El resurgir de Wolfine, un artista de barrio

16 de junio del 2018

El artista habló con KienyKe.com.

El resurgir de Wolfine, un artista de barrio

Las calles del barrio Manrique en la ciudad de Medellín fueron testigos de su crecimiento. Un bolígrafo y papel se convirtieron en su gran aliado para subsistir a la violencia que se vivía en ese entonces. Hoy disfruta de las mieles del éxito gracias a la aceptación que tuvo su más reciente canción “Bella”. Sin embargo, su inicio en el mundo de la música no fue nada sencillo.

Andrés Zapata, el hombre detrás de Wolfine, es una persona bastante sencilla. Saluda con gran afecto a todo el que se le acerca y no niega una fotografía a nadie. Para muchos su nombre comenzó a sonar en 2011 cuando en compañía del puertorriqueño ‘Ñejo’ le dieron vida “Escápate conmigo”, canción que se posicionó como una de las más escuchadas de ese año, pero en realidad son más de 18 abriles los que lleva en el mundo de la música urbana, género del que puede decir con orgullo que fue uno de los pioneros en el país.

Inició cantando rap. Hizo parte de agrupaciones como RH Klandestino y Kafeína, en las que tuvo la oportunidad de interpretar éxitos que retumbaron en las comunas de Medellín por muchos años como lo son ‘Payaso’, ‘Las viejas chismosas’, ‘Payaso burlón’, entre otros. Para muchos pasar de cantar rap a reggueton es muy cuestionable, para este ‘paisa’ de 40 años lo importante es representar a Colombia.

“La música es un lenguaje universal y he aprendido a respetar eso. Antes era bastante radical con el tema de los géneros, pero gracias a Dios después de 18 años de carrera he adquirido una madurez como persona y artista. En vez de atacar los géneros hay que respetarlos”, contó el artista en diálogo con KienyKe.com.

En un país donde los jóvenes que provienen de barrios bajos encuentran en expresiones como el fútbol y la música su oportunidad de salir adelante, Andrés sabía que entre esas dos pasiones debía hallar su camino profesional. Entre rimas y papel se enamoró del rap, sintió que con este género tenía la posibilidad de expresar gran cantidad de frustraciones que tenía en ese entonces, relatar historias y experiencias de esos ‘parceros’ que por circunstancias de la vida terminaron en malos pasos.

La primera vez que se subió a una tarima y observó que decenas de personas cantaban sus canciones sintió que la música era lo suyo. Con tal determinación se convenció de que nadie lo bajaría de los escenarios y de que llegaría lejos.

Con el pasar de los años se fue enamorando más del mundo de la música. Los amigos llegaron en grandes cantidades, con su éxito “Escápate conmigo” sintió que había tocado el cielo con las manos. Sonaba en todas las emisoras del país, los empresarios querían llevarlo a diferentes partes del mundo, pero en un abrir y cerrar de ojos, los colombianos le perdieron el rastro y una tragedia familiar estuvo a punto de apagar su carrera musical. Su madre, el ser que más quería en su vida y su principal fuente de inspiración, falleció a causa de un feroz cáncer que se la arrebató en el día menos pensado.

En ese momento decidió hacer un alto en el camino. Era tiempo de reflexionar. Se alejó por completo de los escenarios y sentía pocas ganas de componer o escribir para el público. Al igual que en los momentos difíciles de su infancia, nuevamente un bolígrafo y papel, sumado a su estudio de grabación, se convirtieron en su principal aliado. Tuvo que superar con sus rimas los fantasmas de la depresión.

Componía y cantaba para su madre, esa inspiración celestial que lo motivaba a escribir en privado.

“Yo seguí haciendo música. Pero llegó un momento en el que pasé de no sentir fuerzas y no querer vivir a querer grabar, ahí nacieron muchas canciones entre esas Bella y esa fue una señal de mi Dios que indicaba que tenía que seguir adelante”, explicó el artista.

Esa situación difícil de asimilar lo llevó a convertirse en un hombre más espiritual. Después de más de dos años alejado de los escenarios, decidió resurgir como el ave fénix y dedicar tiempo a su público. Sabía que a su madre no le hubiese gustado verlo alejado del sueño musical, por esto, volvió más fuerte que nunca y prueba de esto es el posicionamiento de ‘Bella’ y ‘Bella remix’ entre las canciones más escuchadas del continente.

El regreso al barrio Manrique

Actualmente se encuentra en su mejor momento y Andrés Zapata no olvida sus orígenes. Constantemente visita el barrio que lo vio crecer y que fue testigo de su surgimiento como artista. Son pocos los amigos que conserva, muchos cayeron en conflictos entre pandillas, otros encontraron en la adicción a las drogas un refugio a las problemáticas sociales de ese entonces. Sin embargo, siempre que visita la comuna tres, los vecinos lo reciben con gran alegría. Los niños reconocen y corean sus canciones.

“Yo amo este barrio. Ahí pasé la mayoría de mi niñez, conocí la música, tuve grandes amistades, mi familia aún sigue ahí. Lo que se convive en el barrio simplemente es indescriptible. Le debo mucho a ese lugar y pienso que nunca me voy a desligar de él”.

Su carrera musical está en ascenso. Pero a diferencia de otros artistas nacionales, tiene claro que jamás abandonará su país. El amor a su familia, su gente y a los pequeños detalles son aspectos que lo ligan a este territorio.

Mientras tanto, en la segunda mitad del 2018 tiene una agenda apretada, Wolfine seguirá disfrutando de los momentos familiares al sabor de una buena arepa paisa y un chocolate espumoso. Componer y despertar al lado de su familia son las principales motivaciones de este ‘guerrero de Dios’.

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