¿Por qué Venezuela dejó de ser un paraíso?

¿Por qué Venezuela dejó de ser un paraíso?

19 de abril del 2017

“La madre de todas las marchas”: así llamó la oposición a las movilizaciones que este 19 de abril se tomaron Caracas para protestar contra el gobierno de Nicolás Maduro. Paralelamente se llevaron otras manifestaciones a favor del gobierno. No sólo el malestar se tomó las calles: también hubo mucha tensión.

En el gobierno de Hugo Chávez también hubo manifestaciones, pero no tantas como se han presentado durante el tiempo que lleva Maduro en el Palacio de Miraflores. La insatisfacción por la profunda crisis económica y política es la constante ahora en Venezuela. Y a tal punto ha llegado que no sólo se registran toda clase de manifestaciones; también se han reportado altos niveles de migración de venezolanos, que dejan su tierra buscando mejores condiciones.

Los destinos predilectos son los países de Latinoamérica, Argentina y Colombia sobretodo, pero también los Estados Unidos. Una cifra menor se dirige a Europa. En esa medida, de acuerdo con Migración Colombia, al país, desde el 2016, pueden haber llegado algo más de 1.260.000  venezolanos, de los cuales, cerca de 400 mil permanecen de manera ilegal.

Hubo, sin embargo, un tiempo en que no era así, sino al revés: no venían los venezolanos en masa, sino que eran los colombianos los que se iban para allá. Las cifras no mienten: Venezuela es el lugar al que, históricamente, más nacionales han llegado. Podrían ser desde los años 70, más de 3 millones. Un 77% de los extranjeros en el país vecino son colombianos.

Todo tiempo pasado fue mejor; o así se suele decir. Y puede que sea cierto. En algún momento Venezuela fue un paraíso para los colombianos; un paraíso que, como un oasis, flotaba sobre un mar de petróleo.

En 1973 se desató la crisis del petróleo que hizo que los precios del barril alcanzaran precios exorbitantes. Entonces la economía venezolana aprovechó esas alzas y hubo superávit, y desde 1973 se cuadruplicaron los ingresos del país. Ello se vio reflejado en inversiones en infraestructura sobretodo, pero también en políticas públicas progresistas, especialmente en salud y educación que hicieron de Venezuela un buen país para vivir.

No obstante, la dependencia de las rentas del petróleo siempre fue un problema: Venezuela perdía constantemente autonomía económica al estar tan ligada a los movimientos del mercado de crudo. Y junto a ello, dentro de los gobiernos, la codicia que despertaba tal cantidad de dinero, generaba altísimas dosis de corrupción que se manifestaban en una constante inestabilidad política.

Pero era tanto el dinero que dejaba el crudo, que, aún a pesar de las crisis, en Venezuela se veían mejores condiciones de vida. Los productos, bienes y servicios eran más, de mejores condiciones y más baratos. Así fue desde mediados de los 70 hasta finales de los 90. Dicho panorama atrajo una cantidad alta de colombianos.

Jairo Usuga, jubilado colombiano, miembro de la Asociación de colombianos en Venezuela, en entrevista con Sputnik dijo que “ser colombiano en Venezuela no es ningún desafío, todo lo contrario, es una oportunidad. Los colombianos aquí se vienen indocumentados y a pesar de eso logran sobrevivir. El bolívar venezolano se ha depreciado tanto que a los colombianos nos resulta muy beneficioso venir aquí [a Venezuela]. Yo soy jubilado en Colombia y aquí vivo como un rey.  El trato del venezolano hacia nosotros [colombianos] es muy bueno. Por supuesto que cuando un colombiano se porta mal y roba o trafica drogas lo encarcelan y lo mandan de vuelta. Ha habido una migración importante de paramilitares colombianos a Venezuela que vienen a hacer daño, y al que logran coger lo devuelven. Pero en general el trato es muy bueno. Nos llaman los hermanos colombianos”.

Por esos días, la situación en Colombia no estaba fácil. La violencia alcanzaba niveles terribles, además de que la economía, golpeada por la recesión internacional y las crisis locales no avanzaba, lo que se materializaba en cifras de desempleo de más de dos cifras. Y, para terminar de rematar, aquí todo era más caro y más difícil de conseguir. Violencia y economía fueron entonces las dos principales razones para que se dieran flujos migratorios constantes y a gran escala. Se creía que allá se vivía mejor, y puede que fuera cierto.

Con el pasar del tiempo esa situación ha cambiado y se invirtieron los papeles. Desde mediados de 2015 de acuerdo con cifras de la organización internacional para las migraciones, se han registrado niveles históricos de flujo de venezolanos hacía Colombia y hacía otros países del mundo. Los expertos apuntan a que, si bien existen motivos focalizados, la grave crisis económica y de seguridad que vive el país es la principal responsable de que estén saliendo tantas personas de allá.

El espejismo de estabilidad que dejó la abundancia de petróleo se ha desvanecido, y la casi completa dependencia de las rentas del crudo que mantuvo a estado venezolano durante décadas, le está pasando la cuenta de cobro. El modelo fracasó, y ahora los ciudadanos buscan salidas urgentes a esa crisis sin respuesta. Colombia, por ahora, como mejor destino, será una de esas respuestas.