Vuelo MH370: tres años de misterio

Vuelo MH370: tres años de misterio

10 de marzo del 2017

La última comunicación del vuelo MH370 de Malaysia Airlines con la torre de control del Aeropuerto de Suban (Malasia) fue a la 1.20 de la madrugada. El piloto no reportó novedades. El clima: bien.; altura: bien; estado del avión: bien. Todo, hasta entonces parecía normal.

A las 2.40 am, cuando el Boeing 777-200 volaba sobre el Océano Indico, desapareció completamente de los radares. Desde Kuala Lumpur, desde Beijín, y desde Mumbai, intentaron contactarlo  pero resultó imposible. Fue como si por arte de magia el avión hubiera dejado de existir. “Puf”: se evaporó. Eso pasó el 8 de marzo de 2014. Es 8 de marzo de 2017 y el avión nunca apareció.

Cubría la ruta Kuala Lumpur Pekín. Llevaba, entre pasajeros y tripulantes 239 personas. El misterio detrás de la desaparición de la aeronave es considerado por muchos como el “más grande misterio de la Historia de la aviación” o como “un suceso sin precedentes en la aviación moderna”.

Azharuddin Abdul Rahman, Director de la aviación civil de Malasia dijo entonces a la agencia Reuters que “Desgraciadamente, no hemos encontrado nada que parezcan objetos del avión, y mucho menos el avión. Por lo que a nosotros respecta, tenemos que encontrar el avión, tenemos que encontrar una pieza del avión si es posible”.

Durante semanas, rescatistas y expertos internacionales buscaron infructuosamente rastros del siniestro sin tener éxito.  Y así pasaron los meses: sin la más mínima respuesta. ¿Pero cómo fue a desaparecer así no más una maquina como esa, de ese tamaño, de esa tecnología? Nadie tenía ni idea. Tres años después del accidente, los encargados de la misión siguen sin pistas concretas sobre lo ocurrido. Sólo hay algunos fragmentos del fuselaje de la nave, que se han encontrado flotando en Indico Sur. No más.

En esa medida, y ante el misterio, se han ido barajando distintas hipótesis sobre lo que ocurrió. Pero son sólo eso: hipótesis. Ninguna ha sido probada.

La primera, por ejemplo, dice que fue un ataque terrorista. En un informe divulgado por la NBC, se afirmó que el FBI encontró que dos de los pasajeros habían embarcado con Pasaportes falsos. La investigación de las autoridades tomó ese rumbo. Entonces se encontró entre las lista de pasajeros, 4 posibles sospechosos más.

Con el tiempo, como no se han encontrado restos, no ha sido posible delimitar si, efectivamente, algunos de los pasajeros, dos iraníes, quizás, casualmente los de los pasaportes falsos, habría tenido algo que ver. En todo caso, ningún grupo terrorista se ha atribuido el hecho.

Otra de las hipótesis dice que uno de los pilotos tripulantes, sin saber del todo la razón, habría lanzado a propósito el avión contra el mar porque quería suicidarse. El portal Eldiario.es escribió que “la investigación a los pilotos indica vidas perfectamente normales: el capitán Zaharie Ahmad Shah es un piloto veterano aficionado a los simuladores de vuelo y su joven copiloto Fariq Abdul Hamid estaba a punto de casarse con su novia de toda la vida. La CBS los describe como modestos y cautelosos. Pero cualquiera de los dos podría ser parte del complot sin que sea por voluntad propia”.

“Ya se ha mencionado la posibilidad de que el capitán sufriera problemas mentales y se hubiera embarcado en un enrevesado proyecto suicida”.

La tercera hipótesis es la que apunta a decir que el avión habría sido secuestrado, sin que haya aun claridad en los fines de ello, pero por la nula experticia de los perpetradores, habrían resultado en el fondo del mar. Se repite la misma lógica de las anteriores: sin restos, no se puede probar nada.

Y ante la dimensión del misterio, algunos ha sido más imaginativos, y se han arriesgado a lanzar teorías como que, por ejemplo, al avión lo raptaron extraterrestres, o que se fue por un portal para otra dimensión, o que iba cargado con algo muy importante, y que toda esta “pantomima del accidente” no fue sino una cortina de humo. En conclusión: el Boeing 777-200 nunca apareció y a la fecha no se sabe por qué.