ADN de esos ancianos. La ventaja consiste en no tener unas variaciones en el ADN que causan enfermedades cardiovasculares.

A ese fenómeno se le ha llamado, de acuerdo a un artículo del New York Times “supervivencia realmente rara”. Sin embargo, la ventaja genética no es suficiente para explicar la longevidad. Así las cosas, los científicos han dicho que los ancianos de más de cien años tendrían una un código que los protegía de algunos de los síntomas del envejecimiento.

A los seres humanos que pasan de los cien años se les llama ‘supercentenarios’. Hay más o menos 150 de ellos en el mundo. Sin embargo, para poder detectar un patrón de variaciones genéticas, es necesario una muestra mayor a mil personas. Ahí está el problema.

No obstante, los genetistas esperan que, a pesar de la cantidad limitada de genomas disponibles, sí será posible identificar el “ingrediente secreto” para la longevidad. Igual, por otros medios y otras organizaciones están llevando a cabo investigaciones con medicamentos que retardarían el envejecimiento. Pero se han probado en animales, y de ahí a que se puedan usar en animales hay un camino largo.

La expectativa de vida de un ser humanos modernos es de 80 años. La posibilidad de modificar ese límite aún se ve muy remota. Efectivamente, el estudio del ADN de los supercentanarios permitió saber que sí hay una predisposición genética a tener una vida larga. Pero aún no hay muestras suficientes para determinar en qué consiste. El paso que sigue es aislar el gen que lo permite, y luego tratar de replicar esa información en las personas que así lo deseen. No todo mundo quiere tener una vida larga. Incluso 80 años ya es mucho.

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